miércoles, 1 de noviembre de 2023

LOS VERSOS DE QUEJANA

Manuel Sáez de Quejana
Eduardo Valle ikerlari eta dibulgatzaileak ostera dakarkigu gure txoko honetara bere sen onaren ekarpen baliotsua. Oraingoan Manuel Sáez de Quejana pertsonaia gasteiztarrari dagokion arlo poetikoa aletzen digu egileak, eta berak daukan maisutasunarekin egiten du.

Manuel Sáez de Quejana Gasteizko udal funtzionarioa izan zen eta bere ordu libreetan - batzuetan, aidanez, baita lanekoetan ere- olerkiak osatzeari lotzen zitzaion, bere ospea Gasteiz osora hedatuz. Eta horretaz ari da Eduardo Valle gure bazkidea, artxiboetarako bere zaletasunak eraginda.



I

¿Un ejemplo de Crowdfounding en la Vitoria del siglo pasado?

 Llaman crowdfounding a la financiación de un determinado proyecto de cualquier tipo mediante pequeñas aportaciones de un número indeterminado de personas, que son los mecenas de toda la vida. Y tiene mucho que ver con lo que, también toda la vida, se ha denominado “suscripción popular”. ¿Qué suena mejor la palabreja inglesa? Pues igual sí, pero el libro del que voy a tratar brevemente se editó por suscripción (más o menos) popular.

Me refiero a una publicación que vio la luz hace ahora cien años, en 1923. Se titula Los Versos de Quejana y contiene una recopilación de poemas de Manuel Sáez de Quejana. Ojo, no confundir con su hijo, Manuel Sáez de Quejana Díez.

El padre tenía de segundo apellido González del Pozo. Fue un vitoriano nacido el 31 de marzo de 1854 que estudió Derecho en Valladolid y que prestó sus servicios durante muchos años en el ayuntamiento de Vitoria, primero como Oficial Letrado desde el 1 de julio de 1883 y más tarde como secretario de la corporación, desde 1900 hasta principios de 1920.

Hasta ahí, nada especial: un funcionario muy conocido en la ciudad, que conocía de arriba abajo el ayuntamiento y que por su cargo sabía llevarse bien con los munícipes, cualquiera que fuera su ideología. Dicen que no se enfadaba «ni en los plenos del ayuntamiento», donde a buen seguro escucharía de vez en cuando dislates y sandeces. Era gran aficionado a los paseos por la campiña alavesa cercana a la capital, a las comidas y merendolas con sus amigos en alguna aldea cercana… y a escribir poesías.

Pero Quejana no era el escritor ocupado en sus publicaciones y más o menos preocupado por la marcha de éstas. Al parecer, ni siquiera llevó nunca sus coplas a los periódicos. Él, simplemente, creaba una poesía y la regalaba a sus amistades o a quien estuviera dedicada. El cumpleaños de un amigo, o el de su mujer; la felicitación a una conocida por su reciente maternidad; la felicitación a unos contrayentes… Cualquier suceso o sucesillo a nivel local constituía un buen motivo para trenzar unos versos finos, graciosos y, hay que decirlo, con una buena dosis de retranca en muchos de ellos.

Pero también obsequiaba sus estrofas algo más intimistas, incluso rayanas con la tristeza y el desengaño. Era la doble cara de Quejana: el secretario de verso fácil y desenfadado y el paseante absorto en sus, a veces, tristes pensamientos que también trasladaba a la cuartilla.

El que fuera durante más de 36 años alto funcionario del ayuntamiento de Vitoria enfermó gravemente en 1920, falleciendo el 16 de diciembre de 1921 en el sanatorio de Santa Águeda, cerca de Mondragón. Fue enterrado en el cementerio del mencionado centro sanitario.

Cuatro días más tarde el ayuntamiento acordaba transmitir el pésame a la viuda, Faustina Díez Llorente, y a sus hijos, Manuel, Mª Teresa y Carmen. El acuerdo llevaba la firma del secretario accidental, Manuel Sáez de Quejana Díez, antes mencionado, quien consiguió en enero de 1922 la plaza que previamente asumió su padre. Digamos también que su hermana Mª. Teresa fue junto a Encarnación Viana la primera concejala en la historia del ayuntamiento de Vitoria. Fueron elegidas en 1927 por el gobernador civil del momento, Ladislao Amézola. Un procedimiento de elección muy practicado durante la dictadura de Primo de Rivera.

Volviendo a la génesis del libro que nos ocupa, hay que decir que el 18 de enero de 1919, con Quejana aún en forma, el periodista Ángel Eguileta había firmado con el pseudónimo “Un Aldeano” un artículo en el diario La Libertad titulado “Los Versos de Quejana” en el que lanzaba la idea de recopilar el mayor número posible de poesías del secretario municipal para hacer una selección de ellas y recogerlas en una publicación cuyo coste se sufragaría con una suscripción popular que él mismo se encargaría de poner en marcha. De eso sabía mucho el bueno de Eguileta, ya que había sacado adelante otras iniciativas por él promovidas mediante el mismo procedimiento: recogida de aportaciones en los periódicos locales, La Libertad y Heraldo Alavés, y en ocasiones también en las dos principales instituciones recreativas, Casino Artista Vitoriano y Círculo Vitoriano.

