martes, 18 de enero de 2022

ARKEOLOGIAREN BITARTEZ GASTEIZKO IRAGANA EZAGUTZEN bideoa - vídeo CONOCIENDO EL PASADO DE VITORIA A TRAVÉS DE LAS INTERVENCIONES ARQUEOLÓGICAS


Gaur, 2022ko urtarrilak 17, Pakita Saenz de Urturik Urrezko Zeledonen elkarteak aurrera eramaten duen XII. Hitzaldi Zikloari hasiera eman dio honako mintzaldi honekin: "Arkeologiaren bidez Gasteizko historia ezagutzen". Datu interesgarri asko eman digu Pakitak, Gasteizko erdi aroko esparruan egindako eskuhartzeetan eta hori dela eta aurkikuntzen emaitzen arabera garai hartako eraikuntza, harresiak, estolderia eta abarrak ezagutu ditugu oso hitzaldi interesgarri honetan. Mila esker Pakita!

Paquita Sáenz de Urturi ha sido la encargada de iniciar el XII. Ciclo de Conferencias Celedones de Oro de este año 2022. Con un aforo más que notable, y después de la magnífica presentación que ha hecho de la ponente Edurne Martín Ibarraran, esta tarde del 17 de enero de 2022 Paquita ha iniciado su intervención con un título muy sugerente: "Conociendo el pasado de Vitoria-Gasteiz a través de las intervenciones arqueológicas". 



En su disertación, en todo momento ilustrada por fotografías sorprendentes de sus trabajos de excavación en nuestro Casco Medieval, Paquita nos ha hablado de las distintas intervenciones urbanísticas experimentadas en la colina de la antigua Gasteiz. Desde asentamientos anteriores a la época romana, pasando por los aportes de villas romanas cercanas como Arkaia, Mariturri, Atxa, etc nuestra ciudad (ya mencionada en la reja de San Millán en 1052) no ha dejado de ampliar su configuración. 

Será en 1181, cuando Sancho el Sabio de Navarra le otorgue el fuero y pase a ser Nueva Victoria, comenzando su mejora de murallas y ampliación de calles y viviendas. Tras la conquista castellana de 1200, el rey Alfonso VIII amplia la fortificación y acomete el primer ensanche con la creación de las calles Correría, Zapatería y Herrería. En una intervención posterior se afrontaría otro segundo ensanche de la ciudad por el ala opuesta, esto es hasta la calle actual de Nueva Afuera y de ahí al Cauce de los Molinos (el otro río de la ciudad junto al Zapardiel). La ciudad no dejó de ampliarse con nuevas murallas y su estructura, como nos ha documentado con mano experta Sáenz de Urturi, encerraba tesoros arquitectónicos como los caños, pozos y fuentes que han quedado al descubierto en numerosas intervenciones llevadas a cabo. 

Paquita ha valorado también el trabajo de otros arqueólogos y colaboradores, así nombres y apellidos como los de Ramón Loza, Joseba López de Ocariz, Armando Llanos, Ismael García y otros muchos, algunos de los cuales han estado también presentes en la sala. 

La sesión, como es habitual ha concluido con la bienvenida como socia de Celedones de Oro a Paquita, acogida en nuestra institución que ha simbolizado la estatuilla de Celedón que le ha entregado Edurne Martín Ibarraran. 


Gracias Paquita Saenz de Urturi por esta magnífica conferencia. Bihotzez, mila esker!


