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lunes, 30 de junio de 2025

RODRIGUEZ FERRER ETA LARRABEA. Un adelantado a su tiempo

Miguel Rodriguez Ferrer

  Arabako landa-eremua jendez husten ari da, eta horren arrazoiak oso anitzak dira, eta zalantzarik gabe gai hauek behin baino gehiagotan eztabaidatu ditugu gure elkarrizketa pribatuetan. Fenomeno hau globala da eta  ez da berria.

Gaur, 1881eko irailaren 13an Madrilgo "El Tiempo" egunkarian argitaratutako dokumentu bat partekatu nahi dut —"El Euskaro" egunkariak publikatutako aurreko baten transkripzioa da. Miguel Rodríguez Ferrerrek, Euskal Herria maite zuen andaluziar jakintsuak, Larrabea (Legutiano) udalerrian 1881ean sortu zuen landa-etxeari buruzkoa da. 1843an Arabako buruzagi politiko izendatu zuen gobernu espainiarrak. Berrogei urte geroago Rodriguez Ferrerrek dirutza handia inbertitu zuen Larrabeari nekazaritza eta abeltzaintzako baserri gisa estilo desberdina emateko.

Miguel Rodriguez Ferrerrek ez zituen inoiz ezkutatu bere ikuspuntu liberalak, espiritu euskaltzale eta foruzalez jositakoak. Bizkaiko gobernadore zibila ere izan zen. "Los vascos: su país, su idioma y el príncipe L. L. Bonaparte" liburua idatzi zuen 1873an, Cánovas del Castilloren hitzaurrearekin, eta Arabako Diputatu nagusia zen Estanislao Urkijo – Urkijoko markesari- eskainia.  

Rodriguez Ferrer Madrilen hil zen 1889ko ekainaren 6an.

Enrike Knörren ekimenez, Euskaltzaindiak omenaldia eskaini zion 1995an, Legutianon bere etxe izandakoan – egun Larrabeako Golfeko egoitza nagusia- plaka oroigarria ipiniz.

Dokumentu interesgarria iruditu zait, duela 140 urte inguruko nekazaritza eta, oro har, Arabako landa-ustiapen modeloen nondik norakoari buruz apurtxo bat gehiago jakin dezagun. Irakur dezagun:

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El campo alavés se despuebla y los motivos abarcan un amplio abanico, sobre los que, sin duda, en más de una ocasión hemos tratado en nuestras conversaciones particulares. El fenómeno es mundial y no es de hoy en día.

Hoy quiero traer un documento que se publicó el 13 de septiembre de 1881 en el periódico madrileño “El Tiempo” – transcripción de uno anterior que dio a conocer “El Euskaro”. Trata de la explotación que en 1881 había puesto en marcha en el término de Larrabea (Legutiano) Miguel Rodríguez Ferrer, un ilustrado andaluz enamorado del País Vasco, había sido en 1843 jefe político de Álava. Cuarenta años más tarde Rodriguez Ferrer invirtió gran cantidad de dinero en darle a Larrabea un estilo diferente como explotación agrícola-ganadera.

Miguel Rodriguez  Ferrer nunca disimuló sus ideas liberales, aderezadas desde un espíritu vascófilo y fuerista. Había sido gobernador civil de Bizkaia, y en 1873 escribió el libro “Los Vascongados: su país, su lengua y el príncipe L. L. Bonaparte” con prólogo de Cánovas del Castillo, y dedicado a Estanislao de Urquijo, marqués de Urquijo, Diputado General de Álava.

Rodriguez Ferrer murió en Madrid el 6 de junio de 1889.

Por iniciativa de Enrike Knörr, Euskaltzaindia le ofreció un homenaje en 1995, colocando una placa en su casa de Legutiano, hoy sede del Golf de Larrabea.

Me ha parecido un documento interesante, que nos permite conocer un poco más el estado de la agricultura y, en general, los modelos de explotación rural en Álava hace 140 años. Leamos:

Testua: Josemari Velez de Mendizabal

Argazkiak: wikipedia, Becerro de Bengoa, JMVM

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Ilustrazioa: Ricardo Becerro de Bengoa


INTERESES MATERIALES (La población rural en Álava)

Todo el que haya seguido con interés el movimiento de la población en la tierra alavesa habrá observado con pesar profundo que nuestros pueblos caminan con velocidad alarmante a su decaimiento y extinción.