Manuel Sáez de Quejana
La idea quedó aparcada hasta que, tras el fallecimiento del poeta, Dámaso Villanueva, amigo personal del finado y presidente del Casino, creó una comisión encargada de reunir copias de las poesías en poder de particulares. Dichas copias serían supervisadas por el Ateneo Vitoriano, que se encargaría de dirigir la edición. Al mismo tiempo, se pondría en marcha la suscripción y recepción de aportaciones en las cuatro entidades antes mencionadas.

Mediante este sistema se consiguió que 338 suscriptores aportaran un total de 1.385 pesetas, según datos de la prensa, importe seguramente incrementado por donaciones de última hora.

Por fin, a finales de marzo salió a la calle la edición, impresa en la Imprenta Moderna que Ochoa y Albaina regentaban en la plaza del General Loma, con 153 poesías del popular Manolo, como llamaban a Quejana sus allegados y una más de despedida a cargo del propio Villanueva. De la portada se ocupó Obdulio López de Uralde, que recreó una escena gastronómica en plena campiña. Además, en el interior se incluyeron una caricatura del autor realizada por el vitoriano Joaquín Olaguíbel “Crayón” y una fotografía realizada por Manuel Salinas, reproducida más arriba. Por cierto, si surge la oportunidad de adquirir la obra en alguna feria de libro antiguo, conviene asegurarse de que no han sido “eliminadas” las ilustraciones de estos dos últimos. Suele ocurrir. Si no se da la ocasión siempre se puede acudir al Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz o a la Fundación Sancho el Sabio y pasar un rato agradable ojeando la colección de versos.

El libro se presentó el dos de abril de 1923 en un emotivo acto que tuvo lugar en el Instituto, sede por entonces del Ateneo Vitoriano. En él intervino Herminio Madinaveitia, amigo personal del poeta, quien reprodujo el contenido del prólogo que para la edición había escrito. Igualmente tomaron la palabra Dámaso Villanueva, Julián Echenique y Ángel de Apraiz.

¿Crowdfounding? Hombre, quizás sea un tanto exagerado ya que, en efecto, falta la intervención de plataformas online, que es una característica de esta forma de mecenazgo. Salvo que consideremos que el papel de dichas plataformas fue desempeñado, al fin y al cabo, por dos periódicos locales que siempre andaban a la greña, más el Círculo y el Casino (de “online” nos olvidamos). Tal vez haya que dejar este asunto en simple “suscripción”, al estilo Eguileta: «a cada donante se le regala un ejemplar del libro. A los demás, no . Porque como decía el propio Quejana:


«Ni en Vitoria ni en Castilla,

ni en Asturias ni en León,

no se regala morcilla

al que no mata lechón»


II

Algo sobre las poesías de Quejana 

La temática de los versos de Manuel Sáez de Quejana es muy variada. No habría podido ser de otra manera teniendo en cuenta su profunda cultura, de la que no alardeaba en ningún momento, ya que prefería “diluirse” en lo popular, en lo cercano y en lo local.

Pero dejando a un lado todo ello, lo mejor será escoger algunas de sus poesías —en su mayoría fragmentos de las mismas— a fin de hacer un breve recorrido por su obra, que conviene leer teniendo en cuenta la época en que fue creada, con sus conceptos y vocabulario propios.

Por su manera de moverse por la vida, Quejana era una especie de bon vivant, pero a su estilo, limitado a los placeres modestos y humildes que le proporcionaban los almuerzos y meriendas, las tertulias ingeniosas y el sentido del humor marcado por la ironía y el ingenio.

En cierta ocasión fue invitado a un banquete ofrecido por la entidad que gestionaba el establecimiento de aguas medicinales de la localidad alavesa de Sobrón. He aquí el final del poema:

 

«Por eso soy de opinión

que mi salud envidiable,

se la debo, es indudable,

a las aguas de Sobrón.

Lo diré toda mi vida,

y solo porque es verdad;

(no por la buena comida

que me dio la Sociedad)».

Y respecto a dichas aguas, una puntualización:


«que, aunque probadas están

sus virtudes especiales,

cierta clase de animales,

aliviamos nuestros males,

por medio del mostagán».

Allá por 1905 el ayuntamiento de la ciudad creó una institución benéfica denominada La Gota de Leche, cuyo objeto era facilitar leche materna a bebés que no podían disponer de ella. No cabe suponer que tuviera algo en contra del popular y benefactor establecimiento. Sencillamente, a Quejana se le ocurrió una humorada que termina de esta manera:

 

«que es general opinión,

que nutre más que la leche,

un pedazo de escabeche

y un trago de peleón».

 

El período de la primera guerra mundial e, incluso después, registró una fuerte inflación que hizo disminuir paulatinamente el poder adquisitivo de los salarios por la escalada de precios de artículos de consumo. También esta cuestión se refleja en la obra:

 

«Veo con gran aflicción,

dolorido y aterrado,

el precio tan elevado,

de la carne de cebón.

Buscar alimentación,

hoy cuesta muchos sudores,

pues los acaparadores

son tíos sin corazón».

 

Hay una poesía titulada ¡Ahí va! Dicho título lleva a una nota al pie que dice: «Brindis para ser leído por el Alcalde de Vitoria en el banquete que la Diputación dio a un político eminente». El texto del poema abona la teoría de que el político en cuestión pudiera ser Antonio Cánovas del Castillo. Además, en septiembre de 1890, siendo Quejana Oficial Letrado, Cánovas, presidente entonces del consejo de ministros, visitó durante unas horas nuestra ciudad y la Diputación le ofreció un banquete en la Granja Modelo de Arcaute invitando a la corporación vitoriana. Ésta votó por mayoría no acudir, por lo que si el brindis de Quejana estaba ideado para esa ocasión, no fue leído. También es de suponer que en el caso de que el alcalde hubiera aceptado el detalle, se habría guardado muy mucho de dar a conocer la copla del secretario municipal. En cualquier caso, puede comprobarse que el autor “no se cortó un pelo”:

 

«No podemos olvidar,

que V.E. aconsejó

a aquel Rey que se murió,

a muy poco de reinar,

nos quitase privilegios

que varones muy egregios

nos quisieron conservar.