HITZALDIA - LA CONFERENCIA




Fotografías: Julio Roca y Javier Sedano
Bideoak: Eloy Gónzalez Gavilán




 

domingo, 9 de enero de 2022

HITZALDIA. GASTEIZKO ARKEOLOGIA. PAQUITA SAÉNZ DE URTURI. CONFERENCIA. LA ARQUEOLOGÍA EN VITORIA-GASTEIZ




Arkeologia hitza gure lurraldean aipatzen dugunean berehala Pakita Saenz de Urturi pertsonaia agertzen da. Bere lanak eta publikazioak ugari dira eta hori dela eta 2020an  Arabako Arkeologia Institutoak Enrike Eguren saria eman zion.  2022ko Urrezko Zeledonen XII. Hitzaldi Zikloko lehenengo hitzaldia eskeiniko digu Pakitak: "Gasteizko Arkeologia". Urtarrilaren 17an, arratsaldeko 19:00etan, eta ohiko lekuan, Araba Aretoan (Dendaraban), Pakitari entzuteko aukera izango dugu. Ziur oso interesantea izango dela! 





Si en nuestro territorio histórico hablamos de arqueología, Francisca Sáenz de Urturi Rodríguez, conocida por todos como Paquita, es una referencioa indudable. Nacida en  Apodaka, Estudió la licenciatura de Filosofía y Letras en la Universidad de Navarra,  y en 1975 presentó la memoria de licenciatura titulada Cerámica a torno de la segunda Edad del Hierro en Álava. ​Entre 1975 y 1976 realizó los cursos de doctorado en la Universitat de Barcelona y cursó en la Universidad del País Vasco el Máster de Museología y el de Patrimonio Arqueológico-Artístico en 1990/1991 y 1991/1992 respectivamente. Participó en el montaje museográfico de la ampliación del Museo de Arqueología de Álava en 1975.


Paquita comenzó 
a excavar con tan sólo 19 años (en el castro de Henayo en Alegria-Dulantzi) , siendo una de las primeras mujeres arqueólogas profesionales en el País Vasco. Ha dirigido excavaciones arqueológicas desde 1975, las cuales comprenden una amplia cronología: desde la Edad del Bronce hasta el Medievo. Entre ellas, podemos destacar las 23 campañas en Los Castros de Lastra (Karanka) (1975-1997) y en los poblados de Astúlez (2011) que han dado lugar al estudio del poblamiento antiguo en el valle de Valdegovia.



En 1991 comenzó a trabajar como profesional autónoma, en el marco de la Arqueología de Intervención y Urgencia. En este marco laboral Paquita no solo ha llevado a cabo excavaciones, como las del despoblado de Legardagutxi (1993), los yacimientos romanos de Arkaia (1994-1997), Mariturri (2001-2009) y Rubina (2003) sino también controles de obras en los Cascos Históricos de Vitoria-Gasteiz y villa de Laguardia; de canalizaciones de agua, regadíos, gas, etc. que han permitido el descubrimiento de numerosos yacimientos, antiguas calzadas, necrópolis y, fundamentalmente han contribuido a conocer mejor el pasado histórico de Álava. No podría entenderse su trabajo sin resaltar su compromiso con la divulgación: ha intervenido en diferentes congresos y conferencias, publicado en revistas y realizado visitas guiadas en los yacimientos en los que ha sido directora. Es miembro de Eusko Ikaskuntza, la Asociación Española de Arqueología Medieval y la Association Française pour l’étude de l’Age du Fer. El Instituto Alavés de Arqueología le otorgó el premio Enrique Eguren en 2020. Es todo un honor para nosotros/as que sea precisamente Paquita Saénz de Urturi quien abra el XII. Ciclo de Conferencias Celedones de Oro 2022, con la disertación titulada: "La arqueología en Vitoria-Gasteiz". La cita será el 17 de enero, a las 19:00 h y en el lugar de costumbre, la Sala Araba (Dendaraba). ¡Seguro que será una conferencia ciertamente interesante!

Recuerda, el lunes día 17, a las 19.00 h. en la Sala Araba, te esperamos.


