miércoles, 17 de diciembre de 2025

JESUS GURIDI. GABON KANTAK - CANCIONES DE NAVIDAD

Sabin Salaberriren ekarpen berri bat, oraingoan Jesus Guridi  eta Gabon abestiak uztartuz. Eskerrik asko, Sabin,

Una nueva aparición de Sabin Salaberri en este rincón, esta vez refiriéndose a Jesús Guridi y las canciones navideñas. Muchas gracias, Sabin.

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Jesús Guridi es, sin lugar a dudas,  uno de los compositores más eminentes que hemos tenido en Euskal Herria. Destacó en todos los campos de la creación musical: compuso música sinfónica, de cámara, óperas, zarzuelas; música para piano, órgano, arpa, txistu; música coral, popular; bandas sonoras para cine… En su momento no hubo ni en Euskal Herria ni en todo el estado otro músico que abarcara tantos campos. Y lo hizo con inspiración y maestría, con delicadeza y esmero. Todas sus obras, desde la monumentales hasta las más sencillas, son verdaderas obras maestras; como él mismo afirmaría de la escritura de Juan Sebastián Bach, “cada nota suya es un tesoro”.

Guridi mostró interés por la música popular desde los inicios de su carrera. Entiende que la investigación y utilización de lo popular no es un fin, sino un medio. A él no le interesa la melodía popular como musicólogo, sino como compositor: únicamente en su aspecto estrictamente estético y emotivo, como fuente de belleza y elemento del que el compositor se sirve para crear su obra. Podría decirse que, para Guridi, el recurso de la música popular es únicamente un pretexto válido para crear belleza.

Pero Guridi no fue solamente creador, sino también investigador. Cuando en 1913 las Diputaciones Vascas convocaron un concurso de recogida de canciones populares, resultaron premiados los trabajos de Azkue y Aita Donostia. Pero también se tomó cuenta de una colección, mucho más breve, recogida por Jesús Guridi, que contenía entre otras las popularísimas canciones “Boga, boga” y “Agate Deuna”.

No cabe duda de que en las ideas y comportamiento de Guridi influyó muchísimo Resurrección Mª Azkue. Este eminente y profundo investigador de la cultura popular vasca, asistió en enero de 1901 a un concierto, organizado por la Sociedad Filarmónica de Bilbao para presentar “al joven compositor y pianista Jesús Guridi”. Quedó impresionado. En una conferencia pronunciada en el Centro Vasco de Bilbao, llegó a afirmar: “Entre los artistas del mañana (...), en quien especialmente tengo concentradas mis esperanzas es en ese portentoso niño, espléndido regalo de las musas, que en fecha muy reciente nos dejó asombrados (...) en el concierto de la Sociedad Filarmónica, el día 10 de enero de 1901”. Como consecuencia de su interés, influyó, para que el conde don Tomás de Zubiría concediera al joven músico una pensión para estudiar en la Schola Cantorum de París, a donde se trasladó Guridi en 1903, acompañado por Azkue, quien, por encargo de los padres de Jesús, fue su tutor durante sus años de permanencia en la capital francesa.

Al regresar de sus estudios europeos, Guridi fue nombrado profesor del conservatorio y organista en la parroquia de los Santos Juanes y luego de la basílica de Santiago. Y aceptó la dirección de la “Sociedad Coral”, a la que imprimió nuevo empuje, enriqueciendo su repertorio con nuevas canciones sobre temas populares. Para Guridi la música popular constituía una fuente fundamental y una materia prima para la composición; una base a la que se le daba una nueva dimensión artística a través del tratamiento formal y armónico del compositor. Su convencimiento de la importancia del canto popular lo impulsó a utilizarlo constantemente en sus obras importantes, desde “Mirentxu” hasta “Diez melodías vascas”. Su discurso de ingreso a la Academia de Bellas Artes de San Fernando versó sobre "La música popular como materia de composición".