Por eso, en este rincón,

con muy raras excepciones,

le llaman a usted el ladrón

de nuestras instituciones».

Si la composición se refería a Cánovas, llama la atención el hecho de que Quejana fuera a morir a Santa Águeda, «a dos pasos», como advierte Herminio Madinaveitia, del lugar donde el político fue asesinado por el anarquista Michele Angiolillo en 1897. Cosas de la historia.

Hay otro brindis en el libro. Éste, dedicado al pintor Ignacio Díaz de Olano y a su conocido cuadro titulado La Trilla en Álava:

 

«A Ignacio Díaz Olano,

Pintor que en el arte brilla,

Le deseo que su Trilla

Le produzca mucho grano».

Los asuntos profesionales de su negociado también constituían buena excusa para sacar a colación su habilidad con las rimas. En una ocasión, Odón de Apraiz solicitó algún tipo de certificado para la aduana:

 

«Mi querido amigo Odón

y distinguido exalcalde:

tengo la satisfacción

de remitirle (de balde),

esa certificación.

Deseando que en la Aduana

respeten el documento,

se repite tuyo atento.

MANUEL SÁEZ DE QUEJANA».

 

Nuestro autor dominaba con especial habilidad los versos octosílabos. Su nombre y primer apellido forman ocho sílabas por lo que solía utilizarlos como verso de despedida, como se ha visto en la anterior composición.

Y para despedida de esta recensión, reproduzco la nota con el envío de dos gallinas a la señora de un amigo suyo que acababa de dar a luz:

 

«Robadas en Maturana,

son de una clase muy buena.

¿Qué tal la madre y la nena?

MANUEL SÁEZ DE QUEJANA».

 

Testua: Eduardo Valle Pinedo

Argazkiak: Salinas, Crayon (karikatura)

viernes, 27 de octubre de 2023

2023ko Manuel Lekuona Saria. IÑAKI MARTINEZ DE LUNA. Premio Manuel Lekuona 2023



Iñaki Martinez de Luna gasteiztarrak Eusko Ikaskuntzaren  Manuel Lekuona Saria irabazi du, 2023ko edizioan.

Gasteizen jaioa, maisutza industrialeko ikasketak egin zituen Martinez de Lunak eta 1990ean Soziologiako doktoretza burutu zuen Deustuko Unibertsitatean. Eusko Jaurlaritzako Lehendakaritzako Prospekzio Soziologikoen kabinete burua izan zen eta EHUko irakasle asoziatua. Euskaltzain urgazlea da eta 2017tik Urrezko Zeledonen bazkidea.

Epai mahaiak, besteak beste, Iñakiren konpromiso eta euskal kulturari egindako ekarpen adierazgarriak azpimarratu zituen. Euskal Herriarekiko eta euskararekiko erakutsi duen atxikimendu, leialtasun eta maitasuna.

Mundu zabaleko hizkuntza gutxituekiko begirunea izan du eragile bere lanean. Mugarik gabeko ikuspegi ireki horretatik, aparteko dedikazio arretatsuak eskaini dio euskarari, gure hizkuntzak gainditu behar dituen erronkez eta baliatu behar dituen aukerez hausnarrean eta ekinean, euskararen biziraupena bermatzea helburu.

Zorionak Iñakiri, bihotzez. Ongi merezi du Eusko Ikaskuntzak 1983tik ematen duen hain sari preziatua.

Urrezko Zeledonen bigarren bazkidea da Manuel Lekuona sariarekin aitortua;  Sabin Salaberri izan zen lehena, 2007an.


El gasteiztarra Iñaki Martínez de Luna ha sido galardonado con el Premio Manuel Lekuona 2023, que concede Eusko Ikaskuntza.

Nacido en Vitoria-Gasteiz, Martínez de Luna cursó estudios de maestría industrial y en 1990 completó el doctorado en Sociología en la Universidad de Deusto. Fue jefe de gabinete de Prospección Sociológica de la Presidencia del Gobierno Vasco y profesor asociado de la UPV. Es académico correspondiente de Euskaltzaindia y desde 2017 socio de Celedones de Oro.

El jurado destacó, entre otros aspectos, el compromiso de Iñaki y sus «significativas aportaciones a la cultura vasca», desde el afecto, lealtad y afecto por Euskal Herria y el euskera.

Su trabajo se ha centrado en el respeto a las lenguas minoritarias de todo el mundo. Desde esta perspectiva abierta y sin límites, el euskera ha sido objeto de una dedicación extraordinaria y atenta a la reflexión y a la acción sobre los retos que debe superar nuestra lengua y las oportunidades que debe aprovechar, con el fin de garantizar su supervivencia.

Felicidades a Iñaki, de corazón. Bien merece el tan preciado premio de la entidad científica Eusko Ikaskuntza, que lo viene concediendo desde 1983.

Se trata del segundo socio de Celedones de Oro en ser premiado con este galardón, siendo el primero Sabin Salaberri, que lo fue en 2007.