Argazkiak-Fotografías; Paquita Saénz de Urturi, Wikipedia, El Correo

jueves, 6 de enero de 2022

EL SILENCIO DE VICENTE GOIKOETXEA EN LA MÚSICA DE MADRID / GOIKOETXEA MADRILEN ISILPEAN EDUKITZEKO ARRAZOIA

Sabin Salaberri musikaria ostera agertzen zaigu txoko honetara bere gai kuttun batekin: Bizente Goikoetxea. Hurbildik ikertu du Salaberri Urrezko Zeledonak Goikoetxearen musikaren nondik norakoa eta oraingo ekarpen berri honetan gako bat ematen digu,  Espainiako hiriburuaren eraginpeko zirkuluetan bere herrikidearen musika hedapen murritza ulertzeko. Berriz ere, bihoakio gure eskerrona Sabini, bere publikapenekin egiten digun ohorea dela eta.

Bizente Goikoetxea (L.Armengouren margoa)


En las conversaciones que mantuve con José Ramón Encinar en 2016 con motivo de la celebración del centenario de la muerte de Vicente Goikoetxea, el director de orquesta me manifestaba su extrañeza de la escasa, por no decir nula, presencia del nombre de Goikoetxea, que él consideraba notable compositor de música religiosa, en el mundillo musical madrileño. Al contrario de lo que sucedía en Barcelona, donde el Orfeó Catalá, los distintos grupos corales y, sobre todo, la Escolanía del Monasterio de Montserrat, programaban con asiduidad obras del compositor alavés tanto en actuaciones como en grabaciones.

Añadí, por mi parte, que esta anomalía era aún más notoria, teniendo en cuenta que Nemesio Otaño, discípulo predilecto de Goikoetxea, su “más auténtico hijo espiritual”, fue durante años dueño y señor absoluto del entramado musical madrileño. Sin embrago, durante su estancia en Madrid no movió un dedo por resalta la figura de suqueridísimo e inolvidable maestro don Vicente Goikoetxea” (1)

Nemesio Otaño trabó con Goikoetxea en Valladolid, entre 1903 y 1907, una estrecha relación de admiración y afecto. La comunicación entre ambos continuó despué sa través de una abundante, rica y cordial correspondencia. Con ocasión de la jubilación de su maestro en 1915, Otaño escribió encendidas alabanzas sobre “nuestro jefe y maestro… jefe espiritual en arte” (2). En 1916, en el solemne homenaje rendido a Goikoetxea en Aramaio, Otaño en un párrafo lleno de vigor, declara que todo cuanto sabe y ha hecho hasta ahora, lo debe al gran Goikoetxea, de quien tomaba consejo “como padre cariñoso y experimentado”. Atribuye a su maestro una “inspiración, arte y sabor religioso a unas alturas, a que en España apenas nadie ha llegado y en el extranjero muy pocos” (3). Ese mismo año dedicó a Goikoetxea su Elegía para órgano con la emotiva leyenda: "A la santa y dulcísima memoria de mi maestro" (4)

Cuando, años más tarde, se estableció en Madrid, y no volvió a mencionar a su “queridísimo e inolvidable maestro”. ¿Qué pasó?

Tras la muerte de Goikoetxea en 1916, Otaño se propuso escribir una biografía, “la más completa posible, pues nadie como yo estaba en condiciones de hacer una biografía del maestro… hubiera podido decir muchísimas y muy interesantísimas cosas. Conocía de él no solo lo que vi y aprendí en mi trato continuo con él desde el año 1903 hasta su muerte, sino lo que de toda su vida supe por referencias directas suyas y por no pocas noticias que de él recogí por sus más íntimos amigos” (1)

Para elaborar este trabajo, Otaño recabó de la familia de don Vicente y del cabildo de la catedral de Valladolid todo el material posible de documentos, cartas y partituras. “Pero ocurrió por aquel tiempo un incidente… que me imposibilitó el poder llevar a cabo mis propósitos. El Sr Valdés… me exigió la entrega de todo el material biográfico que había reunido. Me quedé sin documentación alguna para este trabajo y tan disgustado de la desconsideración que se tuvo conmigo, después de haber sido el más auténtico hijo espiritual del difunto maestro… Siempre me pareció incomprensible esa conducta que conmigo tuvo Valdés” (1)

Desde este momento quedó rota toda relación entre Otaño y los Valdés Goikoetxea.