Guridi y la Navidad

Entre las muchas obras corales e instrumentales compuestas por Jesús Guridi, aprovechando estas fechas entresacamos algunas referentes a la festividad de la Navidad.

Eguberri gaua

Es una de nuestras más antiguas canciones de Navidad. Su texto aparece ya publicado en el siglo XVII en la colección “Noelac eta bertze kanta espiritual berriak” de Joannes Etxeberri Ziburukoa.

Oi Eguberri gaua, bozkariozko gaua, alegeratzen duzu bihotzean kristaua.

Mundu guzia duzu zorionez betetzen, zeren zuk baitiozu Mesias dela sortzen.

Gau ilunean ez da ikusten iguzkirik, huntan agertzen zaiku mirakuiluz ilkirik.

Oi gau desiratua, argia duzu piztu, zeinak mundu guzia behar baitu berritu.

Es una canción muy popular en Iparralde.

Jesús Guridi incluyó una versión, exquisita como todas las suyas, en su rico catálogo de obras corales.


Alabatua izan dedilla”.

Canción recogida por Azkue en Etxarri Aranaz. Su texto original dice:

 “Alabatua izan dedilla sakramentu santua.

Ama Birjina, zure erraietan izan zan kontzebitua.

Belerengo portalean estrabi pobre batean

idiak arnasaz berotzen zaubien jakindurik hura nor zan.

Ama Birjina, ori pobreza!

Izanik zeruko Erregina, 

lasto gainean duzu Semea, 

otzez ikaraz betea."

Guridi recogió la melodía en el Cancionero Vasco de su protector y amigo Resurrección de Azkue. La publicó a principios de los años 1930 en "XXII Canciones del Folklore Vasco", una edición que, debido a su cubierta de franjas rojas y azules, recibía el nombre familiar de “el pijama”. Las canciones de esta colección, tomadas en su mayor parte del Cancionero de Azkue, fueron armonizadas al final de los años veinte. El Padre Donostia escribió en El Día (7.VII.1932) de San Sebastián, que eran verdaderos “modelos de la difícil facilidad que debe caracterizar a este género de música”. Más tarde Guridi incorporó la melodía de “Alabatua izan dedilla” en sus “Diez melodías vascas” como la nº V, “De Ronda”. Aquí presenta una gran elaboración de pasajes de contrapunto imitativo, con protagonismo de los metales sobre arpegios y escalas descendentes de maderas y cuerdas. Junto con la I y X, es una de las melodías más animadas del conjunto de la obra.

El texto original: “Ama Birjina … Izanik zeruko Erregina, lasto gainean duzu Semea, otzez ikaraz betea", nos recuerda un pasaje del “Acto para la Nochebuena” de Pedro Ignacio de Barrutia: “Adoratzen zaitut Jaungoikoa legez; laztan emoten deutsut semetxoa legez”. En ambos textos, María se nos presenta sorprendida y perpleja. Ella, Reina del cielo, no acaba de entender cómo su niño tiembla de frío en las pajas; o no sabe si adorarlo como a Dios o besarlo como hijo.


Asiko naz

Fue recogida por Azke en Ubidea de labios de Felipe Abasolo. También fue publicada por Guridi en "XXII Canciones del Folklore Vasco”. Su texto dice:

“Asiko naz albiste au,  pekatariak, esaten: zergaitik dagoan Jaungoikoak gizon eginda Belenen.

Erantzuten elkarreri klarinagaz, organuagaz, musika konzertaduagaz.


Pastoretxuak alkarri

zer darotsezu Jaunari?

        Kapote zarren azpian dagoz 

        arkume buru zuri bi.

        Erantzuten elkarreri …”

La canción constituye la nº VII, “De ronda”, de “Diez melodías vascas”. El carácter alegre y majestuoso de la melodía original es traducido por Guridi en una especie de “concerto grosso” al estilo barroco, con un contrapunto imitativo a tres y cuatro partes, con alternancia del “tutti” con un “concertino” formado en primer lugar por un trío de dos violines y una viola y luego por un cuarteto de flauta, dos oboes y fagot.

