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jueves, 9 de enero de 2025

SAN ANTONIO UME ZAIN - SAN ANTONIO NIÑERO

 

Silvano Torralba maisua
El maestro Silvano Torralba

On Jose Miguel Barandiaranek 1920 inguruan Inkesta Etnografikoa zeritzan egitasmo bati ekin zion. Herriz herriko galdeketarako gida bat prestatu zuen eta laguntzaileak bilatu zituen tokiko zehazkizunen gaineko erantzunak eman zitzaten. Uribarri Ganboan Silvano Torralba maisua izan zen On Jose Miguelen laguntzailea, 1934an.

Heziketa eta hezkuntza arloan, 124. Puntuak galdetzen zuen nork zaintzen zituen etxean haur txikitxoak gurasoak kanpoan zeudenean. Torralbak horrela erantzun  zuen:

Hacia 1920, don José Miguel Barandiarán inició un proyecto denominado Encuesta Etnográfica. Preparó una guía para la prospección pueblo por pueblo y reclutó ayudantes para responder a las preguntas locales específicas. El maestro Ullibarrí Silvano Torralba fue ayudante de Don José Miguel en 1934.

En el ámbito de la instrucción y la educación, el punto 124 preguntaba quién se ocupaba de los niños pequeños en casa cuando los padres se ausentaban. Torralba respondió lo siguiente:

Ullivarri Gamboa VI. Instrucción y educación. Torralba, C. 1936.I

124. Todo aquel que tenga menos trabajo; lo mismo niños que niñas, abuelos que abuelas, padres que madres. En un pueblo agrícola, en el que las madres van al campo y la abuela, si puede, también, se comprende que sea especialmente una niña la que cuide al benjamín y si falta ésta el niño hace las veces de niñera.

San Antonio Uribarriko elizan
Como una anormalidad se puede citar el caso de un matrimonio joven que, por falta de medios económicos, deja a su niño en la cama bajo el amparo de San Antonio, mientras ellos van al campo.

En proporcionarles los alimentos y en iniciarles a hablar son las madres las que toman parte más principal. Se les suele entretener con gestos, palmoteos y diciéndoles “txalo pin txalo” etc.

A andar les enseñan los niños y niñas, y cuando llegan a tenerse es costumbre dejarle al niño y alejándose de él se le incita a que se acerque, diciéndole entre gestos aquellos versos “Aquí te espero…”


Idazki hau ullibarriganboa.blogspot tokian argitaratu zuen lehen aldiz Josemari Velez de Mendizabal bere egileak

viernes, 29 de diciembre de 2023

GOIAN BEGO ISIDRO SAENZ DE URTURI -DESCANSE EN PAZ NUESTRO SOCIO ISIDRO SAEZ DE URTURI

Urrezko Zeledonen Elkarterako benetan  berri tristea gaurkoa. Isidro Saenz de Urturi, Arabar etnografiako erreferentea, joan zaigu. Hemendik sendiari, bereziki Pakita arrebari, eta lagunei besarkada bero bat luzatu nahi diegu. Agur eta ohore Isidro.



Todos/as quienes formamos la familia de Celedones de Oro nos hemos levantado con una muy triste noticia: ha fallecido Isidro Sáenz de Urturi. Y es que Isidro nos ha acompañado muchos años, no sólo con su ingente labor etnográfica, sino con su amigable compañía. Excursiones, conferencias, presentaciones de nuestros libros Urrezko y diversas actividades durante las fiestas de nuestra querida Vitoria-Gasteiz han contado siempre con la presencia y la chispa de Isidro. Por ello la pena por el socio que se va es manifiesta en nuestra institución, tan sólo esperamos que Isidro descanse en la paz que tanto trabajó durante su vida. Desde nuestra asociación queremos mostrar nuestras condolencia a amigos y familia, en especial a su hermana, y socia también, Pakita Sáenz de Urturi. 




Podríamos hablar mucho sobre Isidro, pero quizás el mejor homenaje sea el de plasmar en estas líneas lo que de el se dice en los Grupos Etniker Euskalerria, grupos a los que, siguiendo la estela de aita Barandiaran, tan unido estuvo durante su vida. Adiós y reconocimiento Isidro.

Perteneciente a la Sociedad Excursionista Manuel Iradier desde su etapa juvenil como montañero, espeleólogo, arqueólogo y etnógrafo aficionado. Ha ostentado varios cargos en dicha Sociedad hasta llegar a ser Vicepresidente de la misma. Desde sus inicios como etnógrafo, aprendiendo de Don José Miguel de Barandiarán y Gerardo López de Guereñu Galarraga, perteneció a la Sección de Etnografía, también Grupo Etniker-Araba, luego convertida en Seminario Alavés de Etnografía. Miembro del Comité Directivo Interregional de los Grupos Etniker Euskalerria para la elaboración del Atlas Etnográfico de Vasconia.

Entre las encuestas realizadas en Apodaka (Álava/Araba) aportadas al Atlas Etnográfico de Vasconia hay que mencionar: Alimentación”, “Juegos infantiles”, “Ritos funerarios”, “Ritos del nacimiento al matrimonio”, “Ganadería y Pastoreo”, “Medicina Popular”, “Casa y Familia” y “Agricultura”. Otras encuestas realizadas, pendientes de publicación, son: “Indumentaria”, “Artesanía y Oficios”, “Vecindad y pueblo. Derecho y constituciones populares”, y “Calendario tradicional y festivo. Religiosidad popular”.

Colaborador en el Comité de Redacción de la revista Ohitura. Estudios de Etnografía Alavesa.

Miembro del equipo de investigadores alaveses y navarros que obtuvieron la Beca Barandiarán del año 1985 con la investigación sobre Apodaka (Álava). Es autor de las aportaciones de diferentes temas etnográficos de la citada localidad de Apodaka destinados al Atlas Etnográfico de Vasconia desde sus inicios el año 1987. Miembro del equipo de investigación becado en 2003 y 2005 por los Ayuntamientos de Treviño y Lapuebla de Arganzón, en colaboración con Eusko Ikaskuntza, sobre diferentes aspectos de la Etnografía de Treviño.

Colaborador habitual de tertulias y programas de radio y televisión locales. Participante en varias ediciones anuales del programa “Palabras mayores”  y durante 11 años en el programa “Con un pie en la Luna”, ambos de la televisión Canal Gasteiz. “Tradiciones de Álava” en Canal de Televisión VTV. Participante en las “Tertulias radiofónicas de Eusko Ikaskuntza”, sobre las “Fiestas tradicionales en Álava”, en Radio Vitoria-Euskadi Irratia. Es autor de numerosos artículos en el Boletín de la Excursionista Manuel Iradier, en las revistas OhituraAskegi y Urtume y en otras como Ecos de Santa Teodosia o Hamazazpi de Zigoitia.

Fue premiado con la Insignia de Oro de la Sociedad Excursionista Manuel Iradier el año 2009 y premio de la Sociedad Landázuri en su modalidad individual el año 2009. Fue homenajeado el día 18 de junio de 2017 por el Valle de Kuartango durante la Romería de La Trinidad.