Los hábitos de la guerra; las funestas quintas, que todos los años roban a nuestros campos la más florida juventud; el movimiento siempre creciente de emigración; los jornales de Somorrostro; las deudas contraídas durante la civil contienda; el pago de dobles mensuales de tributación necesario para satisfacer al Estado los impuestos…vienen originando tal despoblación en nuestras aldeas que, a no acudirse con el remedio, muchas de ellas van a desaparecer, con perjuicio de nuestra ya escasa y mermada riqueza agrícola.

Gojain destruido, Virgala-menor con escasísimos moradores, Otaza abandonado, el Ayuntamiento entero de Guevara reducido a la mitad… Por ello, la Excma. Diputación estimó en las sesiones de Noviembre pasado una proposición encaminada a aminorar la emigración de las familias agricultoras.

Entretanto, para que puedan apreciarse las ventajas que a la provincia reporta que los particulares hagan de cotos redondos o granjas destinadas a la agricultura y arbolado, consignamos a continuación los beneficios que la provincia en general y la jurisdicción de Villarreal en particular, han reportado de la granja “El Retiro”, más conocida en el país por Larrabea.

1º En 1862 se compraron sus terrenos eriales a un maravedí más el estado que el precio a que la provincia se los hubo de ofrecer al doctor Toca, que los había solicitado en 1859, no para explotación agrícola, sino para una granjería particular. Cuando su nuevo dueño tomó posesión de ellos, no le entró ni siquiera un árbol, pagando sólo argomas, zarzas y pantanos. Con el desagüe de estos últimos, ya fue ganando por aquí la higiene pública. Primer beneficio.

2º Las roturaciones y cavas que en gran escala fue necesario practicar proporcionaron contratas valiosas que repartieron, no poco, el numerario entre los vecinos de Villarreal, Urbina, Urrúnaga y otros pueblos. Segundo beneficio.

3º Llevadas a cabo las obras de fomento agrícola, a la par que las de los grandes edificios, multiplicáronse iguales contratas con canteros, carpinteros, albañiles, cerrajeros, tejeros y demás gentes de otros artes y oficios por espacio de dos años. Tercer beneficio.

4º Como este proyecto exigía la compra de maderas en gran escala, con su realización se fomentó el tráfico interior, sin que la provincia hubiera auxiliado al que emprendió tales obras, según costumbre, con la madera de sus montes a mitad de precio, cual hoy lo ejecuta con las casas que se levantan en el campo. Cuarto beneficio.

5º En el propio año ya citado, así que estuvieron concluidas las cercas (que se coronaron todas con seto vivo), se ofreció a la provincia la formación de un nuevo coto redondo y acasarado, que vino a ver, honrándolo, el que ha escrito mejor en España contra la extremada división de la propiedad. Hoy se contenta sólo con lamentarla esta Diputación provincial. Quinto beneficio.

6º Realizadas que fueron las grandes plantaciones y los grandes semilleros, que han cambiado la faz de más de cien fanegas de tierra hasta entonces completamente yermas, formando como un oasis entre la monotonía de un desierto, no ha sido esto de menor trascendencia para la riqueza forestal de un país que ve mermar sus montes, sin plantaciones que los sustituyan. Sexto beneficio.

7º Ya en 1864 entraron en esta granja o colonia rural los primeros criados y animales con que se diera principio a su fomento, lográndose así la segunda victoria de hacer cultivable lo que hasta entonces venía siendo perdido para la agricultura y la ganadería. Sétimo beneficio.

Sigamos ahora con los que ha proporcionado esta misma finca a la población de la provincia, en una época en que sus aldeas se despueblan, y se echan abajo sus casas, para aprovechar las maderas en las construcciones de Vitoria.