"Ator, ator, mutil"

Resurrección de Azkue recogió esta canción en Otxandio y, como solía, le incorporó algunas correcciones de lenguaje. Jesús Guridi, gran amigo de Azkue, publicó hacia 1920 su adaptación para voz y piano y, más tarde, para coro. Pero no la incluyó en sus "XXII Canciones del Folklore Vasco”.

La versión coral fue inmediatamente aceptada, se extendió rápidamente y quedó impresa en la memoria musical de toda Euskal Herria. Es una de las obras preferidas por todos los coros euskaldunes. Guridi la incluyó en “Cuadros vascos - Eusko irudiak” en una acertada combinación contrapuntística con un zortziko, que imita la “Kaxarranka” de Lekeitio.

Esta canción ha sido objeto de críticas y comentarios. Para algunas mentes beatas no es suficientemente cristiana, porque habla de encuentros, celebraciones y comilonas, pero para nada cita el nacimiento de Jesús; como en “Dringilin dron”, canción recogida por Azkue en Aramaio. También se ha achacado a “Ator, ator” el haber inspirado cierta propaganda de turrones navideños. Y no ha faltado alguna mente retorcida, que ha visto en ese “Ator mutil etxera” una forma de reivindicación abertzale.

Las “Gabon kantak – Canciones de Navidad” comentadas son una muestra de la cuidadosa atención que Guridi prestó a la melodía popular. Lo hizo muchas veces y de muchas mareras. A veces se limitó a armonizarlas escuetamente o dotarlas de un simple acompañamiento de piano. Otras veces, las enriqueció con delicados desarrollos contrapuntísticos. Y en muchos casos se sirvió de ellas para construir verdaderos monumentos musicales, convencido de su tesis de que la música popular constituye una rica materia de composición. En estos casos la utilización de lo popular no es un fin, sino un medio. No le interesaba la melodía popular como musicólogo, sino como compositor, únicamente en su aspecto estrictamente estético y emotivo, como fuente de belleza y elemento del que el compositor se sirve para crear su obra. Podría decirse que, para Guridi, el recurso de la música popular es únicamente un pretexto válido para crear belleza.

Testua: Sabin Salaberri

Argazkiak: Eusko Ikaskuntza

martes, 16 de diciembre de 2025

Bideoa. XV. ZIKLOAREN AMAIERA EDERRA IÑAKI JIMENEZEKIN - BROCHE DE ORO AL XV CICLO CON IÑAKI JIMÉNEZ. Vídeo

 



Atzo, astelehena, Urrezko Zeledonen Elkarteko XV. Hitzaldi Ziklo honetako azkenengo mintzaldia izan genuen.  "Arabako tradizioak. Joaquin Jimenez oroimenez” titulu honen pean Iñaki Jimenez Fernández de Retanak hitzaldi interesgarria eskaini zigun. Hitzaldi osoan zehar, Juan Carlos Abascal Agirre aurkezleak esan zuen bezala, Joaquin Jimenezen gerizpea agertu zen.

Ponenteak bere ibilbidea Arabako Errioxan hasi zuen, Oionen hain zuzen, Bixente eta Anastasio santuen jaietan (urtarrilak 22), oso ezaguna den Katxi eta banderaren mugimendua ekintzarekin. Oso errituala ikusgarria. Katxi ez da bakarrik hemen agertzen, Arabar Errioxako beste zenbait herritan ere agertzen da jaietako elementu sinboliko moduan.