Fuente: Algunos datos biográficos han sido obtenidos de la publicación digital Auñamendi Eusko Entziklopedia. Fondo Bernardo Estornés Lasa, de Eusko Ikaskuntza, cuyo autor en lo referente a la entrada “Etnografoak: Isidro Sáenz de Urturi Rodríguez”, es Juan José Galdos López de Laño.





sábado, 26 de marzo de 2022

ARABAKO MENDIALDEKO ONDARE INMATERIALA - BEATRIZ GALLEGO ANTROPOLOGOAREN ESKUTIK - PATRIMONIO INMATERIAL DE MONTAÑA ALAVESA

Duela hilabete batzuetatik hona, Labrit Ondarea, Kultur Ondare Immaterialaren kudeaketa integralean espezializatutako enpresa, Arabako Mendialdeko Kultur Ondare Immaterialaren (KOI) Aurreinbentarioa egiten ari da. Lan hori Eusko Jaurlaritzak onartu eta finantzatuko du. Gaurko bileran, Haranako Udaletxean, helburua izan da, batetik, egiaztatzea ea, hain zuzen, identifikatu diren kultura-adierazpen immaterialak bat datozen gaur egun benetan irauten dutenekin, eta, bestetik, zerrenda osatzea aurrez identifikatu ez diren indarreko adierazpenekin.  

Urrezko Zeledonen Elkarteko kidea den Beatriz Gallego Muñozek (Arabako antropologo ezaguna) bilera kudeatu du. Horretarako KOI izeneko ezaugarririk nagusienak kontuan izan ditugu:

-Bizi eta aldakorra. KOIa eraldatu egiten da, eboluzionatu, dinamikoa da.

-Belaunaldiz belaunaldi transmititua; tradizioz, ahoz.

-Gizabanakoarentzako eta taldearentzako identitarioa da.

-Partekatua eta bizimoduekin zerikusia duena. Taldeak kultur adierazpenaren bidez adierazten du bere lotura.

-Prozesuala eta testuinguruan kokatua. Praktikarekin esperimentatu eta zentzua hartzen du.

-Giza eskubideekin eta garapen iraunkorrarekin bateragarria da.

Beste aldetik, eta Beatrizek azaldu duen bezala ondasun inbentagarriak hautatzeko zenbai irizpide  ere kontuak izan dira:

•Ondasunek bizirik egon behar dute, eta egungo funtzionalitatea izan.

• Lehentasuna izango dute komunitateak gehien ezagutzen dituen eta komunitateak adierazgarritzat jotzen dituen ondasunek.

• Errotze soziala, identitate-gaitasuna eta komunitate eramaileen inplikazio eraginkorra izan beharko dituzte.

•Ondasun adierazgarri eta aitortu horien artean arreta berezia jarriko da egoera ahulean daudenetan.

•Ondasunaren ibilbidea eta jarraitutasun historiko eta kulturala hartuko dira kontuan.

•Ez da ondasun immaterialik aukeratu behar, deigarria edo ikusgarria delako.

Arabako Mendialdeko kultura zabaltzeko pausu txiki bat gaurkoa. Mila esker Beatriz!!!



Desde hace algunos meses Labrit Patrimonio, empresa especializada en la gestión integral del Patrimonio Cultural Inmaterial, está realizando el Preinventario del Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) de la Cuadrilla de Montaña Alavesa. Dicha labor responde al proyecto de pre-inventariado e inventariado aprobado y financiado por el Gobierno Vasco. Durante la mañana del domingo 20 de marzo, en el Ayuntamiento del Valle de Arana y bajo la dirección de la antropóloga alavesa, experta en patrimonio inmaterial, Beatriz Gallego Muñoz, socia de esta institución Celedones de Oro, se ha procedido al cotejo y validación con los representantes de cada localidad de aquellas manifestaciones culturales o festivas previamente identificadas. 

El objetivo de la reunión ha sido , por un lado, confirmar si, efectivamente, las manifestaciones culturales inmateriales que se han identificado se corresponden con las que verdaderamente perviven en la actualidad y, por otro, completar la lista con manifestaciones vigentes que no hayan sido previamente identificadas.

Recordemos que por Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) se consideran “los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas -junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes- que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural” (Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de UNESCO, 2003).



Las características principales que se han tenido en cuenta para valorar los recogidos han sido:

- Vivo y cambiante. El PCI se transforma, evoluciona, es dinámico.

- Transmitido de generación en generación; tradicionalmente, vía oral.

- Identitario para el individuo y el grupo.

- Compartido y relacionado con las formas de vida. El grupo manifiesta su unión mediante la práctica de la manifestación cultural.

- Procesual y contextualizado. Con la práctica se experimenta y cobra sentido.

- Compatible con los derechos humanos y el desarrollo sostenible.

Se ha tenido en cuenta, como ha comentado Beatriz, que los bienes deben estar vivos y tener una funcionalidad actual.

• Tendrán prioridad los bienes más reconocidos por la comunidad y que esta considere representativos.

• Deberán contar con arraigo social, capacidad identitaria, e implicación efectiva de las comunidades portadoras.

• Entre estos bienes representativos y reconocidos se prestará especial atención a aquellos que se encuentren en situación de vulnerabilidad.

• Se tendrá en cuenta la trayectoria y continuidad histórica y cultural del bien.

• Se evitará la selección de bienes inmateriales solo por su carácter llamativo o espectacular.

Una interesante mañana de trabajo, que intentará aportar más datos al respecto para este trabajo etnográfico en Montaña Alavesa. ¡Gracias Beatriz por tu mano experta!


                    Argazkiak/ Fotografías: Jesus Prieto Mendaza

lunes, 20 de diciembre de 2021

GABONALDIA KULTURA ADIERAZPEN BEZALA - LA NAVIDAD COMO EXPRESIÓN CULTURAL


 LA NAVIDAD COMO EXPRESIÓN CULTURAL

 

     Gabonaldiak, dudarik gabe, jatorri erlijiosoa dauka. Hori inork ez du zalantzan jartzen. Hala eta guztiz, gure gaur egungo gizartean, hirritar askok ez ditu neguko festa hauek bizitzen fededun moduan baizik eta herentzia kulturala bezala. Nik uste dut aspektu hau esanguratsua dela eguberria etortzear dagoenean eta gure tradizio ohiturak hainbat sektoretatik ikuspuntu kulturala baztertzen denean. Artikulu honetan gabonaldiak duen oinarri kulturala balioan jarri nahi dut.

