El Celedón de Oro es la distinción más popular que anualmente se concede en Vitoria-Gasteiz. Este es el blog de la Institución // Urrezko Zeledona da Gasteizen urtero ematen den saririk herrikoiena. Hauxe da Erakundearen Bloga
martes, 9 de mayo de 2023
ZAPOREAK. ARABAR ZAPOREA DUEN ELKARTASUNA / SOLIDARIDAD CON SABOR ALAVÉS. ZAPOREAK
jueves, 4 de mayo de 2023
Jesús Guridi y “Euzkel abestijak”
Sabin Salaberrik ostera erakusten digu bere maisutasuna ondoko ekarpen aberatsarekin. Aramaioko musikariak Jesus Guridiren arlo erdi ezkutu batean sartzen gaitu, XX. mendearen aurreko hiru hamarkadetako ibilbidearen gaineko xehetasun argigarriak emanez. Gasteiztarrak abertzaletasunaren bideetatik jo bide zuen eta esku zuzena hartu zuen euskal abestien susperketan. Salaberrik bikain markatu du 1910-30 aldiko Guridiren zenbait ekarpenen nondik norakoa.
En 1940, Jesús Guridi abandonaba Bilbao y se trasladaba a Madrid, para ocupar la cátedra de órgano del Real
Conservatorio de Música y Declamación. Un año más tarde, en 1941, la Orquesta
Sinfónica de Madrid estrenó Diez melodías vascas en el Monumental
Cinema. Ese mismo año Guridi ingresó en la Academia de Bellas Artes de San
Fernando con su discurso “La música popular como materia de composición”. Casi
a continuación se escucharían en la capital de España las primeras versiones de
Seis canciones castellanas, Peñamariana, Sinfonía pirenaica y alguna
obra más.
Sorprende el triunfo del compositor vasco con antecedentes “sospechosos” en
ese momento de la postguerra. Otros músicos no tuvieron la misma suerte y
sufrieron las consecuencias de sus “devaneos” republicanos: Manuel de
Falla rehusó las ofertas que le llegaron desde Madrid y
murió olvidado en Argentina; los hermanos Halffter sobrevivieron penando en
Portugal y Méjico; el catalán Robert Gerhard no regresó desde su destierro en
Cambridge; y el navarro Fernando
Remacha tuvo que abandonar su actividad musical en Pamplona, para dedicarse a vender tornillos en la ferretería de sus padres en Tudela.
Guridi fue bien recibido en Madrid, a pesar de que en su juventud hubiera
colaborado activamente en organizaciones nacionalistas. Esto ocurrió en el
segundo decenio del siglo XX.
A principios de siglo, carlistas, nacionalistas y socialistas, movidos por la idea de modernizar las estructuras de
sus respectivas organizaciones, promovieron la creación de grupos juveniles,
con el propósito de involucrar a los jóvenes en labores de propaganda. Los
objetivos perseguidos tenían por finalidad crear centros de lectura, colaborar
en publicaciones, preparar conferencias, organizar actividades deportivas y
celebrar festejos populares. Las actuaciones no debían circunscribirse a
Bilbao: hacía falta salir de excursión a los pueblos, para extender allí la
acción propagandística.
Juventud Vasca del Partido Nacionalista Vasco captó inmediatamente a Guridi
para sus objetivos. Sabino Arana y sus seguidores eran conscientes de la importancia
de la música en sus fines propagandísticos; constituía una piedra importante en
la construcción de una comunidad propia y de un imaginario político; sin música
no se podía pensar en romerías, danzas populares e intervenciones corales.
Guridi venía de Europa con una preparación envidiable; su colaboración era
imprescindible.
Uno de los primeros pasos de Juventud Vasca fue recuperar la antigua
tradición de cantar por las calles en fechas significadas, como la víspera de
Santa Águeda. Xabier de Gortázar, presidente de Juventud Vasca de Bilbao y
Jesús Guridi, director de la Sociedad
Coral, fueron los encargados de seleccionar canciones
representativas para la ocasión (1). Guridi ya había utilizado en 1910 en la escena
décima de Mirentxu la canción Agate gabean, parece ser que
recogida personalmente por él. Pero, ni la estructura musical ni el texto
originales de la canción terminaban de gustar a Gortázar y a Guridi; por lo que
el músico introdujo algunas modificaciones en el trazado melódico y encargaron
la corrección del texto a Evaristo
Bustinza “Kirikiño”. Así nació Aintzaldu daigun Agate deuna,
que, desde aquel momento, se ha popularizado tanto en nuestros ambientes. La
canción, prácticamente en su totalidad, hace referencia a la santa y a la
tradición de cantar de puerta en puerta; pero hay un par estrofas, fruto de las
correcciones de Guridi y Bustinza, de fuerte contenido patriótico: “Euskadiren ohitura ederrak gaur berbizi gura
doguz... Aberriaren semiak gara, Euskadi da gure ama. Semeak ama maite daben
lez, maite dogu Aberria”.
Otra de las fechas significativas, para la que se reinventó la tradición de
salir a la calle a cantar, fue la noche de las hogueras de
San Juan. Como en el caso de Santa Águeda, se trataba de recuperar una costumbre ancestral, pero añadiéndole un
pequeño matiz de propaganda nacionalista. El canto seleccionado fue San Juan
de la Portaletaña, también recogido personalmente por Guridi, quien para la
víspera de San Juan de 1914 preparó una versión armonizada para coros; también
aquí se añadían un par de estrofas con texto de marcada temática nacionalista.