8º Además del capataz y sirvientes de la finca que se levantaba, propúsose su fundador poblarla, por separado, con dos caserías, o sean otros dos cotos redondos y acasarados que le aseguraran el personal para lo futuro. Al efecto, después de encargos, viajes y grandes gastos, trajo de Guipúzcoa dos buenas familias, una para cada casa, de la que tomaron posesión por escritura; anticipándoles el dueño de la granja los animales, aperos y demás abastecimientos que necesitaron hasta que el cultivado suelo pudo empezar a rendir sus naturales frutos.

Estas dos familias se componían de los individuos siguientes:

De los dos matrimonios padres.

De cinco hijos mayores.

De cuatro hijas mayores.

De tres hijos menores. Total, 16 individuos

Pues en el tiempo hasta la fecha trascurrido, estás familias han dado ya los matrimonios siguientes a los pueblos y caseríos que a continuación se expresan:

A Vitoria, dos matrimonios.

A Villareal, uno.

A Urrúnaga, dos.

A Arlaban (caserío sobre la carretera) uno,

A Ullívarri Gamboa, uno. Total, siete matrimonios.

¡Y todo esto procede de donde hace veinte años no se oía otra voz humana que la pasajera del vecino de alguno de los pueblos inmediatos, que caminaba tras de alguna yegua perdida!

9º Si ahora consideramos el ejemplo que esta granja y colonia ha podido dar aventurando plantíos y frutales en donde la preocupación vociferaba que nada se podía dar, porque equivocaba la frialdad de un desierto y su soledad con las condiciones del suelo, sin tener en cuenta lo que mudan y transforman los reparos y los abonos, los beneficios no han sido menos trascendentales y prontos.

Los nueves pinares del ayuntamiento de Villareal se sembraron luego que se vio la lozanía de los de la nueva granja. La creencia vulgar de que ciertos frutales no daban en la nueva finca bien pronto quedó, con la experiencia de lo contrario, desmentida, confirmando todavía más lo erróneo de tal creencia: dos fincas levantadas después en Villareal, en las que se plantaron nogales, castaños y manzanos tan pronto como se vio el gran desarrollo que tomaban los plantados en Larrabea.

Para concluir: precisamente en estos mismos días, a distancia como de legua y media y en dirección lateral de esta granja, ha tenido el dueño de la que venimos hablando ocasión de visitar con cierto placer otra que se forma con igual pensamiento que el que presidió a la suya; el de que estos países del Norte están destinados a la cría y mejora de ganados, sembrando mucho maíz, tubérculos y forrajes, sin acordarse del trigo, como sucede en Normandía. Estos países, con sus nieblas y humedades, los hizo Dios para pastos, y el nuevo fomentador de Larrinzar, D. P. V. (1), parece que hace profesión, como el de Larrabea, de no sembrar un solo grano de trigo. No diremos por esto que se le haya tratado de imitar; pero no hay duda de que el último celebrará que se tengan convicciones iguales a las suyas.

Todos estos bienes de trabajo, de circulación,  de cultivo, de fomento forestal, de aumento de población rural, han reportado a la localidad y la provincia del capital y del gran espíritu del fundador de la granja Larrabea, sin que, por su parte, haya podido él percibir las utilidades á que tenía derecho, toda vez que, habiendo olvidado la provincia un acuerdo oficial tomado en juntas de que se le haría un camino de algo más de un kilómetro para sacar los productos hasta la carretera, se vio obligado a arrendar las tierras y á contentarse con fomentar únicamente el arbolado. Y es de advertir que ni se le ha hecho el camino, ni se le ha concedido la cadena para que él lo hiciera, como lo propuso.

Este ha sido el reconocimiento de la provincia, a cuya Diputación se presentó el 11 de Noviembre último por los señores diputados Laguardia, Gamiz, Heredia y Sarralde una proposición encaminada a aminorar la emigración de familias agricultoras. Por un lado, deplora este mal, y por otro tal premio da al que ha aventurado su tranquilidad, su capital, su actividad, la constancia de su espíritu, y todo por aminorar tal emigración, aumentando el cultivo, la población rural y esos cotos redondos, que ahora quiere improvisar la comisión gestora de la granja-modelo, cuando tampoco se ha reconocido al que le ha levantado tres para no encontrar después, no digamos protección, pero ni siquiera el cumplimiento de lo solemnemente prometido.