    



    
 Desde que el hombre es hombre ha buscado adaptar sus ciclos festivos a los ciclos de la vida, fundamentalmente por su dependencia durante siglos de la agricultura y la ganadería. Así la naturaleza, y es esta una perspectiva antropológica fundamentalmente ecologista, marcaba los ritmos del tiempo de labor y del tiempo mágico, del tiempo sanador, es decir del tiempo festivo. Uno de esos ciclos es el que coincide en todo el hemisferio norte con el solsticio de invierno, con el parón de la naturaleza, de la vida. Es este un tiempo de poca luz, de oscuridad, de recogimiento doméstico y familiar. Precisamente por todo ello se celebra el tiempo que se acerca: la proximidad del momento en que comienzan a ganar peso la luz y el calor, por lo tanto el acercamiento paulatino al despertar de la naturaleza que llegará con la esperada primavera. De ahí que ya los romanos celebraran el “Natalis Solis Invicti-Nacimiento del Sol Invicto”, festividad asociada al nacimiento del dios Apolo. Con la cristianización, las fiestas paganas se readaptan y en el nuevo imaginario se decide recordar el nacimiento de Jesucristo, allí en Belén, un 25 de diciembre hace 2021 años. Desde entonces la “Natividad”, este tiempo desde adviento hasta la festividad de los Reyes Magos se celebra entre nosotros con toda una serie de rituales, profanos y religiosos, que coinciden en algo característico de toda fiesta: su magia. Y es que la magia impregna la festividad de la navidad. Invito a la concurrencia a recordar. Por favor piensen en las navidades de su infancia, en las de su juventud, en las de su actual madurez pensando en la ilusión de hijos o, quizás ya, nietos. Reconocerán que en todas ellas la fantasía, la alegría, la reunión o el misterio, es decir la magia, por la llegada de Dios, Olentzero o los Magos de Oriente, están presentes.

             Bien, pues uno de esos rituales navideños es en nuestro entorno cultural el Belén o Nacimiento.  Se suele ubicar su nacimiento, valga la redundancia, en el S. XIII y su autoría se atribuye a San Francisco de Asís que en la Navidad de 1223 realizó un Belén viviente en una gruta de Greccio. Es pues el Nacimiento una de las tradiciones más hermosas de nuestra navidad. A pesar de la introducción de elementos llegados del norte de Europa, como son el abeto de navidad y Santa Claus, o recreaciones propias como es la leyenda de Olentzero (una importante recuperación que debemos al recordado Joxe Miel Barandiaran), el Belén es sin duda el elemento ritual que más se aproxima a la esencia de la navidad ("la jaiotza", que tanto reivindicaba también aita Barandiaran). Les pido
de nuevo que recuerden su infancia, que actualicen su memoria navideña, que vivan el presente también. ¿Acaso no hay un Nacimiento en esas imágenes?

             Las modas lo invaden todo, nuestras formas de consumo, de ocio, de cultura. Así en los últimos tiempos parece generalizarse una moda que hace de la demolición de todo lo anterior una profesión de fe y supuesta progresía. Las tradiciones, costumbres o raíces que nos conforman como sociedad, entre ellas la tradición belenista, son cuestionadas, y eso que en principio no está mal resulta letal si se hace desde un espíritu auto-destructor muy alejado de esa crítica constructiva que hace avanzar a todo grupo humano. Así, los sustentos antropológicos que han definido nuestra identidad (múltiple y diversa, ciertamente, que avanza y se transforma, pero identidad al fin y al cabo) hasta nuestros días, son sometidos a una sistemática acción de deconstrucciíon para ser anulados, en algunos casos, o sustituidos, en otro, por rituales que tienen que ver más con el desconocimiento o las modas foráneas que con el devenir diacrónico de nuestra historia. Esta tendencia penetrando absolutamente todos los aspectos de eso que Durkheim denominaba “conciencia colectiva” y en esta época le toca también a una de nuestras festividades más importante: la navidad. Así, determinados sectores ideológicos están recuperando la idea de las “Saturnales” romanas, para buscar el reencuentro con las celebraciones paganas del solsticio de invierno, frente a nuestras “navidades cristianas”.  De esta forma se está generalizando el uso de expresiones como “felices saturnales”, “felices fiestas de solsticio de invierno” o “abendualdia disfrutatu”. Determinados ayuntamientos han celebrado la fiesta de las “magas de la navidad”, pues se considera una forma laica y republicana de festejar este tiempo festivo invernal frente a las navidades tradicionales, que son consideradas una fiesta retrógrada y monárquica.  La ciudadanía es libre de hacer con su vida lo que sea, no seré yo quien diga lo contrario, pero tratándose de personajes que se deben a la cosa pública y con el ánimo de documentar con seriedad su propuesta imagino que se habrán encontrado infinidad de tesis doctorales realizadas sobre el tema en numerosas universidades del mundo y bibliografía abundante al respecto de importantes eruditos, sociólogos, etnógrafos y estudiosos de los rituales festivos. ¿O no? Ya el pasado año una importante ciudad española promovió unas navidades más “laicas”, con propuestas como la celebración del solsticio de invierno y la fiesta de la luz, o la campaña “no somos rosas ni azules”;  otra no menos importante capital también apostó porque no hubiera belenes en las calles, pues otras comunidades religiosas podrían verlo como una ofensa; incluso una ciudad a la que acuden anualmente miles de peregrinos  decidió suprimir el belén navideño de su mundialmente conocida plaza para sustituirlo por unos abetos; o el caso de una hermosa villa mediterránea que también eliminó la proyección de motivos navideños en la fachada de la casa consistorial, para sustituirlos por figuras más laicas. La lista sería interminable si añadimos la negativa de ludotecas, colegios, residencias y organismos que sustituyen villancicos, nacimientos y zambombas por hip hop, castillos de play móvil o degustaciones de cuscús, pensando de esta forma ser mucho más progresistas. Creo sinceramente que nunca nadie dio tan pobres argumentos como los que esta especie de “laicidad Disney”, tan alejada de la de otras sociedades de nuestro entorno europeo, está aportando.

    Las manifestaciones culturales de origen religioso de nuestra actual sociedad, evidentemente secularizada, cuestión que no me cansaré de aplaudir, no tienen por qué ser vistas como una práctica de fe. Sí lo serán para quienes se consideran creyentes, pero para otros muchos son simples rasgos de nuestra tradición cultural, forman parte de nuestro patrimonio material e inmaterial. Es decir, tienen una evidente carga cultural. Basta que se den ustedes una vuelta por sociedades mucho más laicas, y desde hace mucho más tiempo, que la nuestra para comprobar lo que estoy diciendo. En Francia qué decir de la navidad en los
pueblos de Alsacia como Colmar o Kayseberg, en París, en Estrasburgo, en todas sus ciudades la fiesta mayor del año se celebra alrededor del “Marché de Nöel. En Alemania el momento más importante del año, tanto de reunión familiar como de socialización amical, se realiza en torno al Chistmas Market , recuerdo con especial agrado el 
Weihnachtsmarkt de Friburgo y el vino caliente, “Gluhwein”, tomado allí en compañía de inolvidables amigos. Podríamos seguir por los distintos mercados de Bruselas, especialmente el ubicado en la Grand Place, o Brujas, con su famoso Kerstmarkt Brugen, en todos ellos se puede disfrutar de villancicos y música religiosa mientras se degusta una estupenda “bière de nöel” viendo pasar a los Reyes Magos junto al típico Sinterklaas o Papá Nöel belga. Acudir a visitar los belenes y escuchar música en las iglesias iluminadas durante estas fechas, poner abetos o nacimientos en las comunidades de vecinos, oficinas, colegios y hospitales, no es visto como una liturgia religiosa sino como una práctica cultural que indudablemente ha llegado hasta nuestros días desprovista de la sacralización de antaño; pero no por ello se cuestiona su presencia en los espacios públicos y mucho menos su eliminación. Ya lo dijo la inigualable Erma Bonbek: “No hay nada más triste en este mundo que levantarse la mañana de navidad y no ser un niño”.