Por esos años, entre 1910 y 1920 se promovió en todo el País Vasco una fuerte exaltación de la canción popular vasca. Las diputaciones vascas y la navarra convocaron un concurso para la recogida de canciones populares por todo el país. El jurado calificador premió los cancioneros de Resurrección Mª de Azkue por su extensión, y el de Aita Donostia por su calidad. Jesús Guridi también participó en el concurso, aunque su trabajo no obtuviera premio.
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| Azkue |
Esta iniciativa sirvió como punto de partida, para que Juventud Vasca de
Bilbao editase a continuación varios cuadernitos de cantos vascos. En 1914
salió a la venta el primero, titulado Euzkel abestijak. Lenengo ingurrastija,
con 23 cantos. Durante los tres años siguientes, de 1915 a 1917, aparecieron
otros tres cuadernos. Se respetaban las melodías originales, pero había
alteraciones en los textos o se agregaban estrofas adaptadas a la ideología
nacionalista. No se sabe si Aita Donostia intervino o no, pero parece ser que
Jesús Guridi tuvo mucho que ver como asesor en la publicación de estos
cuadernos.
El análisis del contenido de los Euzkel abestijak permite distinguir
tres tipos de cantos: había populares “auténticos”, reproducidos tal como
habían sido recogidos por Azkue, Donostia o Guridi; había melodías populares
con modificaciones en el texto, con añadido de estrofas o versiones de
orientación patriótica; y canciones de nueva creación, de temática
nacionalista, alguna de ellas compuesta por Sabino Arana o por otros fundadores
del nacionalismo. Pero, fuera cual fuera la naturaleza de estos cantos, la
publicación carecía totalmente de solvencia crítica: en ningún caso aparecía la
información necesaria para saber si se trataba de cantos populares
“auténticos”, de melodías tradicionales en versión nacionalista o
piezas de nueva creación.
Por los mismos años, Euzkeltzale bazkuna (2) recogió y publicó
75 canciones, varias publicadas ya por el diario Euzkadi. Los criterios de
selección no cambiaron: entre las canciones había algunas originales (sin
modificaciones), otras con modificaciones de texto y, por fin, algunas de nuevo
cuño y notorio contenido patriótico. Tampoco en este caso se citaba el origen
ni las características. Se sabe que, como en las Euzkel abestijak,
algunas respondían a poemas de “Kirikiño” con música de Guridi. Pero había
algunas nuevas con música de Guridi pero cuyo texto era anónimo; se sospecha
que en algunos casos, el texto también era de Guridi.
Todo esto terminó en 1922 con la dictadura de Primo de Rivera.
Más tarde, en 1932, Jesús Guridi publicaría Euskal folkloreko XXII abesti – XXII canciones del Folklore vasco. A esta colección pertenecen ocho de las Diez melodías vascas (Sant Urbanen bezpera, Aritz adarrean, Garizuma luzerik, Gentileri un, labatua, Ala baita, Asiko naz y Zorabiatua naiz), tomadas del Cancionero Popular Vasco de Azkue. Las dos melodías restantes, Ni Mendexara y Neure maitia, las recogió personalmente Guridi, una en Lekeitio y la otra en Aramaio.
(1) Canciones recogidas personalmente por Guridi: Agate deunaren abestija,
Gabon gabean, Antón Aizkorri, Boga boga, Hator hator, San Juan de la
Portaletaña, Txakur galduba. Guridi incorporó estas canciones en Mirentxu,
El Caserío, Eusko irudiak y Leyenda vasca. El excelente tratamiento
de estas canciones por parte de Guridi, hizo que algunas de ellas, como Boga boga y Hator hator,
figuren en la opinión pública como obras originales del maestro.
(2) La asociación Euzkeltzale Bazkuna fue creada en Bilbao por alumnos de Azkue y Bustinza “Kirikiño”. Su órgano de difusión fue la revista Euzko-Deya, en euskera. Más tarde (1929-1936) este mismo grupo publicó la revista Euzkerea. Publicaron el Método gradual para aprender el euzkera. Además publicaron cancioneros, ofrecían representaciones teatrales y organizaban concursos infantiles de euskera por los pueblos.
Bagües, Jon. “La música coral entre los vascos: una tradición vigente”. Cuenta y Razón. Noviembre-diciembre, 1993.
Euzkeltzale-bazkuna. “Euzkel-abestijak”. Bilbao, 1915-1917.
Ibarretxe Txakartegi, Gotzon. “El canto coral como entramado del nacionalismo musical vasco. El Padre Donostia y los constructos identitarios en el imaginario vasco”. Tesis doctoral, FICE, UPV/EHU, 1996.
Ruiz Descamps, Nicolás. “Música y nacionalismo vasco. La labor musical de Juventud Vasca de Bilbao y el uso de la música como medio de propaganda política”. Musiker, 17, 2010.
Zubikarai Erkiaga, Juan Antonio. “Nacionalismo musical vasco: un capitulo por cerrar”, Cuadernos de Alzate, nº 2.
TEXTO: SABIN SALABERRI
Argazkiak; Wikipedia, Amadeus Bilbao, Euskaltzaindia
martes, 18 de abril de 2023
URREZKO ZELEDONA. 2022. CELEDON DE ORO. Hautagaiak aurkezteko epea zabalik / Abierto el plazo para presentar candidaturas
2022ko Urrezko
Zeledona golardorako hautagaiak aurkezteko epea irekitzen da apirilaren 18an. Maiatzaren
31ra arte egin daiteke.
