Mostrando entradas con la etiqueta Andra Mari Zuriaren Jaiak. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Andra Mari Zuriaren Jaiak. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de agosto de 2025

JAIEN ATARIAN - A LAS PUERTAS DE LAS FIESTAS

Berriro ere hiria urduri samar dago... 2025eko jaiak ailegatzear daude. 

Un año más la ciudad se mueve nerviosa...las fiestas de 2025 se aproximan.


Azken egun hauetan gure hirian urduritasuna da nagusi. Abuztuko jaiak hurbiltzen ari dira eta herritar guztiek sentitzen dute giroa. Denboraren poderioz Gasteizek gizarte aldaketa nabariak bizi izan ditu eta, logikoa denez, horrek gure jaietan ere eragina izan du. Hala eta guztiz ere, gure jaietako ohiturak eta tradizioak mantentzen direlakoan gaude. Alde batetik erlijiozko pertsonaia nagusia: Ama Zuria eta beste aldetik 1957tik mito profanoa: Zeledon. Biak gure jaietako erdigunean kokaturik daudela esan liteke. Asko dira jaietan aipa ditzakegun ekintza: Farolen Prozesioa, Egunsentiko Errosarioa, Blusa eta Nesken kalejira, erraldoiak ea buruhandiak, txistulariak, dultzaineroak, bertsoak, kontzertuak, zirkoa, barrakak, txosnak eta su artifizialak. Ekintza politak guztiak, baina geuk esango nuke ezin dugula ahaztu Gazteizko Jaiek duten ezaugarririk nagusiena, hau da bere arima herrikoia. Kalean, koadrilan, adiskidetasunean jai giroa gozatzen dela aldarrikatu behar da.

Jaiak txufla eta alaitasunezko denbora magikoan, baina ez ahaztu horren ondoren guztiok izango garela herritar zintzoak.  Ama Zuriak eta Zeledonek lagunduko digute jaiak errespetoz disfrutatzen.

 Gora Ama Zuriaren Jaiak!


La ciudad trabaja, vive y se mueve con indisimulado nerviosismo, Ese momento mágico que representan sus fiestas patronales se acerca y la ciudadanía lo siente ya. Si bien es cierto que la evolución que ha experimentado nuestra Vitoria-Gasteiz ha influido también en los cambios introducidos en nuestras fiestas, no es menos veraz que el núcleo central de las mismas se mantiene firme. El sustento religioso, representado por nuestra patrona la Virgen Blanca, junto al mito profano, representado desde 1957 por Celedón, siguen presentes ocupando el espacio simbólico de estos días que se nos ofrecen desde el 4 al 9 de agosto. Blusas y Neskas, con su animación, también estarán presentes este año (precisamente el día de Santiago se celebró el 80 aniversario del primer Día del Blusa y la Neska) dando ese tradicional colorido a las calles de nuestra ciudad. Procesión de los Faroles, Rosario de la Aurora, desfiles de ida y venida de las distintas cuadrillas, gigantes y cabezudos, txistularis y dulzaineros, bertsos, conciertos, humor, circo, barracas, txosnas y fuegos artificiales serán muchas de las actividades con las que la ciudadanía disfrutará  de ese tiempo mágico.

 Aun así debemos recordar que nuestras fiestas tienen elementos distintivos, únicos, que son los que las hacen diferemtes de las de las ciudades vecinas y hermanas y uno de ellos es su carácter popular. Las fiestas de Vitoria no se pueden entender sin su espontaneidad, sin su carácter de calle, sin la amistad y el goce de la reunión. Ciertamente puede resultar difícil de entender para quien no es de Vitoria, pero ese sentimiento de amistad, de cuadrilla, es tan potente que llega a igualar a lealtades tan fuertes como la familia. Es un sentimiento de tal arraigo que se mantiene durante el resto del año y permanece, sólido, en muchos casos durante toda una vida.  Que nuestro modelo festivo no es inamovible resulta una obviedad y viviremos muchos más cambios con el paso del tiempo. A futuro es previsible que los actores de la fiesta se comporten en base a otros referentes sociales; es lógico, pues toda fiesta que no sabe adaptarse al cambio es una fiesta que muere, pero apostamos porque esa esencia vitoriana siga intacta tal y como se viene manifestando desde hace ya tantos años.

Cuando hablamos de antropología de la fiesta, creemos necesario recordar una vez más que la fiesta como tiempo de exceso no es tan sólo “desmadre” y juerga, sino que es también un tiempo sanador de conflictos y  tensiones y por ello tiempo especialmente constructor de vida social que construye ciudadanos serios y laboriosos para el resto del año. Disfruten de la fiesta y háganlo siempre desde el respeto. Que la Virgen Blanca les guíe por sendas virtuosas, que Celedón oriente sus momentos más mundanos y que el sentido común les haga esquivar el golpe certero de “Ojobiriki”.