     Cuidado. A este paso no solamente nos podemos cargar la misma esencia de la navidad, también nos podríamos cargar su magia, y sin ese tiempo mágico, necesario, cualquier ritual festivo pierde su razón de ser como revitalizador y sanador de su tejido social para seguir siendo tiempo de cotidianidad. Por eso deseo subrayar la importante labor que se hace desde las asociaciones belenistas, un trabajo que resulta fundamental para mantener viva la llama de la navidad, ese profundo mensaje que debiera marcar el camino de nuestras actuales sociedades de bienestar y que tan desdibujado está quedando, en definitiva, el mensaje que nos dio quien está representado allí en un humilde pesebre de cualquier “Belén”: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”. El mismo mensaje que alumbró el artículo primero de la Declaración Universal de los DDHH.

Ese es el verdadero mensaje de la Navidad y dura 365 días.

 


Pregón de Navidad pronunciado por nuestro socio Jesús Prieto Mendaza en diciembre de 2017 en el marco de la Iglesia del Carmen de Vitoria-Gasteiz

Fotografías El Correo y Arabako Belentzaleen Elkartea-Asociación Belenista de Álava

 

 

 

 

 

 

martes, 23 de junio de 2020

EL DIA DE SAN JUAN EN LA ETNOGRAFIA ALAVESA - SAN JUAN EGUNA ARABAKO ETNOGRAFIAN


Gaur San Juan eguna, betiko egun harrigarria, batez ere baserri-kontzeptu batetik aztertua. Arabako etnografiaren patriarkatzat hartu zen zen Gerardo Lopez de Gereñuk ederto ondo azaldu zuen egun honetako ohituraren nondik norakoa. Behean lan baten apunte batzuk jartzen ditut, egun zeharo desagertuta daudela adierazita.


Bajo el titulo de “Tradiciones Populares. Vírgenes y santos abogados en algunas aldeas alavesas” (Munibe. 1971) el patriarca de la etnografía alavesa, Gerardo Lopez de Guereñu Galarraga, nos dió a conocer – entre otros- las costumbres que el día de San Juan aún permanecían vivas allá por finales de los años sesenta de la pasada centuria. He aquí, tal como lo describió López de Guereñu en el citado trabajo:

Uno de los santos más populares del calendario. Dejando a un lado las costumbres que no guardan relación con lo que pretendemos explicar, daremos algunos detalles acerca de la mediación que se le atribuye en la curación y preservación de varias enfermedades. 

En Peñacerrada este día se llevan cestaños con flores a la iglesia durante la misa para bendecirlas, lo que hace el señor cura después de dicha misa; estas flores las guardan como sacramentales con poderes curativos. 

De Contrasta nos comunican: “Esta mañana de San Juan se recoge la olorosa flor de la malva y blancos ramos de sabuco en flor,  con todo lo cual se hace un bello manojo que, llevado ese día a la iglesia, es bendecido por el sacerdote después de la santa misa; esto, según se dice, tiene una gran virtud medicinal y es cosa que no deja de hacer ningún vecino” (Relato de Higinio San Vicente)

La flores recogidas el día de San Juan ahuyentan los malos espíritus" (Lagrán) 

En los pueblos del valle de Ayala, los pastores cortan un árbol la mañana de San Juan, lo plantan en medio de las corralizas y los rebaños quedan preservados de todo género de enfermedades. 

Colocado elorri arantza (espino albar) en dinteles de cuadras y establos, no caerán centellas en ellos (Aramayona) 

Tomando la “rociada de San Juan” se cura el reuma (Santa Cruz de Campezo) 

Para curar el catarro es bueno tisanas de flores de malva o sabuco bendecidos por San Juan. También el cocimiento de estas flores es eficaz para la vista (Peñacerrada) 

Contra el mal de riñones; atarse antes de amanecer el día de San Juan un junco sobre la carne afectada (San Román de Campezo) 

Suben las mozas a la fuente de Lecucho a beber agua para que no les duela la cabeza (Apellaniz)de la noche de San Juan 

Desde las doce hasta la una de la noche de San Juan, el rocío de los trigales y el agua en general tiene virtud contra la sarna. Las personas que padecen esta molesta dolencia se echan desnudos en los trigales y los animales son bañados en el agua de los pozos. Asimismo suele recogerse el agua del rocío durante la misma hora, sirviendo para la curación de diversas enfermedades (Añes, Cripán, Quintana etc) 

“Al que coge la hierba de la verbena de San Juan no le picará la culebra, ni sabandija, ni bicho que le haga mal” (Ayala) 

Lo mismo dicen en Llodio, formando con varias clases de hierbas un manojo antes de salir el sol y colgándolo todo en la mejor habitación de la casa. 

También es bueno el rocío para no tener calor en todo el año (Labastida) Para evitar la pereza (Amárita) y para que nada falte en la protección de San Juan, diremos que en Erbi procuran las mozas ser la primera en lavarse esa mañana en la fuente para así encontrar novio.


Transkripzioa eta sarreratxoa: JMVM
Argazkia: aiurri.eus

jueves, 9 de abril de 2020

TEODOSIA DEUNAREN LIZARRAK. ARBOLA ETA ARBOLAK ADIERAZTEN DUEN MIRISMENA - LOS FRESNOS DE SANTA TEODOSIA. EL ÁRBOL COMO REPRESENTACIÓN VENERADA



Leku sakratu guztiek heuren zaindariak ote dituzte?
Horrela bada Teodosia Deunaren  baselizak badauzka bereak: parean dauden lizarrak hain zuzen. 

Done Bikenditik edota Iturrieta aldetik ailegatzen  garenean, lizar sendo eta dotore hauek aspalditik agurtzen digute.  Erromeria egunetan, eguzkitsuak izanez gero, bertan prestatzen den tabernetan, hizketan aritzen direnei freskura ere luzatzen diete 

Indoeuropear kulturetan zuhaitzaren mirespen nagusia izan da, herri gehienen artean arbola zerbait sakratu bezala hartu da, bereziki zeltiar eremuan eta euskal kulturan ere bai. Hori dela eta arbola beti jainkoekin lotu da. Gaur egun hori aldatu bada ere zuhaitzak herriarentzako sinbologia berria dauka. Naturarekiko lotura berri bat sortu du gure gizartean; ekologia eta ingurune orekatuagoa dira gaur egungo baloreak, eta zalantzarik gabe esan daiteke arbolak giza bizitzan  garrantzia  jarraitzen duela izaten. 

Después de acceder a de Santa Teodosia, bien desde San Vicente de Arana o desde la carretera de Iturrieta, en un día soleado la sombra que nos ofrecen los viejos e imponentes fresnos que se encuentran detrás de la ermita se agradece. Bajo sus ramas se entablan las conversaciones de los conocidos de distintos pueblos de la comarca, se compran exquisitos quesos o se beben unos vasos de vino en la taberna preparada para la romería. No olvidemos que una de las funciones de la romería, y la reunión bajo los fresnos es un ritual más de la misma, es fomentar la cohesión e identidad de los habitantes de la zona, Roitegi, Onraita, Valle de Arana y aldeas de la Llanada que comparten los pastos comunales de la “Parzonería de Entzia”, cuyas ordenanzas recogió de forma magistral el antropólogo alavés Josetxu Mtz. Montoya en su libro “Pueblos, ritos y montañas”.  