Aurkezpena erraztearren, hautagaitza korreo elektronikoz bidal daiteke, behean pdf formatoan jarrita dagoen dokumentuan adierazten den helbidera. Dokumentua jaitsi egin daiteke
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| Mariajo Otxoa de Eribe eta Jesus Mari Alegria "Pinttu", 2021eko Urrezko Zeledonak |
El 18 de abril comienza el plazo de presentación de
candidaturas a Celedón de Oro 2022. Está abierto hasta el 31 de mayo.
sábado, 15 de abril de 2023
RAIMUNDO OLABIDE
1977ko urtarrilean liburu erosketa berezia egin nion, garai hartan nik imajinatu gabe, nire euskal idazle ibilbidean itsasargi moduko bat izango zen pertsona bati. Pertsona hori Iokin Zaitegi izan zen, lau urte geroago nire biografiatua bihurtuko zena. Zaitegi euskal idazle oparoa eta parekorik gabeko euskal ekintzailea izan zen, benetako Kixotea euskarazko gure kultur mundu txiki handian.
Beste lantegiren artean, Guatemalatik eta
Baionatik sortu eta zuzendu zuen Iokin Zaitegik Euzko Gogoa (1950-1956)
aldizkaria, garai haietako euskal intelektualen benetako topagunea. Hain zuzen
ere, nire erosketa haren objektuetako bat aipatu aldizkariaren bilduma osoa
izan zen. Bertan zegoen 1958ko irailean gure hizkuntzaren sustatzaile handia
izan zen Raimundo Olabideri eskaini zion zenbaki berezia. "Olabide'ren
goratzarrez" izenburupean Zaitegik garaiko idazle eta ikertzaile onenak
bildu zituen, bakoitzak bere ikuspuntutik eta esperientzia pertsonaletik
ikerlari eta sortzaile gasteiztarrari buruzko iritzia eman zezan.
Besteak beste, Sebero Altube, Manuel Lekuona,
Nikolas Ormaetxea "Orixe", Plazido Muxika, Andoni Urrestarazu
"Umandi", Nemesio Etxaniz, Piarres Lafitte, Patxi Altuna, Patxi
Etxeberria Bedita Larrakoetxea, Juan Kruz Ibargutxi eta Iokin Zaitegi bera izan
ziren euren iritzi eta ekarpenak eskaini zituztenak. Euzko Gogoaren monografia
hura Raimundo Olabiderekin lotutako edozein lanetarako ezinbesteko iturri
bihurtzen dute.
Argitalpen horren hirurogeita bosgarren
urteurrenean, bere garaian euskararen inguruko ikasketak zabaltzeko eta
indartzeko bultzatzaile eztabaidaezina izan zen pertsonari buruzko zenbait datu
erreskatatu nahi izan ditut. Katedra jarri nahi gabe -ez naiz hizkuntzalari
aditua- Olabide ezagutu zutenen iritzi batzuk adieraztera mugatuko naiz. Eta
mereziko du, gainera, Urrezko Zeledonen txoko honetatik omenaldi txiki bat
egiteko euskararen alde hainbeste egin zuen pertsonari.
Olabideri buruz zerbait idatzia nuen lehen ere,
hain zuzen ere, 1981ean Iokin Zaitegiri buruz argitaratutako nire liburu
biografikoan, hein handi batean Arrasateko jakintsuarekin izandako elkarrizketa
ordu kontaezinari esker gauzatu ahal izan nuen argitalpena. Eta liburu hartan Zaitegik
gogoratu zuen zenbat zor zion gasteiztarrari, harekin bat egin baitzuen 1921ean
Loiolan, Iokinek jesuiten ordenara eramango zuten derrigorrezko ikasketak egiteari
ekin zionean. Zaitegik zioenez, garai hartan, hamabost urte zituela, Olabide
txori arrarotzat hartzen zuen, arrasatearrak artean behar bezala estimatzen ez zuen
zerbaitetan murgilduta: euskara. Baina urteetara “Orixe”k Zaitegiren “Bidalien eginak”
libururako idatzi zuen hitzaurrean ere esan zuen Zaitegik Olabiderengan
irakasle bat izan zuela, gasteiztarraren bidetik ikasi baitzuen latinezko eta
greko klasikoak euskaratzen.
Baina sar gaitezen Raimundo Olabideren
bizitzan, aipaturiko 1958ko monografian parte hartu zutenek ikusi eta adierazi
bezala.
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En enero de 1977 hice una
compra especial de libros a una persona que, sin que yo en aquellos momentos
llegara a imaginar, iba a suponer una especie de faro en mi trayectoria como
escritor euskaldun. Esa persona era quien llegaría a ser mi biografiado Iokin
Zaitegi, prolífico autor euskérico y emprendedor vascófilo sin igual, auténtico
Quijote en nuestro pequeño gran mundo cultural en lengua vasca.