GEHIAGO MARTINEZ DE LUNARI BURUZ / MÁS SOBRE MARTINEZ DE LUNA

https://celedonesoro.blogspot.com/2020/04/eleaniztasuna-bilinguismo-inaki.html

lunes, 23 de octubre de 2023

HITZALDI EDERRA SATURNINO RUIZ DE LOIZAGAK EMANDAKOA/ MAGNÍFICA CONFERENCIA LA OFRECIDA POR SATURNINO RUIZ DE LOIZAGA





Benetan interesgarria gaur arratsaldean Saturnino Ruiz de Loizagak emandako hitzaldia. Gasteizko San Frantzisko konbentuari buruzko hainbat datu eta pasadizo eskaini digu ponenteak argazki multzo baten bitartez. Areto Nagusia gainezka izan da eta publikoak biziki txalotu dio hizlariari.




Ha sido una magnífica conferencia la que esta tarde nos ha ofrecido Saturnino Ruiz de Loizaga. A través de sus conocimientos, siempre rigurosos y apoyados en documentación y fotografías, hemos disfrutado con la historia del vitoriano Convento de San Francisco,  "hermosa construcción de elegante y suntuosa fábrica" en palabras del cronista vitoriano Cola y Goiti. Al finalizar la conferencia Juan Carlos Abascal Ruiz de Aguirre ha dirigido las preguntas y coloquio que se ha entablado con el ponente. El público, que abarrotaba el Salón de Actos del Círculo Vitoriano, ha aplaudido con placer la intervención de este conferenciante que ha pasado más de cincuenta años en el Archivo Vaticano, toda una vida de estudio e investigación. 



El Convento de San Francisco, que convivió en el tiempo con el convento de Santo Domingo, se funda en nuesta ciudad en 1214, entonces fuera de los muros de la ciudad y con unos terrenos de 7.000 metros cuadrados. se ubicaba, en toda su extensión, ocupando las actuales calles de San Francisco, Cuesta de San francisco, Postas, independencia, Olaguibel y General Álava. su importancia fue enorme para la orden franciscana, tanto que en el Siglo IV se crea la "Custodia de Vitoria" y posteriormente sera sede de la "Provincia Franciscana de Cantabria", hasta hace aproximadamente treinta años. El historiador Landazuri decía que era el "edificio más noble de la ciudad con facultad de teología y el elegido para los capítulos provinciales, con una iglesia realmente primorosa".



Ha mencionado el conferenciante que su hermosa iglesia gótica, dotada de trece capillas  fue constrida gracias a los favores de doña Berenguela Díaz de Haro, sobrina de Don Diego López de Haro, fundador de Bilbao. Por su magnífico claustro paseó en 1522 Adriano VI cuando fue nombrado papa y fue en esta iglesia de San Francisco donde ofició su primera misa papal. 



El convento perduró durante muchos siglos hasta que, depués de las guerras napoleónicas y, posteriormente carlistas, comenzó su declive. El periódico el Heraldo Alavés decía en 1914 "que un convento de tal porte no podía ser derribado sino conservado por el estado". Eduardo Dato, hijo de una vitoriana y muy unido a la ciudad estaba interesado en su conservación, pero, como ha comentado el ponente, con su asesinato se impidió también que el derribo del convento se cumpliera. Primaron los intereses urbanísticos e inmobiliarios frene a la conservación de un convento que era memoria viva de la ciudad. Terrible, pero cierto.

Repetimos, ha sido la de hoy una magnífica conferencia. Gracias al Círculo Vitoriano por ofrecer estas oportunidades a la cultura, en especial a la relacionada con nuestra tierra.

Berriro Saturnino, mila esker.


lunes, 16 de octubre de 2023

HITZALDIA/ SATURNINO RUIZ DE LOIZAGA/ CONFERENCIA / EL CONVENTO DE SANFRANCISCO DE VITORIA. DESDE SU ORIGEN A SU DESAPARICIÓN




Oso ezaguna da gure Urrezko Zeledonen Elkarteko ohorezko bazkidea den Saturnino Ruiz de Loizaga. Frantziskarra, historiagilea eta aditua hainbat gaietan. Arabako Tuesta herrian jaioa, handik Arantzazuko santutegira joan zen lehenengo ikasketak egitera, ondoren Romara eta hain zuzen Vaticano hirira, non ikerketa gehienak aurrera eraman zituen. Hitzaldi honetan Gasteizko San Frantzisko Konbetuari buruz hitz egingo digu goiburu honen pean: "San Frantzisko Konbentua. Jatorritik desagerpenera arte". Hurrengo urriaren 23an eta Circulo Vitorianon 19:00etan. Zuen zain izango gara. 





No necesita presentación el incansable investigador y socio de Celedones de Oro, Saturnino Ruiz de Loizaga. Nacido en el pueblo alavés de Tuesta, este franciscano ingresa a los once años en el seminario de Arantzazu. Licenciado en Teología por la Universidad Lateranense (Roma, 1970), doctor en Teología por la Pontificia Universidad Antonianum (Roma, 1990) y Licenciado en Paleografía, Diplomática y Archivística por la Escuela de Paleografía Vaticana (Ciudad del Vaticano, 1985), es un reconocido especialista en temas medievales, especialmente relevantes los relacionados con nuestro territorio y en concreto con las tierras, a caballo entre Burgos y Álava del valle de Valdegobia.