  
Sin duda, como ocurre con estos monumentales fresnos, el árbol ejerce su atracción, como la luna, el agua o el fuego, sobre los hombres. Un árbol nos indica que es navidad, al igual que con sus ramas celebramos las “enramadas” por San Juan o las “palmas” del Domingo de Ramos; sobre un tronco graban sus inscripciones los enamorados, sello de compromiso y reconocimiento de su mutuo afecto; la fuerte viga de roble es el sustento de nuestras casas al igual que del “gailur” del tejado;  entre sus ramas instala los “zumbeles” el cazador de palomas y tras él quien acecha al jabalí; el árbol nos proporciona el fuego del hogar, material que nos llega en forma de “suertes”; del árbol obtenían la madera Satur Vidán el yuguero; con las ramas de laurel  se decoran los balcones buscando protección, de igual manera que el tronco de haya del “mayo” pretende conjurar tormentas (“nublaos”) y granizo (“piedra”), protegiendo las cosechas;  bajo el árbol sagrado de Gernika se juraban los fueros de Bizkaia, al igual que el árbol Malato, en la localidad de Luyando, marcaba las fronteras del señorío y concitaba a los notables de Ayala; con los troncos y ramas de los árboles se quema todo lo malo de la aldea en la noche mágica de San Juan abriéndonos a un periodo de luz y fertilidad, representado por el verano... el árbol en definitiva como un elemento cargado de fuerte simbología para nuestra concepción del mundo .

        

      No podemos olvidar que, entre los pueblos indoeuropeos, especialmente en la cultura celta, el árbol ha sido un elemento venerado. Raíces, tronco, ramas y hojas, en su conjunto, eran consideradas parte de una deidad y poseían una fuerte carga simbólica, mágica, protectora o curativa. El árbol representaba también la fortaleza. Se erguía desde el suelo (allí donde se encuentra lo perecedero, reposo de los muertos, representación del infierno en su subsuelo) hacia el cielo (hacia las alturas, hacia el infinito, donde habitan los dioses y lo sagrado) como buscando al creador. Bajo él celebraban sus rituales los druidas y de él extraían pócimas y ungüentos. Figura central de la religiosidad céltica, como cuenta con erudita pasión el profesor de Deusto Dr. J. Villacorta, es precisamente, y de nuevo, la referente al "árbol de la vida".

Los árboles, para nuestros ancestros, representaban un espacio económico del cual obtener determinados elementos que podían contribuir a mejorar las condiciones de los lugareños (leña para los hogares, indispensable elemento para producir carbón, material de construcción, materia prima para objetos y mobiliario domésticos, aperos de labranza, espacios para la ganadería, lugares de caza...), y basta recurrir a un simple estudio etnográfico de nuestros usos y costumbres. Pero ello no impide constatar que también ocupaban un espacio sagrado, un espacio de contacto con lo trascendente. El árbol se convierte en cruz, la cruz que albergó a Jesucristo en su agonía y muerte. Torna, bajo la mano experta del artista, en retablo, de madera, siendo representación de la voluntad de ascender por los muros de la iglesia hacia las alturas, como si de una   alegoría de las ramas se tratara.

En la actualidad los árboles, los bosques siguen conservando su fuerte atracción para todos nosotros y también para la comunidad, para el pueblo. Quizás los dos aspectos mencionados anteriormente han perdido fuerza, pero se han incorporado otros que siguen subrayando la importancia del haya, del roble, del fresno, del arce, del chopo...se ha redefinido el monte como un espacio de clara conciencia ecológica a la vez que se utiliza como área de esparcimiento lúdico-festivo, en una nueva interpretación del tiempo de ocio. Sin duda los desastres ecológicos y la clara toma de conciencia por parte de las nuevas generaciones de la necesidad de respetar el medio en el que vivimos han contribuido a ello. Buena muestra son actividades como el Día del Árbol, jornadas micológicas, recogida de basuras en los bosques por parte de alumnos y alumnas de centros educativos, etc... Las nuevas formas de ocupación del tiempo libre también han contribuido a cambiar entre nosotros la visión del bosque. Mas que como espacio para el trabajo, es observado como posibilidad de práctica deportiva o de disfrute. Los grupos de montaña, los paseos en mountain bike y el senderismo han arrebatado el protagonismo de la actividad humana a labores tradicionales como el pastoreo, las carboneras, las limpias o la recogida de “abarras”.

        Nada permanece inalterable. Todo cambia, en estos tiempos que nos ha tocado vivir a velocidad de vértigo, pero el fresno majestuoso sigue atrayendo nuestra mirada. Son tiempos de nuevas tecnologías (Anna Harendt diría que nos acecha un futuro de tecnologías sin alma) y revoluciones informáticas, a pesar de ello, en la vida real el majestuoso árbol nos saluda al llegar a la ermita.

¿Tan solo unos fresnos?
No amigos, aunque no nos lo parezca, son mucho más que unos simples árboles.



Testua: Jesus Prieto Mendaza

Argazkiak/Fotografías: Vicente Guinea Glz. de Artaza, turismo.euskadi.eus, historiasdeayala.blogspot.com e EITB.eus/rado/radio-vitoria

martes, 11 de febrero de 2020

JANA ETA IZANA. MAGNÍFICA CONFERENCIA DE IXONE FERNANDEZ. DE LABASTIDA



Ederra atzo arratsaldean Ixone Fdz. de Labastidak eskaini zuen hitzaldia. 
Urrezko Zeledonen X. Zikloaren barruan, plazer hutsa izan zan jana kultura baten parte bezala ikusteari buruzko mintzaldia entzutea. Ikuspuntu antropologiko batetik  "jana eta izana" gaiaren inguruan aritu zen ponentea oso interesatua izan zen publikoaren aurrean. Bejondezula Ixone!!!

Magnífica conferencia la ofrecida ayer por la tarde por la antropóloga Ixone Fdz. de Labastida dentro del X Ciclo organizado por Celedones de Oro. La ponente disertó de forma documentada y magistral sobre cuestiones que tienen que ver con la concepción de la comida, su ingesta y preparación asociada a una cultura y un entorno. 


Comenzó la profesora Fdz. de Labastida pidiéndonos que pensaramos sobre nuestro comportamiento y prácticas ante una mesa y unas viandas, para explicarnos cómo "nuestra cultura alimentaria, para quienes pertenecemos a un cierto ámbito cultural, lo es porque compartimos representaciones, simbología y rituales sobre la alimentación". Tan importante es, desde el punto de vista antropológico, que ya en el primer cuarto del S. XX, Joxe Miel Barandiaran introdujo preguntas sobre nuestra concepción de la comida y la gastronomía en su cuestionario etnográfico utilizado por los grupos de investigación Etniker. Fruto de esas investigaciones una de sus publicaciones más reconocidas fue "La alimentación doméstica en Vasconia" (1990, Instituto Labayru). Después, con una clara exposición, nos ha sumergido en el mundo de la concepción social de los alimentos a través de sus condicionantes de clase o estatus social, de género o religiosidad. Interesante en grado sumo ha sido el tema de las aversiones y prohibiciones, en definitiva el tabú que ya mencionaba Claude Levi Strauss cuando presentaba su dicotomía crudo-cocido asociada a lo salvaje-lo civilizado. 