!Felices fiestas en honor de la Virgen Blanca!

 Jesús Prieto Mendaza

Antropólogo Social y…blusa


sábado, 25 de julio de 2020

GASTEIZKO JAIAK 1920 FIESTAS DE VITORIA

GASTEIZKO JAIAK. Aurtengoak modu berezian ospatuko diren arren, ez da kalean alaitasunik faltako. Duela mende oso bat gertatu zen bezala, Gasteiz txiki hartan. Txoko honetatik atzera begira jarri gara, ez - inolaz ere- ezeren oroiminez, orduko gasteiztarrak ere herriko jaien zurrunbiloan sartzen zirela egiaztatzeko baizik.

FIESTAS DE VITORIA. Aunque las de este año se vayan a celebrar de modo especial, seguro que no falta la alegria en las calles. Como sucedió ahora hace cien años, en aquel Vitoria chiquitín. Desde este rincon hemos echado una mirada hacia atrás, no por razones de nostalgia sino por comprobar que también los gasteiztarras de 1920 gustaban de implicarse en las fiestas.
Heraldo Alavés, 1920-08-04
El Heraldo Alavés, 1920-08-05

El Heeraldo Alavés, 1920-08-06

















lunes, 10 de junio de 2019

175 AÑOS DE BOMBEROS DE VITORIA-GASTEIZ. 175 URTE


Desde muy antiguo, el fuego, junto con las guerras, las plagas y las enfermedades, ha venido siendo una de las mayores amenazas que ha sufrido y
sufren los habitantes de nuestros pueblos y ciudades. Nuestra ciudad tampoco ha sido nunca ajena a esta situación y prácticamente desde su fundación ha sufrido continuos e importantes incendios, de los cuales algunos han marcado su propia construcción y desarrollo. Así describe el Chronicon Burgense, en referencia al incendio del 11 de abril de 1202, en el que la pequeña ciudad de la colina quedó prácticamente arrasada, "Fuit Victoria combusta, et multi homines et mulieres in die de Parascave, nocte tamen praecedente". 

Gasteizko suhiltzaileak, 1916 (E. Guinearen argazkia)

Pero tuvieron que pasar muchos años, y por tanto muchos incendios, para que la ciudad organizara un servicio específico que los combatiera. Esto sucedió en 1844, con la formación del Cuerpo de Zapadores-Bomberos de la ciudad de Vitoria, mediante la publicación del primer reglamento, el 13 de marzo de ese año, para la sustitución de las brigadas  vecinales que acudían a sofocar los incendios, a las que se sumaban las guarniciones castrenses cuando éstos alcanzaban una dimensión considerable.
Desde entonces, el Servicio de Bomberos de la ciudad ha ido, en estos 175 años, evolucionando con ella hasta ser un orgullo de modernidad y funcionamiento.

La historia del servicio es la historia de la ciudad aunque quizás no se conozcan bien algunos detalles de la misma. Porque, por ejemplo, Vitoria-Gasteiz también tuvo "su incendio catedralicio". Así en 1856 se producía un gran incendio en la torre de la catedral de Santa María, "...y en tanto la torre se convertía en una hoguera comenzando a propagarse a los tejados del templo, debiendo limitar los esfuerzos de los que inútilmente lo combatían a defender la iglesia...". La cual pudo salvarse más no la torre y el pórtico que quedaron muy mal parados.

Pero mientras los incendios seguían sucediéndose los bomberos iban evolucionando. Es cierto que en 1844 la ciudad se dota de una organización especializada, pero los primeros bomberos, "voluntarios-compensados", eran más héroes que técnicos, donde el valor y la voluntad sustituía al equipamiento y la formación, y tuvieron que pasar unos años, hasta 1890, para comenzar una prestación "semiprofesional-remunerada". Esto es, la función de bomberos no era su profesión principal si no que quedaba como algo complementario a otras tareas laborales.

Desde el antedicho año de 1890 hasta el último tercio del siglo XX, el servicio de bomberos sigue evolucionando y habitualmente mejorando, si bien durante la guerra civil y años posteriores también tuvo sus momentos de grandes dificultades.  Es a partir del año 1959 cuando comienza una notable mejora tanto en materiales como en las condiciones laborales de las personas que componían el servicio.

La ciudad mientras tanto iba creciendo a un ritmo constante y por lo tanto también crecían sus problemas. Se debe recordar que la ciudad pasó de tener 52.206 habitantes en 1950 a tener 136.873 en 1970. Esto es, en 20 años la población casi se triplicó y por tanto los riesgos asociados a ella. 