Iokin Zaitegi había creado
y dirigido desde Guatemala y Baiona, entre otras empresas culturales, la
revista Euzko Gogoa (1950-1956) verdadero punto de encuentro de la
intelectualidad euskaldun del momento. Precisamente uno de los objetos de
aquella compra fue la colección completa de la citada revista. En ella estaba el
número especial que en septiembre de 1958 dedicó al gran impulsor de nuestra
lengua Raimundo Olabide. Bajo el título “Olabide´ren goratzarrez” Zaitegi
reunió a lo más granado de los escritores e investigadores de la época para que
cada uno desde su óptica y experiencia personal aportara su parecer sobre el
investigador gasteiztarra.
Personajes como Sebero
Altube, Manuel Lekuona, Nikolas Ormaetxea “Orixe”, Plazido Muxika, Andoni
Urrestarazu “Umandi”, Nemesio Etxaniz, Piarres Lafitte, Patxi Altuna, Patxi
Etxeberria, Bedita Larrakoetxea, Juan Kruz Ibargutxi y el propio Iokin Zaitegi
desgranaron una serie de temas en torno a Olabide, que hacen de aquel
monográfico de Euzko Gogoa la fuente indispensable para cualquier trabajo
relacionado con Raimundo Olabide.
Cuando se cumplen sesenta
y cinco años de aquella publicación he querido rescatar de la misma unas pocas
particularidades acerca de quien fue motor indiscutible en su época de la
divulgación y reforzamiento de los estudios sobre el euskera. Sin querer sentar
cátedra alguna – no soy experto lingüista- me limitaré a plasmar algunas de las
opiniones de aquellos que conocieron a Olabide. Y valdrá además para que desde
este rincón de Celedones de Oro tributemos un pequeño homenaje a quien tanto
hizo por la lengua vasca.
Yo ya había escrito algo
sobre Olabide antes de ahora, precisamente en mi libro biográfico editado en
1981 sobre Iokin Zaitegi, publicación que – en gran parte- pude realizar
gracias a mis incontables horas de conversación con el sabio mondragonés. Y
Zaitegi recordaba lo mucho que le debía al gasteiztarra, con quien coincide en
1921, al comenzar su estancia en Loiola para cursar los estudios preceptivos
que le llevarían a pertenecer a la orden de los jesuitas. Zaitegi comentaba que
en aquel entonces en que contaba con quince años consideraba a Olabide como una
rara avis, enfrascado en sus estudios sobre algo que Zaitegi aún no llegaba a
valorar: el euskera. Mas en el prólogo que “Orixe” escribió para el libro de
Zaitegi “Bidalien eginak” (Hechos de los Apóstoles) llegó a aseverar que éste tuvo
en Olabide a un maestro del que aprendió cómo traducir al euskera los clásicos
latinos y griegos.
Pero vayamos centrándonos
en la vida de Raimundo Olabide, tal como lo vieron y expresaron quienes
participaron en el ya citado monográfico de 1958.
Escribía el jesuita
Plazido Muxika que Raimundo Olabide Karrera nació en Vitoria-Gasteiz el 15 de marzo de
1869. Su padre andoaindarra y su madre madrileña, también de origen de
Gipuzkoa. Vino al mundo en la plaza de la Virgen Blanca, y sus padres pronto se
dieron cuenta de la facilidad de su hijo para los estudios. Le gustaban las
matemáticas y fue adquiriendo conocimientos en música y ciencias naturales, por
lo que enviaron al chaval a estudiar con los jesuitas en Orduña. Tras concluir el bachiller en 1884 decidió ingresar
en la orden y ésta lo envió a Loiola. En sus estudios se distinguió en el
griego, que le sería tan útil en sus posteriores trabajos. De Loiola pasó a
Tortosa a estudiar filosofía. En Cataluña aprendió catalán, y tras terminar la
carrera emprendió su labor docente en Gijón, Valladolid, Salamanca y Oña.
Fue en Salamanca donde tomó
la decisión que le cambiaría la vida: estudiaría euskera. Era el año 1896.
Había topado con la gramática de Arturo Campión y esta publicación le abrió los
ojos sobre la necesidad de poder desarrollar su vida en la lengua de su familia
y de su país. Cuando años más tarde preguntaban a Olabide dónde había aprendido
euskera tan correctamente, él solía responder que en Salamanca.
Tras concluir el período
docente pasó a estudiar teología en Oña y fue allí donde dijo su primera misa.
Y fue destinado a Pontevedra lugar en el que reunió una pequeña biblioteca
especializada en el idioma vasca y así pudo publicar en 1914 su primer libro, “Gogo-inarkunak”
(Ejercicios espirituales) traducción del libro de tal título escrito por
Ignacio de Loiola. De la ciudad gallega pasó a Valladolid, y en la ciudad
castellana publicó en 1917 su segundo libro “Giza soina” una especie de
diccionario euskera-español, con más de 7.000 palabras para designar las
distintas partes del cuerpo humano. Y nuevamente pasó a residir en Orduña donde
en 1920 sacó a la luz su “Kistoren antzbidea”, traducción del “Imitación de
Cristo” de Tomás Kempis.
En 1921 ya residía en
Loiola y, como es sabido, como consecuencia del I Congreso de Estudios Vascos
llevado a cabo en Oñati en 1918, nació Euskaltzaindia, Academia de la Lengua
Vasca, de la que desde el primer momento Raimundo Olabide fue elegido
académico. Y es entonces, enfrascado que estaba en “Giza gogoa” su próxima
publicación cuando tomó otra de las grandes decisiones que le caracterizaban:
traduciría al euskera la Biblia. Hay que decir que ésta ya se podía leer en
lengua vasca gracias a una traducción de Jean Duvoisin, quien en 1865 la había
publicado en euskera labortano. Pero Olabide quiso dar un paso más y hacerlo en
un euskera más unificado. Esta fue la razón que esgrimió Olabide ante sus
superiores:
“Quería acabar con la
vergüenza de que un pueblo tan benemérito de la Iglesia y de la Compañía como
el nuestro continuara irremediablemente desheredado de la palabra de Dios, tal
como Él se dignó revelarla para todos. Y como no me gusta llorar estérilmente
lo que puedo remediar, me apresté al trabajo”
.