¿Es éste el camino para conseguir remedio del mal que la provincia siente? Verdaderamente que no, y nosotros esperamos que la Excma. Diputación, teniendo en cuenta que al país interesa el fomento de la población rural, prestará su decidido apoyo a todo lo que favorezca su aumento y desenvolvimiento”

El 9 de diciembre de 1861, ante el Diputado General de Álava, Ramon Ortiz de Zárate, Miguel Rodríguez Ferrer cerró las negociaciones con los ayuntamientos de Villarreal de Álava, Luco y Ullibarri Gamboa para poder poner en marcha Larrabea.




(1) D.P.V: Itxura guztien arabera Don Pablo Velasco / Según todos los indicios que tengo, Don Pablo Velasco

jueves, 9 de enero de 2025

SAN ANTONIO UME ZAIN - SAN ANTONIO NIÑERO

 

Silvano Torralba maisua
El maestro Silvano Torralba

On Jose Miguel Barandiaranek 1920 inguruan Inkesta Etnografikoa zeritzan egitasmo bati ekin zion. Herriz herriko galdeketarako gida bat prestatu zuen eta laguntzaileak bilatu zituen tokiko zehazkizunen gaineko erantzunak eman zitzaten. Uribarri Ganboan Silvano Torralba maisua izan zen On Jose Miguelen laguntzailea, 1934an.

Heziketa eta hezkuntza arloan, 124. Puntuak galdetzen zuen nork zaintzen zituen etxean haur txikitxoak gurasoak kanpoan zeudenean. Torralbak horrela erantzun  zuen:

Hacia 1920, don José Miguel Barandiarán inició un proyecto denominado Encuesta Etnográfica. Preparó una guía para la prospección pueblo por pueblo y reclutó ayudantes para responder a las preguntas locales específicas. El maestro Ullibarrí Silvano Torralba fue ayudante de Don José Miguel en 1934.

En el ámbito de la instrucción y la educación, el punto 124 preguntaba quién se ocupaba de los niños pequeños en casa cuando los padres se ausentaban. Torralba respondió lo siguiente:

Ullivarri Gamboa VI. Instrucción y educación. Torralba, C. 1936.I

124. Todo aquel que tenga menos trabajo; lo mismo niños que niñas, abuelos que abuelas, padres que madres. En un pueblo agrícola, en el que las madres van al campo y la abuela, si puede, también, se comprende que sea especialmente una niña la que cuide al benjamín y si falta ésta el niño hace las veces de niñera.

San Antonio Uribarriko elizan
Como una anormalidad se puede citar el caso de un matrimonio joven que, por falta de medios económicos, deja a su niño en la cama bajo el amparo de San Antonio, mientras ellos van al campo.

En proporcionarles los alimentos y en iniciarles a hablar son las madres las que toman parte más principal. Se les suele entretener con gestos, palmoteos y diciéndoles “txalo pin txalo” etc.

A andar les enseñan los niños y niñas, y cuando llegan a tenerse es costumbre dejarle al niño y alejándose de él se le incita a que se acerque, diciéndole entre gestos aquellos versos “Aquí te espero…”


Idazki hau ullibarriganboa.blogspot tokian argitaratu zuen lehen aldiz Josemari Velez de Mendizabal bere egileak

jueves, 23 de agosto de 2018

ULLIBARRI GAMBOA: IGLESIA DE SAN ANDRÉS. 1628


Uribarri Ganboako elizaren aldaerarik berriena 1628koa da. Beraz, 390 urte betetzen dira oraingo itxuraren antzekoarekin goza dezakegun eliza bertako herritarrak ikusten hasi zenetik. Aprobetxatu nahi izan dut aurtengo abuztua eta berriro bisitatu dut, barrundik eta baita kanpai-dorretik ere. Hiru urteko nire bilobaren laguntza interesgarriarekin bisitatu ere, hark botatako galdera mordoari erantzun behar izan diodalarik, ahal izan dudan moduan.

Eta txoko honetara ekarri nahi dut eliza honen historia txiki bat, 2005ean argitaratu nuen “Ullibarri Gamboa” liburutik jaso ditudalarik ondoko lerroak.