Para comprender mejor la repugnancia o prevención para ingerir un determinado alimento, casi siempre carne, nos ha ilustrado con un ejemplo cercano a nosotros/as como es el caso de la carne de caballo, especialmente trabajado por ella en su trabajo de campo en la Montaña Alavesa. Factores religiosos, de economía, de carencias, que nos han llegado a comprender porqué aceptamos comer un besugo pero tenemos cierta prevención por comer animales con los que hay una cercanía emocional, como es el caso de un perro, un gato o el ya mencionado del caballo. Factores relativos a la religiosidad, a la estética del animal, de distinción social o de tipo material-ecológico (el materialismo o neomarxismo de antropólogos como Marvin Harris) y también asociados a la cocina y presentación de los alimentos. 

En resumen, una gran conferencia, ofrecida ante un publico atento, que lanzó preguntas muy interesantes. repetimos, una gran conferencia. ¡Enhorabuena Ixone!!!


                                   Argazkiak/fotografías: Celedones de Oro y Tomás Cid

sábado, 10 de agosto de 2019

GOIAN BEGO JOAQUIN JIMENEZ DESCANSE EN PAZ


Atzo, Zeledonen igoerarekin batera joan zitzaigun Joaquín Jimenez, Arabako etnografo bikaina. Ikerketa kulturalak, etnografikoak eta gure ohiturei eta folkloreari buruzko azterketa eta liburu ugari uzten digu Joakinek. Urrezko Zeledonen Erakundetik bere familia osoari besarkada bero bat eskeini nahi diogu.

A la edad de 98 años, casi al mismo tiempo en el que Celedón volvía a las alturas ha fallecido nuestro entrañable Joaquín Jiménez Martínez.  Hermano de Zape, fue Joaquín, uno de los grandes investigadores de nuestro patrimonio cultural, siempre escudriñando nuestras tradiciones y costumbres, nuestras romerias y fiestas, nuestros carnavales o trabajos de vereda o auzolan. Si bien profesionalmente fue jefe de Protocolo, secretario del Consejo de Cultura y jefe del departamento de Educación, Cultura y Turismo de la Diputación Foral de Álava. Es reconocido Joaquín, como infatigable investigador, etnógrafo y folklorista. Fue también abad de la Cofradía de la Virgen Blanca entre los años 1988 y 1991 y con posterioridad asumió el mismo cargo en la Cofradía de la Virgen de Estíbaliz. Belenista, impulsor de costumbres perdidas (como la Fiesta del Barte en Larrea o el Mayo de San Vicente de Arana), nos deja un gran legado en investigación, ensayo y publicaciones. 
En estos momentos, desde la Institución Celedones de Oro queremos expresar nuestras condolencias a su familia y también a todo el pueblo alavés. Goian Bego!

Fotografía: Religión Digital


lunes, 31 de diciembre de 2018

ARREA! PROPOSAMEN GASTRONOMIKO ETA ANTROPOLOGIKOA KANPEZUN-ARREA! UNA PROPUESTA GASTRONÓMICA Y ANTROPOLÓGICA EN CAMPEZO


  ARREA!

“Arrea!” Jatetxea da Edorta Lamok Santi Kurutze Kanpezun ireki duen azken proiektoa. Edortak berak esaten du proiekto hori neuk idatzitako liburua irakurri zuenetik hasi, eta hazi, zuela irudikatzen. “Furtibismoa Arabako Mendialdean”, liburu honetan furtibismo izeneko aktibitatea beste begirada batekin ikusten saiatu nintzen, begirada antropologikoarekin hain zuzen. Bitxia da, eta pozgarria, ezaguna den sukaldari honek, Edorta Lamok, begirada bera izatea eta begirada horren baten bitartez bere proiekto berria antolatzea Arrea Jatetxean.

Arrea! Es el último proyecto gastronómico del conocido restaurador Edorta Lamo. Y no deja de resultar curioso, además de gratificante, que este nuevo restaurante, ubicado en Santa Cruz de Campezo, esté íntimamente relacionado con uno de mis libros. Cuando publiqué, en la colección Ohitura de la Diputación Foral de Álava (2004), “El furtivismo en la Montaña Alavesa. Algo más que pícaros o burladores”, decía en el que la búsqueda de un complemento alimenticio a la pobre dieta del pueblo, más aún en años de dificultades, era una práctica ancestral en los pueblos de la comarca de Campezo. Reconocía en ese texto que desde niño me había llamado la atención la acividad de aquellos a quienes llamaban furtivos. En su actividad, había algo entre misterioso y apasionante, y es que a aquellos hombres que rara vez se dejaban ver por el pueblo, y a quienes muchos menospreciaban, realizaban una labor escondida, oculta, liminal, pero tan vieja como la propia existencia del ser humano. Se les divisaba desde lejos en el monte, eran sombras fugaces  a la orilla del río al anochecer, entraban casi sin ser vistos en la huerta de casa para dejar en el pilanko (1) la masa que luego convertirían en la preciada liga (2).  Me fascinaron de pequeño y por ello me decidí, ya adulto, a investigar todas aquellas actividades. Aquel sencillo libro no pretendía ser tan solo un relato, tampoco un tratado de mera etnografía; pretendía buscar, desde la mirada antropológica, las motivaciones económicas, la relación con la naturaleza y la simbología que rodeaba a estas sombras esquivas que se movían mejor en el monte que entre las calles del pueblo.


Desde Platón hasta Ortega y Gasset, pasando por el conocido escritor Miguel Delibes, entre otros en nuestros días, la caza y la lucha del hombre contra el bosque o la selva han sido motivo de reflexión como actividades humanas que se rigen por unas leyes muy precisas y que despiertan emociones encontradas y singulares. A más de uno le parecerá ridícula la idea de aprender algo que no sea crueldad de la vida de uno de estos personajes, pero retomando la teoría del cazador de Joseba Zulaika, yo también afirmaría que el sentido de propiedad natural, libertad instintiva y una especie de conciencia ecológica inconsciente, están presentes en las actividades de los hombres que pretendía analizar en mi trabajo. Cuando digo que aquel ensayo antropológico pretende reflejar una actividad que fue significativa en la cuadrilla de Campezo hasta, por lo menos, la década de los años setenta, el furtivismo, es necesario primero definir en profundidad el citado término.