A través del estudio directo de las fuentes, manuscritos, textos documentales, registros eclesiásticos y cartularios, ha estudiado con rigor la historia medieval del País Vasco y del norte de Castilla. Es necesario mencionar que Saturnino ha sido un investigador que saltó a la fama con el descubrimiento e investigación de los llamados Cartularios de Valpuesta. Estos estudios apuntan que los documentos encontrados pudieran  contener las manifestaciones escritas más antiguas de la lengua castellana, cuestión esta que obliga a revisar los estudios tradicionales existentes respecto al conocido Códice Emilianense de San Millán de la Cogolla.



En esta ocasión, Saturnino Ruiz de Loizaga, y en el marco magnífico del Salón de Actos del Círculo Vitoriano (C/ Dato), nos va a ofrecer una interesante conferencia sobre el desaparecido Convento de San Francisco, un lugar con tanta historia en nuestra ciudad y que, después de su demolición, ocupa desde hace años la administración del Gobierno Central en la calle de Olagibel. A buen seguro una interesante conferencia, titulada "El convento de San Francisco. De su origen a su desaparición". 
Será el día 23 de octubre de 2023 a las 19.00 h. y en el Círculo Vitoriano. ¡Os esperamos!

Argazkiak/ Fotografías: El Correo y Diario de Burgos

domingo, 15 de octubre de 2023

UDAZKENA - EL OTOÑO

            Aurreko artikuluetan neguko eta udako solstizioarekin jardun gara baina gaurkoan ekinozio batekin nator: udazkena. Denok ezagutzen dugu urtaro hau, batez ere bere polikromiagatik. Gure inguruetako zuhaitzak kolore ikusgarriekin janzten dira: berde, hori, laranja, gorri, okre eta askotan deskriba ezinak diren koloreekin. Haize epel batek zikloa osatu duten hosto koloretsu horiek denak dantzan jarriko ditu lurrera erortzen diren bitartean. Eta hantxe bertan aurkituko ditugu, baita ere, udazkeneko fruituak: perretxikoak hosto artean burua atera nahian, alboko hurritzak emandako hurrak, intxaurrak, gaztainak, basaranak, paretako larretan masustak eta abar luze bat. Udazkeneko mendi-bueltak zoragarriak dira, koloretako hostoz egindako alfonbrak basoetako bideetan zanpatuz, zirrin-zarran pauso bakoitzaren soinu salataria aireratuz.

            Poeta eta margolari gutxi izango dira udazkeneko irudiak adierazi ez dituztenak. Maitasunaren adierazgarri badira udaberriko loreak, maiteminduenak dira udazkeneko ilunabarrak, batetik sua eta bestetik epeltasuna. Udaberria berritzea bada eta udara garaipena, udazkena heldutasuna da. Fruitu gehienak udazkenean heltzen dira eta udazkenean jaurtiko dira hurrengo urtean erneko diren haziak.  

            Badirudi dena zikloka gertatzen dela, ziklo erritmikoak. Astronomiatik hasi eta elementurik txikienetaraino dena zikloka gauzatzen da. Ilargiak 28 egun egiten ditu lurrari bira ematen eta hilero berdin. Hilero esan dut garai batean 28 egunetako hilabeteak baitziren, ilargiaren faseak jarraituz 7 egunetako lau aste: ilberri, ilgora, ilbete eta ilbehera. Hauek ere hilero beti berdin errepikatuz. Urtaroek ere urte batetako zikloa osatzen dute: udaberria, udara, udazkena eta negua. Erritmo bat sortzen duten zikloak.

            Ziklo batzuk luzeak dira, 25 urte edo mendeetakoak eta beste batzuk oso laburrak,  egun bat irauten duten tximeleta baten zikloa bezala.

            Betidanik lotu izan dituzte urtaroak gizakiaren bizitzako garai desberdinekin, batez ere, udaberria eta udazkena. Askok usteko dute hau erlazio literario edo metaforiko bat besterik ez dela, baina, ene ustez, oker dabiltza.

           Gizakia natura da, naturaren parte da eta naturak berak urteroko ziklo bat osatzen duen bezala, gizakiak berak ere badu bere zikloa eta zikloa osatzen duten garai desberdinak. Gizakiarena ziklo lasaiagoa eta luzeagoa da, baina zikloa da. Beraz gizakiak baditu udaberria, odola borborka jartzen duena eta udazkena, lasaitasun handiagoz odola bere erraietara biltzen duena. Gizakiaren udazkena ez da asunto metaforiko hutsa.

           Udazkenean sartzen garenean zientzialariek eguna, ordua eta minutuak aipatzen dizkigute, baina gizakiak bera udazkenean noiz sartzen den ez daki. Hori da arazoetako bat eta larrienetakoa. Batzuek uste dute hosto iraunkorreko zuhaitzak direla, naiz eta, gizonen kasuan, burusoilak izan eta hor dabiltza 70 eta 75ekoak gaztetxoen pare  gizakien basoan engainu batean. Gizarteak berak adieraziko dio  gazte garaiak pasa zitzaizkiola.

           Onarpena. Onartu jadanik udazkenean sartuta gaudela eta udaberrian eta udaran bizitakoa ahaztu gabe, udazken epela,  goxoa eta ederra sentitu eta bizi. Udazkenak gure barnera bueltatzea eskatzen digu, zuhaitzen izerdia adarretatik zainetara bueltatzen den bezala eta barrua aberastu, ikusiz, entzunez eta sentituz gure inguruan dugun guztia.