La actual iglesia de Ullibarri Gamboa presentaba una estampa muy parecida a la actual en 1628, fecha en que se firma la finalización de las obras de la fábrica, sacristía y adyacentes.  He aprovechado este agosto para realizar una visita muy privada a su interior y, así mismo, a la torre de la iglesia. Y lo he hecho con un único testigo, mi nieto de tres años, quien ante lo que contemplaba por primera vez no paraba de preguntarme sobre toda cuestión que le impresionaba. Y he contestado… como he podido. 

A continuación doy a conocer datos que sobre esta iglesia publiqué en mi libro “Ullibarri Gamboa” que edité en 2005, con ayuda de la Diputación Foral de Alava.

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Ullibarri Gamboa honra a San Andrés como patrón y a él tiene dedicada su iglesia. Se trata de la construcción más sobresaliente del pueblo, y merece la pena destacarla. Son varios los autores que han publicado sobre esta parroquia. Yo mismo, en 1.982, dí a conocer unos datos en la revista “Ganboa” que los había contrastado con el gran estudioso del arte religioso alavés Gerardo López de Guereñu.

Las primeras noticias que tenemos de la parroquia se remontan al año 1.543,
con el primer libro sacramental donde se relacionan bautizos, casamientos y defunciones. Posteriormente, en 1.616, se abre el libro de cuentas de fábrica, siendo cura el licenciado Juan López de Meñano Gamboa. Ahora bien, los primeros apuntes económicos no aparecen hasta 1.646, con una referencia a 800 reales de limosna dejados por el licenciado Juan Ruiz de Cortázar, cura y beneficiado de Ullibarri Gamboa, quien testó a favor de la parroquia.

                La iglesia, de fábrica gótica, está construida en planta de cruz latina, seguramente a principios del XVI. Las obras en el interior - retablo, altar mayor, capillas etc- son posteriores, incluso del XVIII avanzado.

                Sobre la fábrica dice la Enciclopedia Auñamendi,  según texto de Alberto Gárate:

                “Planta de cruz latina con cabecera ochavada. Bóveda semiestrellada en la cabecera. Interesante bóveda en el crucero, de terceletes y combados figurando estrellas superpuestas. Nave de dos tramos con bóvedas de terceletes. Claves pintadas. Desde comienzos del siglo XIX, los apeos de las bóvedas son pilastras, conservándose en la cabecera dos apeos gotizantes con las figuras de S. Andrés y S. Pedro en los capiteles”

                Por lo que se refiere al retablo, renacentista, su ejecución corrió a cargo del escultor Pedro de Ayala, vitoriano, quien lo entregó en 1.646. Pedro de Ayala está considerado como uno de los representantes de la escultura romanista alavesa del primer tercio del XVII. A partir de la llegada a Vitoria del gran escultor vallisoletano Gregorio Fernández el estilo de Pedro de Ayala se transformó, dándose un mayor acercamiento hacia un tipo de escultura más esculturista, de proporciones más equilibradas.

                Salvador Andrés Ordax, en su obra “Gregorio Fernández en Alava” nos aporta los siguientes datos:

                “... es el tipo de Virgen, mujer joven, dispuesta de modo frontal, carente de movimiento, vestida con capa que cuelga casi en vertical de los hombros, cabeza descubierta, pelo ondulado, cayendo largo por los lados, con las manos juntas... Este modelo de Inmaculada se difunde a partir de la obra de Gregorio Fernández, siendo el área de extensión fundamentalmente Pedro de Ayala y José de Angulo. El primero se adhiere de manera decidida al modelo de Fernández en el retablo de Ullibarri Gamboa.

                ... a raíz de la intervención alavesa de Gregorio Fernández se nota cierta variación en los retablos de esta provincia. Suelen ser de uno o tres paños, pero sin demasiados entrantes y salientes. No abrumará ya la aplicación de ornamentación, ni la utilización de excesivas esculturas. Las calles tendrán unas proporciones apropiadas a la dimensión de la escultura. Lo mismo se puede decir de los nichos y hornacinas. Esto se ve con claridad en muchos retablos del segundo tercio del siglo XVII, como son los de Ullibarri Gamboa, Zalduendo, Ali...”