Se aplicó a su objetivo,
de manera particular y sin prácticamente ayuda. En 1931 publicó su “Itun
berria” o Nuevo Testamento. Y sin tomar descanso se afanó en el Viejo
Testamento. En aquella época vivía exiliado en Toulouse (Francia) y cierta
tarde un camión le atropelló en plena vía pública. Como consecuencia de ello,
el 9 de septiembre de 1942 falleció sin haber podido concluir su titánica
empresa.
Para poder dar término al
trabajo de Olabide, por propuesta de Plazido Muxika la Compañía tomó el acuerdo
de hacer regresar de Formosa donde estaba destinado al jesuita euskaltzale
Patxi Etxebarria, quien pudo concluir en 1958 la traducción al euskera de la
Biblia.
Nikolas Ormaetxea “Orixe” escribió en el
monográfico de Euzko Gogoa que Olabide le dio una dimensión diferente a las
diversas traducciones al euskera que abordó en su prolífica carrera. Aseveraba
en su aportación que Duvoisin mostraba un conocimiento profundo del euskera
popular pero, aseguraba, Olabide estaba por encima del labortano, con un
dominio perfecto del gran diccionario de Resurrección María de Azkue. Como en
alguna ocasión certificó el propio autor de la magna obra "Diccionario
vasco-español-francés”, de 1906, Olabide dominaba y sabía más del diccionario que
él mismo. Es decir, el gasteiztarra era la gran autoridad en el vocabulario
euskaldun. Y de esta forma nos legó un tesoro lingüístico sin parangón.
No obstante, y
como no podía ser de otra manera, entre Azkue y Olabide hubo desencuentros
lingüísticos por razones… temperamentales. Las personalidades de estas máximas
autoridades de la época en materia euskérica eran difíciles de congeniar. El
lekeitiarra, otra máquina en su quehacer diario, era un hombre de ideas no
siempre fáciles de comprender. El gasteiztarra… Bueno, el gasteiztarra era
jesuita. Y dicho eso puede entenderse mejor que, aunque amigos y compañeros en
labores de Euskaltzaindia, optaran muchas veces por caminar por vericuetos
diferentes. Juan Kruz Ibargutxi reflejó correctamente en el monográfico de 1958
la postura de estos dos referentes euskéricos.
Pero siguiendo
con “Orixe”, éste dice que en cierta ocasión otro jesuita, impresionado por la
capacidad y celo de Olabide, le preguntó: “¿Para quién estás traduciendo?” A lo
que éste respondió que lo hacía para los que eran capaces de leerle. De alguna
manera trabajaba a medio-largo plazo, siempre en clave positiva, convencido de
que la situación del euskera iba a mejorar con las generaciones venideras y que
estas valorarían mejor su labor que la propia en la que él se afanaba.
Por su parte,
Manuel Lekuona, que sería presidente de Euskaltzaindia, mostraba en el
monográfico de Euzko Gogoa que muchas veces los escritores vascos recurrían a
la perífrasis para nombrar alguna cosa, o que – en otras ocasiones- eran
capaces de crear nuevas palabras. Por su parte – afirmaba el gran estudioso
oiartzuarra- Olabide acudía directamente a la fuente, muchas veces a un término
euskérico utilizado en tiempos pretéritos que, por razones diferentes, había
sido olvidado o relegado. Lo que muchos obviaban por dejadez, Olabide lo
convertía en objetivo, y daba con la palabra adecuada para lo que deseaba
expresar. “No había nadie que en léxico superara a Olabide” apostrofaba
Lekuona.
De semejante
opinión aparecía en la obra citada Sebero Altube, compañero desde los primeros
momentos en 1918 de Olabide en Euskaltzaindia.
En cuanto a
Patxi Etxeberria, encargado por los jesuitas de finalizar la traducción del
Viejo Testamento y concluir de esa manera el trabajo de décadas de Olabide,
afirmaba que el gasteiztarra fue un autor único en su género, que no regateó
esfuerzo para conseguir el objetivo que se había marcado cuando se planteó
abrazar el euskera como herramienta de trabajo. Para Olabide el lenguaje era un
río que necesita corriente, ya que de lo contrario corre el riesgo de
estancarse y el agua de echarse a perder sin solución. El euskera es como un
edificio – afirmaba Etxeberria que era la opinión de Olabide- y las ventanas
deben de abrirse para que el interior rezume frescura.
Olabide fue un ejemplo para los euskaltzales de la época y para los que, posteriormente, han dedicado de una manera u otra sus esfuerzos a realzar y reforzar la lengua vasca. Ya lo decía Iokin Zaitegi en el monográfico por él editado: Olabide es el ejemplo de trabajador de la lengua. Lo decía Zaitegi, en mi opinión el máximo exponente del esfuerzo y la dedicación a la divulgación de la lengua vasca. Olabide, maestro en sus años del joven Zaitegi, habría dado por bueno semejante piropo. Los dos pusieron al euskera en un pedestal al que solamente a través de la educación en lengua vasca se puede acceder. Ambos trabajaban con miras a futuras generaciones.