Por lo tanto, respondamos a esta pregunta. ¿Qué entendemos por furtivo?
El concepto de furtivo más extendido, es sin duda el de aquella persona, cazador o pescador, que burlando la normativa y las leyes que regulan tales actividades, emprende de forma ilegal o clandestina la búsqueda de piezas. Gentes que por ánimo de lucro, o bien por la erótica de la captura (3), se dedicaban al ejercicio de la caza, la pesca, la recogida de hongos, etc... sin preocuparse lo más mínimo del daño que pudiera producir en la fauna o flora del lugar. Estos furtivos reúnen las características del aprovechado, del desalmado que no se preocupa por esquilmar los recursos de un biotopo o ecosistema determinado. No es a este grupo (a pesar de que algún individuo podría, sin duda, encajar en él. ¡Qué le vamos a hacer! siempre tiene que haber alguna excepción) al que pertenecen mis informantes. Cuando en Campezo se ha hablado de algunas conocidas familias de furtivos, de forma implícita se está aludiendo a otro tipo de hombre, de cazador, de pescador, de recolector del bosque. Al emplear la palabra furtivo para designar a los miembros de determinadas familias, los habitantes de estos pueblos, de forma inconsciente, tienen in mente otra acepción muy distinta. Es la que yo recuerdo desde niño.
Aquellos furtivos, no encajan en absoluto con la primera definición. Es más, todo el trabajo estaba encaminado a demostrar lo contrario: que estos hombres a los que se ha conocido como furtivos, se dedicaron a esas actividades por necesidad de la propia economía de la zona; no por placer, deporte o por la mencionada erótica de la captura.

¡Ay majico! Tú serías mucho chitín entoavía, o igual no habías nacido. Pero...yo con catorce años ya tenía el culo pelao de tanto guadañar, atar haces de mies, acarrear mantas de paja, poner la pala pá coger la zolla durante la trilla o de pasar frío buscando a alguna cabra en el monte. Todo pá otros, siempre pá otros. Total ¿sabes pá que? Pá nada...pá no tener más que unas alpargatas rotas. Y.… ¡hala ¡A correr con ellas por la nieve en invierno!

Así que me centré en este modelo, gracias a los testimonios de personas como Julián Foronda, el del trabajador del bosque, que no solamente cazaba o pescaba, sino que ejercía muchísimas más actividades, todas ellas relacionadas con el aprovechamiento del bosque o del río. Hombres que lejos de hacer daño a la naturaleza, la cuidaban, la protegían, sabiendo en todo momento donde estaba el límite de su actividad.

Más de una vez, echando un trago de la bota y aguantando la ventisca bajo una manta entre los bojes...hasta los guardas nos lo decían. Si con vosotros da gusto ver lo limpio que está el monte. Podáis, hacéis limpias para carbón o cisco... ¡Si os tenía que dar dinero la Diputación!¡Con lo que cuidáis vosotros el monte!
Hombres, en definitiva, a los que la pobre economía de la zona, obligó a adentrarse en el bosque o en el rio en busca de madera para hacer carbón, boj para los txirrikeros ( artesanos de la madera), setas , trufas, arañones (4), palomas, zorros, truchas, cangrejos, etc.. no por placer o deporte, no apliquemos esquemas que son de nuestra acomodada sociedad actual, sino empujados por la necesidad de supervivencia, en muchísimos casos por la simple necesidad de comer en épocas ciertamente difíciles. Su lugar de trabajo es el bosque, el río... lo consideran como algo suyo, como una especie de propiedad natural. Lejos de ser para ellos, un lugar que inspira miedo, habitado por seres monstruosos como los que describía Paracelso, el bosque, el río, ocupan un lugar importante en sus vidas y en su panteón, como si de una deidad se tratara.

Es necesario, llegados a este punto, recordar cual era la situación de la zona de Campezo hasta la década de los años setenta del pasado siglo. Pueblos envejecidos, en el que gran parte de su población joven emigró hacia los núcleos industriales. En muchos casos la superficie de terreno dedicado a la agricultura en esta zona es muy pequeña, puesto que más de dos terceras partes de su superficie la constituye bosque y monte bajo.
La agricultura de la zona, por lo tanto, era una agricultura de mera subsistencia para la gran mayoría de los núcleos familiares de la montaña. Serían muy pocos los labradores que se podían considerar fuertes, es decir aquellos cuyos ingresos provenientes de la actividad agropecuaria les permitían vivir de forma desahogada y para muchas familias, el único recurso era buscar el aprovechamiento de ese gran terreno o espacio, salvaje e inhóspito en ocasiones que es el bosque.

Pero no deseaba dejar solo en manos de la economía mi explicación sobre el fenómeno de los trabajadores del bosque. Si antes ya he mencionado que la sociedad de Campezo no consideraba delito la actividad del furtivo y el monte era tenido como una especie de propiedad natural, esto se debe a que es también un fenómeno eminentemente cultural.
Una cultura agraria que se adapta a las condiciones marcadas por un determinado ecosistema, por una economía concreta. Estaríamos recordando de esta forma la teoría más clásica de Maurice Godelier (5). La actividad del furtivismo era en definitiva una trasgresión socialmente aceptada, concepto en sintonía con el de Joseba Zulaika de libertad instintiva, que viene a decir lo siguiente: lo que el derecho civil condena, el uso, las costumbres, la cultura del pueblo disculpa y comprende. Así, los furtivos de Campezo, no eran malvados depredadores del bosque, que buscaban el placer y la aventura burlando las leyes y a quienes las hacían cumplir. Eran las duras condiciones de vida, marcadas por una agricultura de mera subsistencia, las que les empujaron a buscar su sustento en los bosques y ríos de la zona.

No mocete no. ¡Hay que joderse! Nosotros no teníamos ni una huerta en donde cultivar algo. La huerta nos la dejaba el cura. Si hubiéramos tenido perras... hasta rato íbamos a ir al monte. ¡Ya!
¿Sabes pá que lo hacíamos majico? Pá comer, que si no nos moríamos de hambre.

Pero hay otro aspecto reseñable, que yo recuperaba en el libro. Y es que en ellos se desarrollaba una conciencia ecológica inconsciente. Los hombres que desarrollaban su actividad en el bosque, mucho antes de que se hablara de ecología, ya poseían una conciencia ecológica innata, que hacía que cuidaran de las especies que ellos cobraban para evitar así su desaparición. Sabían que ese equilibrio garantizaba su actividad en años posteriores.

Si veíamos que en aquella poza ya no quedaban cangrejos, nos marchábamos a otra. Si en el perrechical ya habíamos cogido dos docenas, siempre dejábamos alguno chiquitico, para que echara simiente pá otro año.

Una actividad asociada, a caballo entre el taller y el furtivismo, era la de los txirrikeros. Éstos eran pequeños artesanos de la madera que, en sus talleres, instalados en las cuadras o los bajos de la vivienda, sacaban adelante a sus familias no sin esfuerzo. Tornos, botanas, gubias y hachuelas eran algunas de las sencillas herramientas con las que trabajaban la madera, en especial la de boj; para conseguir zoquetas, mangos de herramientas, cucharas, tenedores, piezas torneadas para sillas, balcones y pasamanos, etc...Su vida era la madera, y su obtención, cargando una caballería o un simple burro,  arreando los cortes de boj, les exigía pasar muchas horas en el bosque o que otras personas actuasen como proveedores de madera y ahí también entraban en juego nuestros furtivos. La importancia de estos artesanos de la madera, fundamentalmente en Santa Cruz de Campezo, fue notable. Gerardo López de Gereñu cita en su libro sobre la montaña alavesa esta copla de comienzos de siglo:

En Marañón hacen ollas,
en Genevilla, chiquillos,
en Santa Cruz de Campezo,
cucharas y molinillos.