Ebro ibaitik Arabako Lautadara joan ginen, Zalduondo herrira hain zuzen. Hemen bertako inauteriak ezagutzeko aukera izan genuen. 1739tik ospatzen omen zuten, diktadura ostean Joaquin Jimenezek eta herriko batzuek, haien artean aipatu behar dugu Blas Arratibel, festa hau errekuperatu zuten 1975ean. Zaharra, hartza, errautsak botatzen dituztenak eta Markitos pertsonaia nagusia dira jaietako protagonistak. Azkenean herriko zorigaizto guztiak desagertzen dira Markitos erretzen dutenean. Holako pertsonaia asko badaude Arabako herrietako inauterietan: “Porretero” Salcedon eta “Toribio” Santi Kurutze Kanpezun, adibidez. Agurain, Egino, Ilarduia eta Kanpezun ere ospatzen dira. Duela urte pare bat gure lurraldeko inauteriak biltzen dira jardunaldi batean Maskaraba izeneko festan.


Iñakik jarraitu zuen solasaldia “Arrastariako Entradillas” izeneko dantza eta festa aipatuz. Arrastaria bailaran eta Urduñako baimenarekin Arabako lau herri (Artomaña, Aloria, Delika eta Tertanga) Antigua Ama Birjinarengana joaten dira eta bertan ikusgarria den dantza hau garatzen da urtero maiatzaren 9an.

Larrea eta Hermua artean egiten da “Barte festa” ere komentatu zuen ponenteak. XVII. mendetik ospatzen da erritual hau. Eta San Martin baselizan ogia, Barte izenekoa, jaten da ardoaren laguntzaz eta txistuen musikaz.

Arabako Mendialdean, Maestun egiten den “Gurutze Santua”ren jaia eta Done Bikendi Aranan garatzen den “Maio” altxatzea ere azaldu zituen Iñaki Jimenezek.

Bukatzeko, nola ez!,  data hauetan, Gabonaldiko festak ekarri zizkigun hizlariak. Guardiako Belen barroko artikulatua, Zuiako Sarrian auzokideek egiten duten Belena antzerkia, “Obispillo festa” (Nikolas Deuna) Agurainen eta Araian eta Labastidako “Artzain dantza” izan ziren aztergai.

Azkenean eta galderak bukaturik, Urrezko Zeledonen Elkartera ongi etorria eskaini genion Iñakiri. Eszenatokian Elena Martinez de Madinak eta Jose Antonio Arberasek gure diploma eta ohikoa den Zeledon iruditxoa luzatu zioten bazkide berriari

 Zalantzarik gabe XV. Ziklo honetako amaiera ederra izan zen. Ziur gaude 2026. urteko zikloan ere gurekin izango zaretela. Ordura arte Eguberri zoriontsua eta urte berri on opa dizkizuegu.

 


Después de un año 2025, cargado de magníficos/as ponentes, el pasado 15 de diciembre le correspondió cerrar este XV Ciclo de Conferencias de Celedones de Oro a Iñaki Jiménez Fernández de Retana. Y con una sala repleta de público Iñaki, bajo el título de “Tradiciones de Álava. Joaquín Jiménez en el recuerdo”, nos ofreció una interesante y dinámica conferencia acompañada en todo momento por fotografías, algunas inéditas, y vídeos de muchas de las tradiciones alavesas sobre las que disertó. Hemos de decir también que, como destacó muy acertadamente en su presentación el también investigador y socio de nuestra institución Juan Carlos Abascal Ruiz De Aguirre, a pesar de que Iñaki Jiménez presenta méritos propios como investigador y divulgador, durante toda la exposición apareció inevitable y constantemente el legado de su aita, el reconocido Joaquín Jiménez.