Argazkiak: JMVM eta Euskaltzaindia
martes, 11 de abril de 2023
BIDEOA. HITZALDI EDERRA GAURKOA TOTI MTZ. DE LEZEAK EMANDAKOA / MAGNÍFICA CONFERENCIA LA OFRECIDA HOY POR TOTI MTZ. DE LEZEA. VIDEO
Vitoria y Álava en mis novelas. Con este título, esta noche se ha desarrollado la cuarta charla del XIII Ciclo de Conferencias de Celedones de Oro. Hemos disfrutado hoy con la presencia de la escritora vitoriana Toti Martinez de Lezea, quien nos ha ofrecido una fantástica conferencia, con numerosos momentos divertidos, en los que nos ha contado numerosos detalles y secretos, sin revelarlo todo del argumento, claro está (sin eso que ahora se llama hacer un "spoiler") de muchas de sus creaciones literarias.
La conferenciantes ha sido presentada por el directivo Jesus Prieto Mendaza, y Elena Martínez de Madina, euskaltzain, filóloga e investigadora, como miembro de Celedones de Oro le ha ofrecido la estatuilla de Celedón que da la bienvenida a esta nueva miembro de nuestra institución: Toti Martínez de Lezea. Mila esker Toti eta ongi etorria. Bienvenida a nuestra asociación Toti.
BIDEOA / VIDEO
Argazkiak/fotografías: Celedones de Oro y Julio Roca
Bideoa/Vídeo: Eloy González Gavilán
lunes, 3 de abril de 2023
ASTE SANTUA ETA BEKATUA / LA SEMANA SANTA Y EL PECADO
Iñaki Lasa Nuin Urrezko Zeledonen bazkidearen hausnarketa berri bat dakargu, Aste Santu honetarako aproposa.
Publicamos una nueva reflexión del socio de Celedones de Oro Iñaki Lasa Nuin, en torno a la Semana Santa.
Ahaztu egin beharko genuke hitz hau: bekatua. Zenbat beldur, kezka, estutasun, egon ezin eta antsietate eta kulpa bekatuak direla eta! Ongi eginak eta gaizki eginak; sariak eta zigorrak; zerua eta infernua; azkenean, guztien artean bekatua.
Aste Santua bekatua kentzen
duena. Txiki-txikitatik bizi izan nuen Aste Santua eta oraindik ere udaberri
haietako zeru beltz trumoitsu haiek gogoratzen ditut, trumoiak eta tximistak
zeruan eta trumoiak bezain burrundara mardulak pulpituan. Eta, zer? Bekatua
gora eta bekatua behera sermolariaren hitz bortitzetan. Inork ez zuen lorik
hartzen. Beldurra zen nagusi. Baina, baita ere esan behar dut Aste Santuetako
kanten doinuekin asko oroitzen naizela, ederrak ziren benetan, “Damu det Jauna…”,
adibidez.
Izan ere, Aste Santuan Jesu
Kristoren nekaldia eta piztuera ospatzen dira eta Jesus gizakia bekatutik
askatzera etorri omen zen mundura. Horrela diote ebanjelioek. Kontakizun honek
baditu bere alde historikoak eta mitikoak, hauek fedeak bakarrik ulertu
ditzakeenak. Gaur egun, ikertzaile gehienek Nazareteko Jesus bat Palestinan
bizi izan zela eta erromatarrek gurutzean hil zutela ontzat ematen dute. Baina historia
honek badu mitologiatik ere. Jainkoak bere seme bakarra, Maria birjinagandik
sortua, gizakia bere bekatuetatik salbatzera bidalia izan zen eta horretarako
heriotza bortitza jasan behar izan zuen, hiru egunetara piztu zelarik. Inguruetako
kulturetan ere antzeko kontakizun mitikoak badaude eta ingurumari horretan
kokatu beharko genuke. Jesus ez zuten hil gure bekatuak barkatzeko, baizik eta
eraman zuen bizitza konprometitu eta kritikoarekin apaiz-agintariak urduri
jarri zituelako eta hauek, erromatarren
laguntzaz, paretik kentzea erabaki zutelako. El Salbadorren hil zuten Ignacio
Ellacuria euskal jesuita datorkit burura… besterik gabe.
Bekatuak aspaldiko kontuetara garamatza. Adan eta Eva paradisuan bizi zirela Jainkoak berak debekatutako fruitua jan zuten, Jainkoa beraren aurkako desobedientzia bat izan omen zen eta hortxe egin omen zuten lehen bekatu mortala. Bekatu original mitikoa. Bekatu horrekin jaiotzen omen gara eta duela 2023 urte Jesusek salbatu gintuelako, bataiatzea nahikoa omen da bekatu hori garbitzeko. Horregatik gu jaio ginenean hirugarren egunerako bataiatu gintuzten.
Bekatu mota asko daude elizaren
aginduetan, baina guk bi ikasi genituen: mortala eta beniala. Masturbatzea bekatu
mortala zen eta ezin zenuen jaunartu. Amari sukaldeko armairutik txokolatea lapurtzea
beniala zen, baina hau ere konfesatu beharrekoa.