                Un dato curioso sobre el retablo de Pedro de Ayala es que la parroquia no estaba muy de acuerdo con lo que el artista exigía como contraprestación económica a su obra. La parroquia envió a sus mayordomos a Salvatierra, Oñati, Segura y otras localidades donde el artista había también trabajado. En Cegama existía un retablo similar. Las dos partes litigantes nombraron sus tasadores, trabajo que duró diez días y la parroquia tuvo que abonar la comida para los tasadores, sus criados y cebada para las cabalgaduras.

                La cosa no debió de quedar nada clara ya que la deuda no se liquidó hasta... ¡el 23 de diciembre de 1.700! Habían transcurrido cincuenta y cuatro
años desde la entrega del retablo.

                Seguimos leyendo en la Enciclopedia Auñamendi el siguiente apunte, también redactado por Alberto Gárate:

“El dorado es de mediados del siglo XVIII y obra de José de Solano. Banco, dos cuerpos de cinco calles y remate. En arco central, con florones en el intradós y ángeles en las enjutas. Sagrario-templete, dorado a mediados del siglo XVII por Juan de Amigo, con basamento decorado vegetalmente, cuerpo inferior con cuatro columnas torsas y relieves de Cristo Resucitado en la puerta y de S.Pedro y de S.Pablo en los nichos laterales, entablamento, cuerpo superior con cuatro columnas jónicas, torsas y acanaladas, y relieves de Abraham y Melquisedec en el nicho central y efigies de los santos Juanes en los marcos laterales y, todo ello, rematado por cúpula estriada.

En el banco, buenos relieves de ángeles en las pilastras de apeo del primer cuerpo, figuras sedentes de los Doctores de la Iglesia latina en las calles laterales y efigies de los Evangelistas en las calles centrales, todo ello de muy buena factura. Primer cuerpo de retablo con seis columnas torsas y corintias, espléndida escultura de S.Andrés sedente en la calle central, imágenes de S. Sebastián y S.Roque (1) en las calles centrales y relieves con escenas de la vida del titular en las calles laterales. Buen entablamento. Otro basamento decorado geométricamente y con frontón curvado al centro.

Segundo cuerpo del retablo con análoga arquitectura al primero; muy buenas esculturas de la Inmaculada al centro, de Sto. Domingo y de S. Francisco en las calles centrales y de la Visitación y de la Anunciación en las laterales. Otro entablamento. Remate con figuras del Calvario entre pilastras acanaladas, y faldones curvados y bajo frontón triangular con Padre eterno; a los lados, florones y pirámides con bolas. Mesa de altar barroca, rococó, de mediados del siglo XVIII”

                Los retablos laterales, transición barroco-rococó, fueron realizados en 1.777 por el escultor y vecino de Ullibarri Gamboa Manuel de Ariznabarreta, quien preparó también tres mesas de altar. Los trabajos los llevo a cabo, no obstante, en base a la traza efectuada por el también escultor Santiago Mendizabal, aramaixoarra de Untzella. Un año más tarde el mismo Ariznabarreta fue autor del retablo colateral de la ermita de San Martín, sita en la cumbre del monte Gaztelu en Ullibarri Gamboa. En la misma parroquia de San Andrés, Manuel de Ariznabarreta construyó el púlpito, de madera, en el que aparecen seis columnas acanaladas y paneles con óvalos

Las figuras de los retablos laterales de la parroquia son la Virgen del Rosario y Santa Catalina. La primera es obra del Santero de Pauyeta, Mauricio Valdivielso y la entregó en 1.782. La imagen de Santa Catalina fue obra del escultor Diego de Ysla, quien la entregó en 1.670, si bien fue el pintor vitoriano Juan Amigo quien la doró y estofó. La imagen de San Antonio, al lado de la Epístola, fue realizada por el vecino de Elorrio Juan de Munar, en 1.777.