            Geure irizpidez eta senaz bizitzeko garaia da, bizitzako heldutasunaren garaia. Gu geu gara eta ez gabiltza adarretatik, baizik eta dena barne barnetik bizi dugu. Udazkeneko argia garbia  eta betea da, ez da udaberriko argi itsugarria edo udarako errea bezala. Udazkenak melankoliatik asko du eta aukera ona da gure barnean sartzeko eta dugun guztia aztertzeko eta goxatzeko.

             Zuhaitzak hostoak uzten dituzten moduan, guk ere utzi beharko genituzke hainbeste lotzen gaituzten ideia, erlazio eta, batez ere, traste eta bestelako kargak. Beharrezkoak ez diren kargak arintzeko garaia da.

             Merezi duten hiru-lau bat egiteko datozkit burura: naturarekin lotura sakonagoa lortu, behatuz eta bere edertasuna goxatuz; Elkarrizketa edo hitz-aspertua lagunarekin edo lagunekin indartu, lasaitasunean gizarte harremana aberastuz; Irakurri ongi datorkiguna edo gustatzen zaiguna; eta azkenik, har dezagun guretzat behar dugun denbora. A! eta perretxikoak, intxaurrak, hurrak eta masustak oso onak omen dira osasunerako, udazkeneko kamamila ere bai.



            En algunos artículos anteriores hemos hablado del solsticio de invierno y de verano, esta vez nos toca uno de los  equinoccios: el otoño. Todos conocemos esta estación, sobre todo, por la policromía que nos presenta. Los árboles de nuestro entorno se visten de todos los colores: verdes, amarillos, naranjas, rojizos, ocres, y más colores que son indescriptibles. Muchas hojas de colores que han terminado su ciclo, se pondrán a bailar al son de un viento sur templado, mientras poco a poco en ese baile de vaivenes,  se posan en el suelo. Y ahí mismo encontraremos  los frutos de otoño: setas queriendo asomar la cabeza entre las hojas, avellanas, nueces, castañas, endrinas, moras Y muchos más. En otoño las salidas al monte son maravillosas, pisando alfombras de colores  por los senderos del bosque, propagando un suave sonido delatador en cada paso que damos.

        Habrá pocos poetas y pintores que alguna vez no hayan expresado el otoño en sus obras. Si las flores de primavera son símbolos de amor, los atardeceres de otoño son de los enamorados, fuego por un lado y templanza por el otro. Si la primavera es emprendedora, y el verano la culminación, el otoño es la maduración. La mayoría de los frutos maduran en otoño e igualmente la mayoría de las semillas se esparcirán en otoño para germinar al año siguiente.

         Parece que todo sucede por ciclos, ciclos rítmicos. Desde el vaivén de los astros hasta las fuerzas de los elementos más pequeños se dan en movimientos cíclicos. La luna tarda 28 días en dar una vuelta entera a la tierra y todos los meses lo mismo. Digo meses porque antaño los meses eran ciclos de 28 días en el calendario lunar, dividiéndose en ciclos de 7 días, las cuatro fases de la luna: luna nueva, creciente, luna llena y menguante. Las estaciones del año también se dan en ciclo que se repite anualmente: primavera, verano, otoño e invierno.

         Algunos ciclos son muy largos, se dan en siglos o en lustros y otros ciclos muy cortos, como el ciclo de algunas mariposas que apenas dura un día.

        


Desde siempre se ha hecho referencia a las estaciones anuales, sobre todo a la primavera y al otoño, al hablar de tiempos evolutivos de la vida de una persona. Muchos piensan que esta relación no es más que un argot literario o metafórico, pero a mi entender están equivocados.

         El ser humano es naturaleza. Es parte de la naturaleza y como en la propia naturaleza se da un ciclo anual, el ser humano posee su ciclo de varias etapas que completan ese ciclo. El ciclo humano es pausado y más largo, pero es un ciclo. Por tanto, el ser humano pasa por la primavera, con la sangre agitada, y por el otoño con más  pausa y placidez. El otoño del ser humano no es una mera metáfora.

         Cuando entramos en el otoño solar, los científicos nos señalan el día, la hora y el minuto del cambio de estación, pero el mismo ser humano no se ha enterado, ni se entera cuando entra en su tiempo otoñal. Ya sé que es difícil. Algunos piensan que son de hoja perenne, aun cuando son calvos -en caso de los hombres- y maduritos de 70-75 años se manifiestan como jóvenes en el bosque humano. Ya se encargará la propia sociedad de decirle que ya pasaron sus días de la juventud.

          Aceptación. Aceptar que ya hemos llegado al otoño de la vida y sin olvidar lo vivido en la primavera y en el verano de nuestra evolución, sentir y vivir un otoño templado, tranquilo y dulce. El otoño nos pide  volver a nuestro interior, como baja la savia de los árboles de las ramas a las raíces, y enriquecer nuestro interior viendo, escuchando y sintiendo todo lo que acontece en nuestro alrededor.

         Es tiempo de vivir con nuestro criterio e intuición, tiempo de la madurez de la vida. Somos nosotros mismos y no andamos por las ramas, sino que vivimos todo desde nuestro interior. La luz otoñal es clara y acogedora, no es como la luz primaveral cegadora y como la de verano que quema. El otoño tiene mucho de melancolía, aprovechemos pues para entrar en nuestro interior y, examinándolo, empezar a brillar de gozo.

        Como los árboles que se desprenden de sus hojas, también nosotros tendríamos que desprendernos de ciertas ideas, relaciones, cargas y trastos que tanto nos atan. Es tiempo de aligerarse de las cargas que no son importantes.