Ez dago bekaturik. Esan badut,
esan dut, -Behin, lagun batek esan
zidan: “aita sainduak ere esan omen zian infernurik ez dagoela eta orain ez
zegok mundu honetan bizitzerik” – baina norberaren kontzientziak jakingo du zer
egiten duen ongi eta zer gaizki. Bekatuak kulpa sortzen du eta batzuetan
pertsona baten nortasuna, bizinahia eta sormena puskatzerainoko kulpa.
Bekatuaren kontzeptua mendebaldeko erlijioek, batez ere erlijio katolikoak,
erabili izan du gehien eta darabil oraindik ere. Bekatuaren izenean badago ezkutuko
nahi bat pertsonak eta bere ahalmenak menderatzekoa, erlijioa aitzakiatzat
erabiliz.
Bekatua Jainkoa nahigabetu izana
bada, jakin beharko dugu zein Jainko den hori eta ze erlazio dugun berarekin.
Jainkoa bada, guregandik urruti, zeruetan dagoena, orduan bera han dago eta ni
hemen. Beraz kreatzailea eta ahalguztiduna izanik errez nahigabetu dezaket
Jainko hori. Hau ikuspegi dualista bat da. Baina, alderantziz, Jainkoa “ni
naizena” ere baldin bada, Jainkoak Jainkoa ezin dezake nahigabetu. Jainkoa den
guztiaren esentzia bada, den guztia Jainkozkoa bada eta ni ere bai, zerbait
nahigabegarria egiten badut ez du nire barneko Niak egingo, nire ni mentalak
baizik, egoak. Beraz, garen jainkotasunaren ezjakintasuna izango litzateke
bekatua; horrek ezin du Jainkoa nahigabetu. Eboluzioak eman digun eta Ni
deitzen diogun adimeneko auto-kontzientzia horretaz aparte, pertsona guztiok
daukagu gure barnean benetako izate bat. Ni mentalari deitzen diogu egoa eta askotan,
nartzisismoa ere bai
Orain, autoa gidatzean, zerbait
gaizki egiten baduzu, zu zeu izango zara errudun, eta ez aipatu Ertzaintzaren
aurrean bekatua egin duzula, barkamena eskatuz, horrek ez bai zaitu isunetik
libratuko, elizan konfesatzean gertatzen den bezala. Baliteke errudun ere
sentitzea.
Nos
tendríamos que deshacer de esta palabra: pecado. Cuánto desasosiego, ansiedad,
angustia y culpabilidad alrededor del pecado. Lo correcto y lo incorrecto;
premios y castigos; el cielo y el infierno; en fin, todo alrededor del pecado.
Semana
Santa que quita el pecado. Desde muy joven viví la Semana Santa y todavía
recuerdo aquellas primaveras de cielos oscuros de tormenta, rayos y truenos en
el cielo y estruendos vociferados como truenos en el púlpito. Y, ¿qué? Con el
pecado a vueltas en aquellas voces desgarradas de los predicadores. Nadie se
dormía. Dominaba el miedo. Pero también tengo que reconocer que me acuerdo
mucho con las melodías de las canciones de Semana Santa; eran fabulosas, de
verdad. “Damu det Jauna…”, por ejemplo.
Y es que,
en Semana Santa se conmemoran la Pasión y la Resurrección de Jesucristo, Hijo
de Dios, que vino al mundo para rescatar del pecado a los humanos, muriendo en
una cruz y resucitando al tercer día. Es lo que nos dicen los evangelios. Esta
historia posee su parte histórica pero también su parte mítica, que solamente
la fe personal puede comprender. Hoy en día la mayoría de los investigadores
dan como verídico que un tal Jesús de Nazaret vivió en Palestina y que los
romanos le martirizaron en una cruz. Pero esta historia también tiene mucho de
mitología. El único Hijo de Dios, nacido de la Virgen María, fue enviado para
salvar a los humanos de sus pecados y para eso tuvo que sufrir una muerte
horrenda, resucitando al tercer día. También en culturas cercanas existen similares
relatos míticos y nos tendríamos que situar en ese ambiente de metáforas medio
históricas. A Jesús no le mataron para el perdón de nuestros pecados, sino
porque su vida comprometida y crítica enfureció a los sacerdotes mandatarios y
estos, con la ayuda de los romanos,
querían deshacerse de él . Me viene a la memoria el jesuita vasco
Ignacio Ellacuría, a quien mataron en El Salvador… Por nombrar a alguien.
El pecado
nos conduce a relatos muy antiguos. Adán y Eva, estando en el Paraíso Terrenal comieron
del único fruto prohibido por Dios, desobedeciendo y cometiendo el primer
pecado mortal, transgrediendo la ley de Dios. El pecado original mítico en
todos los sentidos. Dicen que nacemos con ese pecado original y que hace 2023
años Jesús nos redimió de todo pecado, pero es necesario el bautismo para
deshacerse del pecado original. Es por eso que nos llevaron a los pocos días de
nacer, cuanto antes, a la pila bautismal.
Existen muchos tipos de pecados en las leyes y normas de la iglesia, pero a nosotros nos eran suficientes estos dos: Pecado mortal y pecado venial. Masturbarse era pecado mortal y no podías comulgar. Robar chocolate a la madre del armario de la cocina era venial, pero había que confesar al cura.