Comenzó el recorrido Iñaki por Rioja Alavesa, en concreto en la localidad de Oyón. En ella se nos detallaron los rituales que en honor de los patronos San Vicente y San Anastasio (22 de enero) se celebran durante las fiestas. El tremolar de la bandera bajo la cual se revolcará el personaje conocido como el Cachi es uno de los momentos mágicos de ese tiempo festivo. La hoguera de la víspera, el canto de la aurora (con campanillas y faroles) y el baile de “los patronos” al ritmo de dulzaina y castañuelas componen una de las imágenes más icónicas de nuestras fiestas. Recordó el ponente que la figura del Cachi o Katxi, así como el tremolar de la bandera, se reproducen también en otros pueblos de nuestra Rioja alavesa. Y como dato curioso, recordó también que casi el 70% de las auroras recogidas en territorio alavés proceden precisamente de Oyón.


Desde Rioja Alavesa saltamos a la Llanada, para dirigirnos a Zalduendo y sumergirnos en la festividad por antonomasia del mes de febrero, los carnavales. El conocido Carnaval Rural de Zalduendo, que se celebraba desde 1.739 y fue recuperado por Joaquín Jiménez con la colaboración de personas como Blas Arratibel en 1975, es uno de los más famosos de toda Euskal Herria. Su secuencia es muy similar a la de otros lugares de nuestra geografía: se confecciona un muñeco (en este caso Markitos, chivo expiatorio de los males de la localidad), se le pasea por el pueblo, se celebra un juicio y se le condena a ser quemado en la hoguera. En Salcedo, en cambio, “Porretero” será arrojado a un tejado y en Kanpezu el “Toribio” será ahogado en el rio Ega; finalmente todas estas acciones son representaciones simbólicas de lo mismo: la expiación de las calamidades que amenazan o acechan a esa sociedad. Los personajes del carnaval, además de Markitos, el viejo, la vieja, el oso, los ceniceros (que arrojan ceniza a los presentes como parte de un ritual purificador), etc, danzarán finalmente junto con los vecinos de Zalduendo. Estos carnavales rurales se han recuperado también en localidades como Agurain, Egino, Ilarduia, Ocariz, Sta. Cruz de Campezo, etc… destacando que una vez al año se celebra una jornada de reunión y confraternización de todos ellos, con algún grupo invitado de otros lugares, en lo que se denomina “Maskaraba”.

Prosiguió Iñaki su disertación trasladándonos al valle de Arrastaria. Cuenta la leyenda que allí donde un pastor encontró la imagen de la virgen los habitantes del valle decidieron construir una iglesia, por eso nos encontramos hoy con la magnífica basílica de nuestra señora de la Antigua. Desde hace siglos los habitantes de varios pueblos de Álava, Artomaña, Aloria, Delika y Tertanga fueron autorizados por parte de los vecinos vizcaínos de Orduña a visitar y rendir homenaje a la virgen, pero no el día de su festividad el ocho de mayo (los famosos “ochomayos” de Orduña) sino el día 9. Así ese día se sale desde en romería desde la ermita del Buen Suceso de Orduña hasta el monasterio de la Antigua. Allí uno de los alcaldes, se hace de forma rotatoria año tras año, ofrece un cirio, un donativo y el voto de continuidad. A la salida se baila una conocida danza denominada “las Entradillas de Arrastaria” en la que participan autoridades y vecinos del valle.

Otra de las fiestas más singulares se celebra entre las localidades de Larrea y Hermua, en Barrundia. A raíz de unos litigios surgidos en el S. VXVII, se decide ceder el pueblo de Hermua por un día a los habitantes de Larrea. En la festividad de San Martín, no en noviembre, el día 4 de junio los vecinos de Larrea se dirigen a la ermita de San Martín de Hermua. Allí y bajo la protección de los de Hermua, se celebra una misa y se baila al son del txistu y tamboril. Después se comparte un gran pan, denominado “el Barte” acompañado de un buen vino tinto. Una jornada de confraternización y hermanamiento entre esos dos pueblos.