         Me vienen a la mente 3 o 4 actividades que creo que merecen la pena: Crear una relación profunda con la naturaleza, observando y gozando su hermosura; reforzar la conversación con tu compañero, compañera, amigos y amigas, enriqueciendo en tranquilidad la relación social; leer aquello que a cada cual le convenga o le guste; y por último saca tiempo para ti.

 ¡Ah! Las setas, las nueces, las avellanas y las moras son muy buenas para la salud, también la manzanilla recogida en otoño.


TESTUA: IÑAKI LASA NUIN
Argazkiak:  ecampusnz, ksenia-makagonova

martes, 10 de octubre de 2023

BIDEOA. OSO HITZALDI POLITA MAIDER UNDAK ESKAINITAKOA - UNA HERMOSA CONFERENCIA LA OFRECIDA POR MAIDER UNDA. VIDEO



Urrezko Zeledonen Elkartearen XIII. Hitzaldi zikloaren saio berri bat izan genuen atzo Maider Undaren bitartez. Gure lurraldeko txapeldunak humanitatez beteriko solasaldia eskaini zigun. 

Bere kirol bizitzako pasadizoak, istorioak eta sekretuak kontatu dizkigu oso atsegina izan den mintzaldian. Aretoan izan den publikoak, haien artean gazte kirol-borrokalariak,  Maiderren interbentzioak biziki txalotu ditu. Bukaeran, Sabin Salaberri Urrezko Zeledonak gure erakunde honetara ongi etorria eman dio, nola ez, Zeledonen iruditxo baten bitartez. 





"Anecdotas de una campeona olímpica". Con este título, ayer se desarrolló
la primera charla de otoño del XIII Ciclo de Conferencias de Celedones de Oro. Hemos disfrutado con la presencia de la deportista alavesa Maider Unda, quien nos ha ofrecido una fantástica conferencia, con numerosos momentos emocionantes y anécdotas divertidas, en los que nos ha contado numerosos detalles y secretos tanto de sus triunfos deportivos como de su vida en el caserío de Olaeta. Una conferencia que ha sido, además de una manifestación del gran trabajo realizado por Maider como luchadora olímpica y ganadora de numerosos campeonatos, una lección de humanidad y de pundonor. Maider ha reivindicadop en todo momento la necesidad de trabajar diariamente y confiar en su entrenador, como en su caso ocurrió con Luis Crespo. También ha recordado a los jóvenes que tan importante como ganar es saber encajar las derrotas y salir airosos de ello. Creo que Maider ha sido, es y será, un referente para los/as jóvenes luchadores/as vascos/as que hoy acompañaban a Maider en la sala y, por su gran humanidad, sin duda es un referente ético y deportivo para todos /as nosotros/as. ¡Que así sea!








Argazkiak/fotografías: Julio Roca y Javier Sedano


 


sábado, 7 de octubre de 2023

MAITE DUDAN HIRIA - LA CIUDAD QUE AMO


Ondokoa Elisa Ruedaren hitzaldia da, irailaren 27an 2022ko Urrezko Zeledona jaso zuenekoa.

El texto que sigue son las palabras que Elisa Rueda, dirigió al público al recibir el 27 de septiembre el Celedón de Oro 2022.


Dedico este Celedón de Oro a mi familia, y en especial a mis padres, Eli Y Julián, gracias a ellos existo.  Gracias a Iñaki, mi marido, a mis hijos Iosu y Ania,  por acompañarme en este camino  que recorremos juntos. Y a mis nietos, Martin y Alize, que con sus risas llenan el aire de felicidad y me inspiran tantas rimas.

El 11 de setiembre 1948 un joven de 18 años, Julián Rueda, tras descarrilar en Santa Elena el tren en el que desde Jaén viajaba al norte, llega a Markina – Xemein.


Con una maleta de cartón, esta que me habéis visto, una muda, poca ropa… y toda la ilusión de crearse un futuro.

Diez años más tarde una hermosa joven, mi madre, Elisa Valenzuela se viene con él. Su viaje de novios fue pasar por Madrid y quedarse un día allí. En el Retiro un policía les quiso poner una multa por llevarla cogida del hombro.

 Me hicieron en Markina-Xemein y allí nací, pero desde muy niña vinimos a Gasteiz, pasando antes por Eibar, donde nació mi hermano, ave migratoria, pero que hoy está aquí, conmigo. Yo me siento gasteiztarra.

 Os leo un poema en el que hablo de mi niñez:

HABITACIÓN PROPIA CON ARMARIO

El interior de mi armario

era un campo magnético lleno de premoniciones.

Mi ropa,

toda ella cortada y cosida por mi madre,

-modista desde la cuna-,

compartía espacio con sábanas, manteles y toallas.


No recuerdo tener que ordenar el armario.

Había poco que desordenar,

y cuando hay poco, todo se recoge enseguida.

 

El armario tenía un espejo interior anclado a una puerta lateral,

espejo de cuerpo entero, se decía.

 

Con la puerta abierta,

el espejo reflejaba la mesilla de noche y el perfil de la cama.

 

Sentada en la balda baja del armario,

delante del espejo,

proyectaba sueños tras la alquimia del mercurio,

medía la luz de plata con los ojos entornados,

jugando a averiguar mi vida.

 

El resto del mundo estaba tras la puerta de mi habitación.