Si tenemos en cuenta, que en aquellos años la caza y la pesca eran muy abundantes, no es de extrañar que muchas personas carentes de otros recursos, girasen su vista hacia el bosque y lo vieran como algo generoso que les esperaba con sus tesoros escondidos en su interior. Si citáramos las actividades que realizaban los llamados furtivos en el bosque o en el río, obtendríamos una larga lista: Caza de perdices, codornices, paloma torcaz, becadas, malvices (o simples pajarillos, utilizando cepos o una simple carabina), jabalí, conejo, liebre y mitxarros o lirones, ; animales que se cazaban con objeto de vender de su piel o porque eran remunerados como alimañas, así tasugo o tejón (con sus pelos se elaboraban las brochas de afeitar y cepillos. Su carne, en ocasiones, era guisada por los mozos de los pueblos, para su posterior merienda), raposo o zorro, lobos (en la década de los sesenta ya no están documentados en esta zona), gineta, garduña, tiguere o gato cerval, paniquesilla o comadreja, nutrias y turones o hurones; pesca, (que ejercía fundamentalmente en el río Ega, principalmente en la zona del desfiladero de Inta, lugar favorito del cinematográfico furtivo del vecino pueblo de Zúñiga, Tasio) de truchas, barbos, anguilas, loinas, chipas y cangrejos; obtención de carbón en carboneras, apilando  bien la leña y cubriéndola con céspedes. Cuando el tiro estaba bien comprobado se le daba fuego. Cuando no había arbolado grande se hacía carbón con ramas pequeñas de limpias, a este carbón tan pequeño se le llamaba cisco y se empleaba fundamentalmente para braseros; obtención de boj. Este árbol de pequeño tamaño que normalmente no pasa de ser un arbusto grande, posee una madera muy dura y apreciada. Se cortaba para los talleres de los chirriqueros. De él se obtenía la madera para los txistus que se hacían en talleres de Vizcaya y Guipúzcoa; también, por supuesto, los artesanos de Campezo obtenían de él las zoquetas para segar la mies, mangos, cucharas, tenedores, etc; recolección de hongos y setas. La más apreciada era el boletus edulis (hongo negro) por la que se pagaban elevadas cantidades sobre todo para proveedores de Vizcaya o Guipúzcoa. El perrechico de primavera estaba también cotizado en vísperas de San Prudencio. Pardillas (citoclybe nebularis), plateras (citoclybe geotropa), pie azul (lepista nuda), etc. eran también solicitadas; Recolección de arañones. Su recolección comienza a ser rentable, cuando se generaliza el pacharán como bebida habitual en los establecimientos hosteleros. Mediados los años setenta. Con anterioridad su consumo se ceñía al ámbito doméstico y con un carácter casi medicinal; recolección de bellotas. Durante muchos años las bellotas, preferentemente de encina, se recolectaban por sacos. Luego se vendían a granjas de engorde de porcino; recolección de trufas. Este carísimo hongo subterráneo se buscaba por medio de un perro de fino olfato (eran preferidos los perros pastores o los que eran mezcla de ellos) entre los robles, encinas, y ginebros (enebro). En otros lugares, como el valle de Arana y las Amescuas navarras esta labor corría a cargo de cerdos entrenados al efecto. La recolección se hacía en el pueblo, pero la venta se efectuaba a compradores casi siempre de la provincia de Huesca o catalanes, que a su vez se encargaban de venderlas en Francia; confección de liga. El proceso de elaboración de la liga era muy laborioso. En primavera o verano (cuando el árbol está sudando), se arranca la corteza de acebo (también a veces el muérdago se utilizaba en su elaboración). Después era necesario sumergirla cuarenta días en agua estancada que no esté muy fría. Pasados estos días se rayaba la corteza y la sustancia resultante se amasaba durante varios minutos todos los días. Esta operación se realizaba en un chorro de agua corriente con objeto de ir limpiando las impurezas. Debía hacerse siempre cuando soplaba viento norte, de lo contrario la masa de liga se corrompía. De esta forma, en una semana, la liga estaba preparada para su venta; corte de espliego. Esta planta aromática se da solamente en las zonas de solana; por lo que nuestros furtivos debían de pasar al otro lado de la sierra de Codés. En este lado navarro, orientado al sur, se daba en abundancia el espliego, que cortado y atado en haces, se enviaba a Barcelona, a determinadas fábricas de colonias. Tomillo, manzanilla y la flor del espino albar, eran recogidas también para herboristería, en concreto para curar los catarros.

Muchas de las presas obtenidas de esas actividades finalizaban en la cocina. Precisamente ese es el objetivo que desea recuperar Edorta Lamo.  ARREA! Quiere ser un nuevo concepto gastronómico, a desarrollar en pleno corazón de la Montaña Alavesa y que supone la vuelta a las raíces de nuestros abuelos, sus raíces más crudas, duras y salvajes. Raíces que tomará como referencia para practicar una gastronomía de estilo propio fuertemente local y autóctona que invocará personalidad, cultura y costumbres locales. Así, en ARREA! se sumarán varios espacios (taberna, cuadra y comedor) donde se ofrecerán diferentes propuestas gastronómicas en cuanto a formatos (pikoteos, raciones, menú diario, carta y menú gastronómico ARREA!). Por lo que abarcará diferentes necesidades gastronómicas tanto para el montañero, el cazador o el transeúnte de la zona como para el gourmet, el curioso o el turista de la Montaña. Dice el propio Edorta Lamo que en su local el furtivismo, la artesanía, el culto a la tierra, el hambre, la montaña, la muga… serán componentes básicos a la hora de practicar y divulgar una gastronomía propia.

Goseak jota
mendirako bidean,
orduak eta orduak
bertan zain...
pagadian.
Pobreziak bultzatuta
ibaiko zidorrean,
egunak eta egunak
izkutaturik...
ega uhertzetan.
Eskopeta, kainabera,
perretxikoak sartzeko saskia
aizkora edota eskuak,
dena baliogarria...
gosea kendu beharrean
Kodes mendizerra
lekuko haiz ixilean.

“La Sierra de Codés ha sido su testigo durante años. Escondidos en el hayedo, entre el boj, a la orilla del río, empujados por el hambre...ahí han estado durante siglos. Junto a ellos una escopeta, una caña, una cesta...”   (BertSo de Jesús Prieto Mendaza)

Texto: JESUS PRIETO MENDAZA
Fotografías: Arrea Jatetxea, Julián Foronda y Gastroeconomy.


(1) Pilanko. Así se denominaba en Campezo al pilón de agua que servía para abrevar el ganado, para regar huertas o para lavar la colada en las casas.
(2) La masa de liga, muy pegajosa, se utilizaba convenientemente colocada en baretas (es decir tallos de juncos) sobre dos piedras en acequias o riachuelos, para cazar pajarillos.
(3) Joseba Zulaika. 1992: p. 12.
(4) Así se llama en la zona, sin duda por la influencia navarra, a los fruto del ciruelo o espino silvestre comúnmente conocidos como aranes.
(5) Maurice Godelier. 1974.