No existe el pecado. Ya está, lo he dicho, -un día, un amigo me dice: “Una vez el Papa dijo que no había infierno y desde entonces no hay quien viva en este mundo”- pero la conciencia de cada uno sabrá que es lo que hace bien y que es lo que hace mal. El pecado crea culpa y, a veces, una culpa capaz de destrozar la personalidad, la creatividad y hasta las ganas de vivir. El concepto de pecado es más que nada un concepto de las religiones de occidente, sobre todo de la religión católica. En el pecado se esconde el querer controlar lo humano, sus mentes y sus poderes, utilizando la religión como instrumento.
Si el
pecado es la ofensa a Dios, tendremos que saber de qué Dios se trata y cómo es
la relación que tenemos con Él. Si ese Dios es aquel que está lejos de nosotros,
allá en los cielos, si es así, estamos separados, Él allí y nosotros aquí. Por
tanto siendo Él creador y todopoderoso, dueño de nosotros, es posible que pueda
pecar contra Él. Esta sería una visión dualista de relación con Dios. Pero, si
Dios es también lo que soy, mi ser, Dios no se engaña a sí mismo. Si Dios es la
esencia de todo lo que existe y todo lo que existe es divino, incluyéndonos en
ese todo, si hago algo ofensivo no lo hará ese Yo interno, que todos llevamos,
sino el yo mental, el ego. Sólo existe ignorancia de lo profundo y la
ignorancia no peca. Todas las personas tenemos en nuestro interior un verdadero
Ser, un verdadero Yo, aparte de ese otro yo mental, que le llamamos autoconciencia.
Ese yo mental es el ego que fácilmente nos conduce al narcisismo.
Ahora,
si conduciendo cometes alguna infracción no le digas a la Ertzaintza que has pecado,
pidiendo perdón, porque no te vas a librar de la multa, como cuando te confiesas y además puedes terminar sintiéndote culpable.
domingo, 2 de abril de 2023
HITZALDIA APIRILAK 11/ GASTEIZ ETA ARABA ENE ELEBERRIETAN/ TOTI MTZ. DE LEZEA/ VITORIA Y ÁLAVA EN MIS NOVELAS/ CONFERENCIA 11 ABRIL
Toti Mtz. de Lezea aipatzea gure hiriaren historioa nobelatu duen idazlea da. Hainbat eleberrietan eta liburuetan Gasteiz eta Gasteiz inguruan sortutako pertsonaiak dira nagusi idazle honentzat. Hori dela eta esan dezakegu Toti gure hiriaren enbaxadore literarioa izan dela, eta horregatik guretzako hurrengo astean berarekin izatea ohore bat dela. Totiren biografia luzea eta oparoa agertzen zaigu. Gasteizen jaioa, batxilergoa bukaturik urtear eman zituen euskera, ingelesa, frantsesa eta alemaniera ikasten. Itzultzaile eta EITBarekin kolaboratzailea ere, oso ezaguna dugu idazle bezala. 1977an eta Larrabetzun, Kukulbitxo kale Antzerkia sortu zuen. Bere eleberriak eta liburuak ezin ditugu esparru honetan aipatu, anitzak dira eta.
Beraz, gogora ezazue hurrengo apirilaren 11an, asteartea, arratsaldeko 19:00etan, eta ohiko lekuan, Vital Fundazioaren Kulturunean (Dendaraban), Totiri entzuteko aukera izango duzue. "Gasteiz eta Araba ene eleberrietan". Ziur oso interesantea izango dela! Ez ahaztu!
Esperanza Mtz. de Lezea, Toti para su público, nació en Vitoria-Gasteiz. Después de finalizar sus estudos de bachillerato, el aprendizaje de distintos idiomas ocupó su vida durante muchos años, los mismos que pasó en el Goierri gipuzkoano, en francia, Inglaterra o Alemania. A su vuelta, comenzó su carrera literaria y también en 1977, junto a su marido y en la localidad de Larrabetzu fundó la compañia de Teatro de Calle Kukubiltxo. Ha trabajado como traductora, como guionista para EITB y también para el Departamento de Educación de Gobierno Vasco. Pero sin duda su faceta más conocida es la de escritora. Su producción es muy abundante, tanto de novelas históricas como de otros géneros, entre sus numerosas obras vamos a recordar aquí: La calle de la judería (1998), Las torres de Sancho (1999), La Herbolera (2000), Señor de la guerra (2000), Los hijos de Ogaiz (2001), La abadesa: María, la excelenta (2002), La Comunera (2003), Y todos callaron (2015)...
Mencionar a Toti Mtz. de Lezea es mencionar a una escritora que durante años ha puesto a nuestra ciudad en el centro de sus novelas. En muchos de sus libros, Vitoria y sus alrededores han sido, y esperamos que sigan siendo, el lugar en el que se han desarrollado las historias y han actuado los protagonistas de sus obras. Podríamos decir que, a traves de su producción literaria, Toti ha sido una auténtica embajadora de de Vitoria-gasteiz. Por lo tanto podemos decir que es un honor para nosotros/as que sea precisamente ella la ponente de nuestra próxima conferencia de este XIII Ciclo de Conferencias Celedones de Oro 2023, con la disertación titulada: "Vitoria y álava en mis novelas". La cita será el 11 de abril, martes, a las 19:00 h y en el lugar de costumbre, el Espacio de Kultura de Vital Fundazioa (Dendaraba). ¡Seguro que será una conferencia ciertamente interesante! ¡No lo olvidéis!



















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