Destacada fue la cita a las Fiestas de la Cruz o a las Fiestas del Mayo. Estas fiestas, normalmente durante el mes de mayo, pretenden, a través de la cruz, obtener protección para cosechas y pueblos. Así localidades como Maestu la siguen celebrando y en San Vicente de Arana el día 3 de mayo se corta un haya recta y se eleva el “Mayo” en una campa del pueblo al son de txistu y bailando unas danzas. El mayo, con una cruz en aspa, bajo la copla del “tente nublo” permanecerá erguido hacia el cielo pidiendo la protección divina frente a pedriscos o tormentas.


Finalizó su conferencia Iñaki Jiménez, como no podía ser de otra forma en las fechas en las que nos encontramos, con un repaso a las fiestas navideñas más destacadas de nuestro territorio histórico. Comenzó por la fiesta de San Nicolas, conocida popularmente como la “Fiesta del Obispillo”. En la misma un niño de la ikastola es vestido de obispo, a imagen de San Nicolás. Es una fiesta de niños, en la que se desfila por las calles del pueblo cantando una melodía y se piden viandas y dinero para la posterior merienda. Los niños como símbolo religioso del niño que va a nacer y también la niñez como futuro que se avecina con el nuevo año. Agurain y Araia son localidades de las más conocidas que celebran esta fiesta, pero también se celebraba hasta hace poco en pueblos como San Vicente de Arana.

No se olvidaron los belenes o nacimientos. Entre ellos destaca el Belén articulado barroco de Laguardia, instalado bajo el coro de la Inmaculada. Este maravilloso nacimiento articulado en una maravilla que se puede visitar el 25 de diciembre, el 1 y 6 de enero (la Epifanía) así como en la fiesta que conmemora la huida a Egipto, el primer domingo de febrero.

Sin abandonar Rioja Alavesa, se destacó una fiesta navideña muy arraigada en Labastida, se trata de la Ronda de los pastores. Los mozos vestidos con vistosos tocados de piel de oveja, con el Cachi siempre por delante (portando unas castañuelas) danzaran una antigua danza al son de dulzainas y con el sonido de sus varas o makilas. Son típicas también las coplillas que se cantan esa noche, que finalizará probando un trago del vino nuevo de ese año.

Los nacimientos vivientes son también habituales de Álava. Destacó nuestro ponente el que se celebra en Sarria, en Zuya, una recreación, un auténtico auto sacramental, que se recuperó en 1974 y en la que participa todo el pueblo. En Samaniego se recuperó también en 1985 y posteriormente en Villodas en el año 2010. Otros pueblos, aunque sea menos conocido, también han celebrado o celebran de alguna forma algún tipo de Belén viviente.


Como es habitual, finalizado el turno de preguntas, Iñaki Jiménez fue acogido como nuevo socio de Celedones de Oro. Elena Martínez de Madina y José Antonio Arberas oficiaron como maestros de ceremonias oficializando esa bienvenida con el diploma acreditativo y la correspondiente figura de Celedón.

Un magnífico cierre para este XV Ciclo de Conferencias.  Queridos amigos y amigas de Celedones de Oro: en el nuevo año 2026 os esperamos para disfrutar del XVI Ciclo, seguro tan interesante o más que los anteriores. Hasta entonces Feliz Navidad y próspero año nuevo.






Argazkiak: UZ-CO (Javier Sedano) eta Blanca Aguillo

 


jueves, 11 de diciembre de 2025

LA ERMITA DE SANTA LUCÍA (A los 50 años de un derribo)

Eduardo Vallek artikulu mamitsua dakar berriro txoko honetara, oraingoan Santa Luzia baseliza izan zenaren inguruan. Eskerrik asko, Eduardo.

Eduardo Valle trae un nuevo trabajo de investigación a este rincón, esta vez alrededor de la que fue ermita de Santa Lucía. Gracias, Eduardo

Gerardo López de Guereñu Galarraga. Ermita de Santa Lucía. (Arabako Artxiboa / Archivo de Álava).