                Sobre los retablos laterales dice Alberto Gárate en la Enciclopedia Auñamendi:

                “Elegantes entablamentos. Remates con nichos entre pilastras y frontones curvados; imagen de S. José en el retablo izquierdo y de S. Antonio Abad en el derecho; ángeles con palmas y trompetas. Coro bajo, neoclásico”

                La torre y el pórtico de la parroquia es de fecha posterior. La actual torre data de 1.819. Cinco años antes la parroquia contrató al cantero vitoriano Mateo de Garay para que diseñara la construcción de “la torre nueba que se intenta azer por quanto la espadaña de dicha iglesia está desnibelada y amenazando ruina”. Y en 1.819 es el arquitecto Manuel Chavarri el encargado de poner las condiciones de la obra, que finalmente llevaron a cabo los maestros Clemente de Garay y Juan Antonio de Urrestarazu, vecinos de Zuazo de Gamboa y Vitoria, respectivamente.


                El estilo de la obra, de planta cuadrada, fue el neoclásico, y los vecinos del pueblo ayudaron con su trabajo, en claro estilo auzo-lan o vereda. Por ejemplo, la piedra se trajo en carros desde Elguea. Los carpinteros ullibarritarras fabricaron los yugos de las campanas y esquilones y el también vecino de esta localidad José Fernández de Larrino, maestro carpintero, fue quien realizó la obra del pórtico. Este presenta cinco arcos de medio punto y la portada es adintelada. No obstante, y aún a pesar de la aportación gratuita de sus feligreses, la parroquia tuvo problemas de pago a Urrestarazu y Garay. Para poderles liquidar la deuda la fábrica se vio obligada a sacar a pública subasta doce heredades que le habían embargado.

                No me resisto a traer a estas páginas los datos que me procuró el amigo Patxo Fernández de Jáuregui, descendiente de Ullibarri Gamboa, de cuya iglesia su abuelo Saturnino fue sacristán a principios del siglo XX. Patxo ha realizado un trabajo de investigación sobre las campanas de las torres alavesas y a él copio los detalles sobre las del pueblo de sus mayores :

                “El cuerpo de campanas tiene cuatro huecos con arcos de medio punto, rematado con cornisa, copas en las esquinas, todo ello de sillería. Cúpula con linterna rematada con bola y cruz. Entrada a la torre desde el pórtico. Escaleras de madera muy estrechas, de tramos rectos adosados a los muros de la torre. Por el hueco de la escalera se descuelgan las pesas del reloj. Bajo el soldado del campanario, cuarto de madera para la maquinaria del reloj de dos cuerpos, montada en bastidor de hierro forjado, tipo jaula, escape de retroceso.
               
                Hasta los años cincuenta del siglo XX los toques diarios que se hacían eran: a oración por la mañana, a medio día y noche, misa y rosario. Las vísperas de fiesta se anunciaba con repique seguido de volteo de campanas, forma que se repetía en el toque de oración del día de fiesta y media hora antes de la misa. Este aviso para la misa dominical se conocía como “primera”, un cuarto de hora antes de la misa se tocaba “la segunda” con seis golpes de campana y en el momento de salir el sacerdote al altar “la tercera” con tres golpes (2)

                En el toque de difuntos, intercalados en el repique, se daban tres redobles cuando el difunto era hombre y dos si era mujer; para niños se tocaba “ a gloria” volteando la esquila pequeña. Las campanas no solo daban avisos religiosos como mandan las Constituciones Sinodales, sino también toques civiles como a fuego, concejo y vereda, que a pesar de las prohibiciones que la iglesia oficial dictaba para no emplear las campanas en cosas profanas, se hacían para el servicio de los vecinos.

                Las campanas de la torre son las siguientes, de cuyas características sobresalen:

                1.- Situación Norte. Año de colocación: 1.913. Fundidor: Hijo de Murua, Vitoria. Diámetro base: 87´5 cms. Altura: 73 cms. Yugo de hierro fundido. Campana móvil. Inscripción: IHS MARIA ORA PRO NOBIS AÑO 1.913.

                2.- Situación Este. Año de colocación: 1.888. Fundidor: Esteban Echebaster, Vitoria. Diámetro base: 82´6 cms. Altura: 76 cms. Yugo de hierro fundido. Campana móvil, volteo manual. Inscripción: SAN ANDRES ORA PRO NOBIS AÑO DE 1.888.