Nemesio Otaño
Me aventuro a sugerir, que en este desencuentro pudo haber pesado el sentir político de las partes. En mi trato con don Julio Valdés, nuestro profesor de armonía, nunca percibí signo alguno de ideario político. Pero su hermano Alejandro militó activamente en las filas del nacionalismo vasco. Fue concejal nacionalista de Lekeitio; se tuvo que exiliar 1937; en Francia colaboró como compositor con el grupo Eresoinka. Al estallar la guerra mundial marchó a Venezuela, donde residió durante 16 años. Entre sus composiciones destacan varias de neto sabor euskaldun.

Nemesio Otaño al contario, por ideología propia o tal vez afectado por la disolución de la Compañía de Jesús en 1931, no ocultó su interés por la sublevación de las tropas franquistas. En recompensa, Franco le confió en 1939 la responsabilidad para la organización de la vida musical del Régimen. Otaño pareció el hombre idóneo para coordinarlas múltiples tareas propagandísticas y educativas relacionadas con la música. Tuvo a su disposición durante una década los cargos claves de la vida musical madrileña: catedrático de Folclore y director del Conservatorio Nacional de Música (a pesar de que los nombres de Joaquín Turina y Manuel de Falla sonaban fuerte para este puesto); Comisario de la Música; director de la sección de música del Consejo Superior de Investigación Científica; presidente del Consejo Nacional de Música, así como de la Orquesta Filarmónica, cuyo primer concierto tras la guerra dirigió él mismo. Asimismo, colaboró con prensa y radio, así como con la Academia de Bellas Artes y el Consejo de Educación Nacional.

En 1943 ingresó en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Asumió la dirección de la revista Ritmo y a su iniciativa se debe la creación del Instituto Nacional de Musicología: sus trabajos al respecto serían objeto de una campaña publicitaria acompañada de una Memoria musicológica, culminando en 1939 en la edición de la antología Toques de Guerra del Ejército Español dedicada a Franco. Del mismo tiempo son Himno de Franco y Desfile Militar. Más tarde Otaño comenzó una inacabada misa fúnebre con el llamativo título Requiem por los caídos de las Brigadas Navarras, comenzada en Salamanca, sede del “Gobierno de la Nación”, adonde Otaño se trasladaría en 1937 para hacerse cargo de sus nuevas obligaciones. Es autor de la sintonía que utilizó Radio Nacional de España en sus informativos (“partes”) del mediodía y de la noche durante los 40 años del franquismo. A través de la revista Ritmo, sugirió en 1941confiar a las autoridades civiles y eclesiásticas el control sobre las emisoras de radio, para garantizar el cumplimiento de la prohibición de la música negra ordenada por él.

Triunfó en Madrid. Le llovieron reconocimientos y lisonjas. En 1941 fue condecorado con la Gran Cruz de Alfonso X además de ser nombrado hijo predilecto por su pueblo natal, Azkoitia. En esta trayectoria se olvidó totalmente de su “queridísimo e inolvidable maestro”, de quien “había sido el más auténtico hijo espiritual”. Vicente Goikoetxea quedaba relegado a otra órbita.

 

(1)  Carta del P. Nemesio Otañoa D. José María Zapirain(1954/04/28).- Archivo Histórico del Santuario de Loyola, Fondo Otaño.- 017/004.005.

(2)  Música Sacro-Hispana. Abril de 1915.

(3) Música Sacro-Hispana. Octubre de 1916.

(4) Esteban Elizondo. Cien años de música para órgano.Duo Seraphin,Donostia/San Sebastian, 2008

 Argazkiak: JMVM, Eresbil