lunes, 14 de enero de 2019

ANGEL DIAZ DE TUESTA


Angel Diaz de Tuesta


Juan Karlos Abascal Ruiz de Agirre ostera agertzen da gure txoko honetan, oso interesgarria iruditu zaigun ikerketa testu batekin. Angel Diaz de Tuesta da gaurko protagonista eta Juan Karlosen bitartez ezagutu dugu apur bat gehiago, goi mailako diplomatiko izatera heldu zen arabar honen gain. Honen gisako ekarpenek  laguntzen digute Arabako giza-mapa betetzen eta osatzen.
Ángel Díaz de Tuesta Ibáñez de Sendadiano,  hijo del farmacéutico Segundo Juan Díaz de Tuesta y de Magdalena Ibáñez de Sendadiano, alaveses Gurendes (Valdegovia), nació en Torrubia del Campo (Cuenca), en dónde su padre dirigía la farmacia de la comarca en 1.890, pero él siempre se consideró de Valdegovía.

A la muerte prematura de su progenitor se traslada junto a su madre a Vitoria en donde cursó y terminó el Bachillerato. Ingresa en la Facultad de Derecho de la Universidad de Deusto en 1906, y permanece allí hasta 1911, superando la Revalida de Licenciatura en la Universidad de Salamanca. Se traslada a Francia y posteriormente a California (EE.UU.) para perfeccionar el conocimiento de las lenguas extranjeras.

En 1916 ingresa en el Cuerpo Consular del Ministerio de Estado (Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación desde 2004) siendo su primer destino como Cónsul de 2 ª en La Habana, Cuba. Ese mismo año contrae matrimonio con la joven valenciana Carmen García Ruiz de Morales.

A comienzos de la década de los 20 es destinado a Mogador y Arcila y posteriormente a Copenhague (Dinamarca) en donde nacen sus dos hijas. Es el padre de Magdalena Díaz de Tuesta y de la concertista de piano Maite Díaz de Tuesta. Maite Díaz de Tuesta es una concertista de piano española, intérprete de lenguas, periodista, investigadora y profesora de inglés nacida en Copenhague, Dinamarca, el 21 de diciembre de 1923. Pianista de música clásica, está en el mismo nivel que Joaquín Turina, Alicia Larrocha, Manuel de Falla, o Joaquín Achúcarro y José Iturbi. Fue también periodista, y profesora y catedrática de Lengua Inglesa en Palencia y Valladolid.

En 1924 Angel se traslada de nuevo a Arcila e interviene decididamente en el ensanche de la ciudad que se lleva a cabo entonces. Sin salir de Marruecos se traslada como Cónsul Interventor a Tetuán. El 15 de febrero de 1929, la Gaceta publicó el Decreto por el que se le ascendía a Cónsul de primera clase y se le destinaba con esa categoría al Consulado de la Nación en Basilea (Suiza) y más tarde a Toulouse en donde dirige el importante consulado español de esta ciudad en el final de la década de los años 20 y comienzos de la siguiente en un momento de grandes turbulencias políticas en la ciudad francesa como consecuencia de la nutrida colonia española y de los acontecimientos políticos de España.

Destinado a Orán en 1939, pasa al Consulado de Cardiff (Gales) al comienzo de la II Guerra Mundial. Le siguen sus destinos en Londres para el que fue nombrado Ministro Consejero en la Embajada de España el 2 de junio de 1941, al tiempo que recibía el ascenso a Ministro Plenipotenciario de tercera clase y, en los meses finales de la Guerra, en Hamburgo (Alemania). Es a finales de los años 40 cuando asume la dirección del Gabinete Diplomático del Alto Comisario del Protectorado español en Marruecos. El 26 de marzo de 1954 es nombrado por Decreto del Consejo de Ministros enviado extraordinario y ministro plenipotenciario cerca de Su Majestad el Rey de Libia, dirigiéndose a Trípoli para hacerse cargo de la nueva Legación Diplomática de España en la antigua colonia italiana. En 1958 es destinado a Zúrich (Suiza) dirigiendo el Consulado General de España en Zurich hasta su jubilación en 1960 como Ministro Plenipotenciario. Instalado inicialmente en Irún (Guipúzcoa), es en Pamplona en donde fijó su residencia definitiva.

En noviembre de 1965, seguramente con su obra “El Vascuence en Álava” publicada ese año, hizo su ingreso como académico numerario de la sección de la Academia Vasca de la Real Sociedad de Amigos del País, como reconocimiento a su labor de historiador y la dedicación que mantuvo durante toda su vida al euskera. No hemos podido comprobar su discurso de ingreso. Llegó a completar una biblioteca destacable en esta lengua.

Fue distinguido por la República Francesa con la Legión de Honor y por España con la Gran Cruz del Mérito Civil. Falleció en 1971 y sus restos mortales, junto a los de su esposa y otros antepasados, descansan en el pequeño cementerio de Gurendes en Valdegovía.

Siendo Cónsul de España en Zurich  pronunció en dicha ciudad un discurso sobre “El misterio vasco” en la Sociedad de Suiza de Amigos de España, Portugal y América Latina el año 1960.

Es el inventor de la atribución a Salinas de Añana del topónimo Gesaltza
(Gersalzaha, en la Reja de San Millán, año 934) en un artículo con el título “Añana, ese típico pueblo alavés”, que publicó en la revista “ Estíbaliz”, en los  números 24, marzo-abril,  y 25, mayo-junio,  de 1966, bajo el pseudónimo Gobiatar en el que manifestaba que aunque no se atrevía a asegurarlo, ya había encontrado la denominación en euskera de Salinas. Este "descubrimiento" ha ido teniendo éxito entre los que les parecía que Salinas de Añana (Anniana), era poco vasco.  Todos los estudiosos de la Reja coinciden en que el nombre de las localidades lleva un orden determinado, por lo que el Gersalzaha no puede ser Salinas, como así lo demostró D. Vidal Fz. Palomares, encontrando dónde estuvo ese Gersalzaha citado en la Reja de San Millán, entre Ollábarre y Nanclares. Al efecto y en contraposición a Angel Díaz de Tuesta, lo publicó en el desaparecido diario Norte Expres, el 5 de Agosto de 1980. En la revista Avance-1967 Álava, aparece otro trabajo de Diaz de Tuesta,  sobre “Tudela alavesa periferia vasca”

Por mediación de nuestro personaje, en Lalastra (Valderejo) tienen agua corriente en sus casas y en la fuente del pueblo.  Resulta que Valderejo no es rico en aguas superficiales. La solución para el pueblo de Lalastra de poder traer agua a sus casas era del río Purón que atraviesa Lahoz. En sus tiempos Lahoz estaba poblado y el río al pasar por medio del pueblo, servía para de sus aguas regar sus abundantes huertas, y claro los de Lahoz se negaban. Con el paso del tiempo, enterado Ángel Díaz de Tuesta, por entonces Cónsul en Marruecos, del problema que tenían los de Lalastra, medió con los vecinos de Lahoz, y puso de acuerdo a los dos pueblos. En agradecimiento, el pueblo de Lalastra, puso la placa conmemorativa en su memoria en la fuente pública de su plaza. 

Texto y fotografías: Juan Carlos Abascal Ruiz de Aguirre.


1 comentario:

  1. Bella senblanza de Don Angel Díaz de Tuesta, diplomático español, alavés ferviente, e hijo fiel de Valdegobía

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