                3.- Situación Sur. Año de colocación: 1.568. Fundidor: No consta. Diámetro base: 101´5 cms. Altura: 70 cms. Yugo de madera. Campana fija. Inscripción (en el tercio): ANDREA SXPI FAMVLVDIGNVSDEI APOSTLVOSA DXPI GREMIVM DVCAT SVVM ISTVM POPVLVM. Inscripción (en el medio pie) HOC SIGNVM CRVCISERIT IN CELO CVM DOMINVS AD IVDICANDVM VNERIT* AÑO MDLXVIII.

                4.- Situación Oeste. Año de colocación: 1.783. Fundidor: No consta. Diámetro base: 109 cms. Altura: 84 cms. Yugo de madera. Campana fija. Inscripción: IHS * MARIA* STE * ANDREA* ORAPRONOBIS * AÑO DE 1783”


Además del templo parroquial, otra de las edificaciones religiosas de relativa importancia en Ullibarri Gamboa fue la ermita de Santa Marina, cuya imagen fue en 1.956 trasladada a la parroquia para que las aguas del pantano no la cubrieran. Esta imagen fue posteriormente depositada en el Museo Diocesano. También se cobijaban en aquella ermita otras imágenes de San Antonio y San Vicente, procedentes de otras ermitas derruidas

Muy seguramente la ermita de San Vicente ya existía para el siglo X. En la relación de nombres de vecinos del poblado de Lete en el año 952 aparece un Tellu Vinquentice. Este Vinquentice puede hacer referencia a San Vicente, a quien estaría dedicada la iglesia del poblado.

Datos sobre el templo parroquial de San Andrés, de gran riqueza y trabajados con una exquisitez propia de la autora, los puede encontrar el lector en el “Catálogo monumetal. Diócesis de Vitoria VIII”. Micaela Portilla ha hecho en este tomo dedicado a “Los Valles de Aramaiona y Gamboa. Por Ubarrundia a la llanada de Alava” un magnífico trabajo, dentro del Catalogo Monumental de la Diócesis de Vitoria.

 Josemari Velez de Mendizabal
Argazkiak: JMVM

 (1) A estos dos santos se los consideraba abogados contra la peste, enfermedad que había dejado su trágico recuerdo en Ullibarri Gamboa.
 (2) Hoy en día (2005) también se utilizan estos toques.

miércoles, 25 de julio de 2018

LA MAYOR TRAGEDIA DEL EMBALSE DE ULLIBARRI GAMBOA. 1958

Monumento recordatorio en Landa
Gaur hirurogei urte betetzen dira Uribarri Ganboako urtegian  tragediarik handiena gertatu zela. Bai, 1958ko Santiago egunean Uribarriko uretan zortzi pertsona ito ziren, txalupa batean zihoazela hura irauli eta bertan zeudenak uretara erori ondoren. Bat bakarrik salbatu zen.

Hura hurbildik bizi genuenok ezin dugu ahaztu zein nolako saminak bete zuen inguru guztia, batez ere Eskoriatza, itotakoen jatorrizko herria.

Hoy se cumplen sesenta años desde que en el embalse de Ullibarri Gamboa se produjo la mayor tragedia de su historia. Aún no se había inaugurado oficialmente el embalse - se haría justamente un mes después, el 25 de agosto- y ya sus aguas se cobraban un elevadísimo tributo. Fueron ocho vidas
Tres de los fallecidos
jovenes las que se perdieron en un abrir y cerrar de ojos. Sólamente se salvó uno de los que ocupaban aquella pequeña embarcación, de nombre "Dorletako Ama"


Los que vivimos de cerca aquella tragedia en la tarde del día de Santiago de 1958 no podremos olvidar jamás el sentimiento de dolor que se apoderó de Ullibarri Gamboa y alrededores. Obviamente la población gipuzkoana de Eskoriatza, lugar de orígen de la mayoría de los fallecidos, fue la que más sufrió con la desaparición de ocho de sus hijos e hijas.

La prensa local se hizo al día siguiente eco de lo sucedido. No siempre de manera correcta, pero en general la información fue bastante rigurosa con lo sucedido. He querido recuperar algunas reseñas del entonces Pensamiento Alavés, de los días 26, 28 y 29 de julio.
 Josemari Velez de Mendizabal

Argazkiak: JMVM