 

Jamás soñó aquella niña, Marieli, como me llama la familia y amigos de siempre, con un día como hoy. Mi número favorito ha sido siempre el 8. Soy la mujer número 8 que recibe el premio Celedón de Oro y es un gran honor y orgullo para mí.

Deseo que las mujeres que están en nuestra sociedad, que estarán o que estuvieron, y de las que tenemos tanto que aprender…, que sean visibles, reconocidas…

 Habitó mi niñez y juventud la calle Francia.

La lectura, escribir, inventar cuentos, poemas… soñar sentada en el armario de mi habitación,   descubrir los rincones de la ciudad: me enamoré de los Arquillos  donde el día, seducido por sus arcos, diseña delicadas rimas de luz y sombras sobre un lienzo de piedra, la Plaza Nueva donde dialogan los soportales con quien pasea por ellos, regalándonos un tiempo de cálida quietud.

El cantón de Santa María era mi referencia, las tiendas donde se compraba todo a granel, hasta los pintauñas, y las huertas… Crecí en la ciudad, leí la ciudad, la interpreté, la saboreé, la estudié, la escribí, la amé , la amo.

Ser maestra me ha enseñado mucho, he aprendido con y de mi alumnado, de mis compañeros y compañeras en la enseñanza. Llevaré la marca de la tiza en mis dedos para siempre. Mis primeros alumnos, que siempre serán mis niños y niñas del colegio Samaniego. (eran 40 alumnos por aula) de 3 y 4 años. El instituto Ekialde, donde creé el primer festival solidario con mi alumnado:  música danza y poesía y fue el impulso para creer en el poder de la poesía.

 El Club de los Poetas Rojos, con quienes he participado en numerosos recitales, gracias a ellos no olvido que la poesía tiene que ser reflejo y denuncia del momento social en el que vivimos.

 La cultura es un bien que tiene que estar al alcance de todos, nos hace mejores personas, nos enriquece con valores que no se pueden guardar en una cartera o en un banco. La cultura es el gran patrimonio de cada individuo, es fundamental para alimentar un espíritu crítico que nos haga fuertes frente a cualquier agresión, estamos viendo que ¡es tan fácil que todo lo conseguido desaparezca!

 Mis padres, inmigrantes de Jaén, era lo que me transmitieron siempre. Aunque confieso que …decir: “tengo que estudiar” me sirvió en muchas ocasiones para librarme de fregar los platos, o bajar la basura.

 Desde siempre, la lectura (el cine también) ha sido mi pasión, es tan importante para mí la lectura, que fomentarla es uno de mis objetivos personales. Me gusta compartir lo bueno que descubro y la poesía se ha convertido en mi gran locura y quise compartir esta pasión con la ciudad. Incorporar la cultura, y en particular, la poesía a la vida cotidiana, especialmente durante el mes de mayo con el festival Poetas en Mayo.

 Creo en la palabra como transformadora social, integradora.  Jamás pensé que ese festival de poesía que creé tan txikia, desde mi querer compartir lo bueno que descubro, llamando a tantas puertas para invitar a participar… jamás pensé que llegaría a ser un evento que se extendiera a toda Álava y que se ha convertido en un hilo conductor, en una red que nos une para que la lectura y escucha, tan importantes, extiendan sus alas por Gasteiz y Araba.

 Siempre supimos que la poesía es dueña de un poder inconmensurable y misterioso y ahora sabemos que el lugar donde la poesía habita es en Gasteiz y Araba.

 Esta maleta con la que vino mi padre está llena de agradecimientos,

 Gracias a todas las personas y colectivos con los que me he relacionado a lo largo de mi vida, quiero mencionar especialmente a Helios, Down Araba, Cáritas, asociaciones de migrantes…que participan en el festival.

 Gracias a todo el equipo que apoya Poetas en Mayo y me sigue y se deja la piel en esta maravillosa locura, como definió Luis Eduardo Aute a Poetas en Mayo. Gracias a las amigas y amigos que me han dado impulso y consuelo. Gracias a las entidades que apoyan Poetas en mayo, y la cultura. El apoyo de las instituciones, lo estamos viendo, es fundamental.

 La maleta de cartón de mi padre acoge todos los agradecimientos. Por si me he dejado a alguien, que venga luego, seguro que el agradecimiento estará dentro de la maleta.

Este gran honor lo comparto con todas las personas que a lo largo de mi vida habéis sido semilla en mí.

 Y cierro la maleta, dando las gracias de nuevo a Celedones de Oro, gracias Banda municipal, Luis Orduña, su director, Mulixka dantza taldea, Coro sinfónico de Álava y de nuevo a mi familia.

 Recibir el Celedón de Oro es la mayor emoción, orgullo, honor que puedo recibir y además, son infinitos los efectos colaterales que tiene. Es tanto el cariño, las felicitaciones que estoy recibiendo que no caben en mi corazón, vuelan a mi alrededor, ni siquiera caben en la maleta.  Además, es un privilegio recibirlo junto a Gorka, el propio Celedón!



 Maite dudan hiria,

zeinari baitagozkio nire ametsak,

non naturak, beti presente,

biztanleen nektarrarekin nahasia…

poesiari ateak ireki dizkio.

 

La ciudad que amo,

a la que pertenecen mis sueños,

donde la naturaleza, siempre presente,

se mezcla con el néctar de sus habitantes,

ha abierto todas sus puertas a la poesía.

 

Eskerrik asko guztioi!

Gora Gasteiz! Gora Celedón y Gora Poesía!

Argazkiak: Iñaki Ganboa