Pero el gran salto organizativo se produjo en los años 70 con la Subjefatura de
Efemeridea ospatzen ari, 2019-05-11
Ladislao Millán Montoya que infundió a la organización un nuevo sentido incorporando nuevas funcionalidades como el salvamento mediante la creación de una unidad de buceo, la desencarcelación en accidentes de tráfico y otras, así como el traslado del servicio desde la antigua base de la cuesta de San Vicente a la actual ubicación en la calle Aguirelanda. Posteriormente en los años 80 y principios de los 90 se produjo otro gran salto, incorporando la formación previa al acceso al puesto de bombero, modernizando más las estructuras, los equipamientos y la organización, destacando en este último punto, la creación de una unidad técnica de prevención que complementara el trabajo operativo. Cabe destacar también que esa unidad técnica de prevención fue dirigida inicialmente por Raquel Gómez Mardones, arquitecta, siendo la primera vez en la historia de bomberos que una mujer forma parte del servicio. A Raquel le han seguido muchas otras tanto en la parte técnica como en la operativa, comenzándose algo debiera de ser normal, pero no lo era, como es la incorporación plena de las mujeres a un servicio como es el de bomberos.

Es cierto y por tanto tampoco hay que ocultarlo, que en todo proceso de cambio se producen momentos de tensión, y el servicio de bomberos, siempre en permanente adaptación al medio, a lo largo de esos años no ha sido ajeno a dichas tensiones. Pero no es menos cierto que al final lo importante no es lo que pasa sino lo que queda, en este caso un servicio de bomberos moderno que presta un servicio técnico de alto nivel, a la altura de los actuales problemas de la ciudadanía.

Por ello creo que debemos celebrar ese 175 cumpleaños junto a todas aquellas personas que de una u otra manera han sido o son parte de la historia y la realidad actual del servicio. 

Zorionak suhiltzaileak, zorionak Vitoria-Gasteiz.


Pedro Anitua Aldekoa

Director de Atención de Emergencias y Meteorología del Gobierno Vasco

Jefe del SPEIS de Vitoria-Gasteiz en excedencia

Socio de Celedones de Oro

jueves, 3 de agosto de 2017

FIESTAS DE 1917- 1917KO JAIAK



Duela mende bateko jaiak gure lagunengana hurbildu nahian, ondoko lerroetan irakurleak aurkituko du,  1917ko abuztuaren 3an Gasteizko “La libertad” egunkariak zekarrena. 

Deseando acercar las fiestas de hace un siglo a nuestros lectores, en las siguientes líneas encontramos lo que el periódico vitoriano “La libertad” decía el 3 de agosto de 1917: 

“Aunque hasta mañana no comienzan oficialmente los festejos en honor de  nuestra excelsa patrona la Virgen Blanca, puede decirse que Vitoria arde ya en fiestas. Una pléyade de forasteros ha llegado a nuestra ciudad, invadiéndolo todo, y las calles y paseos de nuestra acicalada Vitoria presentan animado aspecto, alejándonos por un momento del monótono vivir provinciano Está a punto de comenzar el jolgorio. 

Son estos días de inusitada animación, de alegría, en que las multitudes se desbordan para expansionar sus afligidos espíritus, oprimidos por mil y mil contrariedades. Un viento de locura parece que nos impulsa a lanzarnos a la gran juerga que dentro de breves horas ha de comenzar. Ruidos estridentes, músicas alegres, acompañadas de chupinazos, nos despiertan de nuestro letargo para anunciarnos las fiestas. 

Las multitudes echaránse a la calle ansiosas de diversión, de verlo todo, de palparlo todo. La fiesta de la raza, que se celebrará en nuestro Circo taurino,
atraerá forasteros y los trenes llegarán abarrotados de visitantes. Vitoria transformaráse en estos días, ofreciéndose ante todos como populosa urbe, y por unos días, por unos días solamente, nos parecerá a los vitorianos que vivimos en otro planeta. ¡Dichosas las fiestas que tanta alegría nos proporcionan!  

Esta tarde se hará la entrega al Ayuntamiento de los gigantes y nanetes, y por la noche tendrá lugar la gran retreta. El real de la feria será el foco principal de la gran revolución. Allí un ruido ensordecedor que atronará el espacio, nos confundirá a los vitorianos
con los forasteros; las gangosas notas del órgano del “carrousell”, las descompasadas estridencias de la charanga del Circo Reina Victoria, el griterío de los vendedores, todo, todo ese jollín que tendremos levantará nuestros decaídos corazones, sin que por un momento nos acordemos de filias ni fobias, ni del manoseado problema de las subsistencias ni de la crisis del trabajo y otros que han constituído durante tres años y más nuestra constante pesadila. 

¡Señores, a divertirse tocan!