Antiguo mapa de Vitoria con la ermita de Santa Lucía señalada en rojo. Junto a ella, el antiguo camino de Escuidioza, camino y término toponímico documentado en Toponimia de Vitoria I Ciudad  como Ezkudiotza. A la izquierda, también en rojo, el polvorín que existió en el actual barrio de Judimendi. En medio, el río Errekatxiki.

A.G. 1-1-12 Plano de Vitoria y su término campanil. 1888 (AMVG)

 «Un mal día del año 1975, el 8 de enero, fue de improviso derribada». Así lo dejó escrito Venancio del Val refiriéndose a la ermita de Santa Lucía, ubicada en un altozano sobre la vaguada   del  río Errekatxiki, donde hoy   se   halla la calle Los   Astrónomos.   Una ermita cuya   primera   referencia conocida se   remonta   a 1566 según otro   sabio local,   Gerardo López de   Guereñu, en   su magnífica   obra  Álava, solar de   arte y de fe. En ella, el gran etnógrafo alavés cita las curaciones de enfermos de peste en la ciudad y en las ermitas de San Juan y Santa Lucía a cargo de un tal maese Pedro, cirujano.

 

Pero es en 1813 cuando comienza la curiosa historia de la ermita. Eran los tiempos de la llamada Guerra de la Independencia y los movimientos de tropas en Vitoria obligaban a la sufrida ciudadanía a un esfuerzo  insoportable en forma de contribuciones y requisas. Hasta el punto de que Antonio de Mendizaval, Formerio de Arrazola Oñate y Pedro Atauri, los tres miembros de la Cofradía de Santa Lucía que habían comprado la ermita se vieron en la necesidad de vender su título de propiedad, adquiriéndolo una empresa, Helcel y Sobrinos (1), que gestionaba portes de mercancías desde la frontera de Irún a diferentes puntos, con sucursal en Vitoria. No era muy común 
que una compañía privada se hiciera cargo de un templo religioso, pero así ocurrió en el caso que nos ocupa. Al poco tiempo, la disolución de la citada empresa dejó la ermita en manos de José Kreibich, empresario de origen centroeuropeo emparentado con la familia Helzel.

DEPÓSITO DE MUNICIÓN

El caso es que, como consecuencia  de la batalla de Vitoria, el ayuntamiento embargó el uso de la ermita para guardar en ella gran cantidad de pólvora, bombas, balas y granadas que había abandonado el ejército francés en su apresurada huida. El lugar se hallaba convenientemente alejado de la ciudad, por lo que era adecuado para semejante almacenaje, ya que se trataba de preservar la seguridad del vecindario. Es así como la ermita se convirtió en polvorín custodiado de forma permanente por un destacamento de soldados. Pero es lo que tiene semejante mercancía: a pesar de la vigilancia, la noche del 1 de enero de 1816 se produjo una violenta explosión con el consiguiente incendio que dañó parte de la estructura de la edificación. Kreibich solicitó la oportuna indemnización al ayuntamiento de Vitoria, quien la denegó argumentando que el embargo de la edificación no había sido para utilidad directa de la ciudad y que pidiera el resarcimiento a la Real Hacienda o a las autoridades militares. Desconozco cuál fue la resolución de este asunto pero lo cierto es que al año siguiente, en 1817, Kreibich pagó de su bolsillo la reconstrucción de la ermita, en la que intervinieron el arquitecto Mateo Garay y el carpintero Antonio Ordozgoiti (2)

ATHA-DAH-FCD-004-047. Rescripto del Obispado de Calahorra y La Calzada de 1819 

(Arabako Artxiboa- Archivo de Álava).


Tras las oportunas reparaciones, Santa Lucía recobró de alguna manera la importancia que a nivel popular había tenido. Prueba de ello es la firma y publicación por el Gobernador del Obispado de Calahorra y La Calzada el 13 de junio de 1819 de un rescripto del Nuncio Apostólico Santiago Giustiniani, por el que se conceden «varias Indulgencias a todos los Fieles que visitaren la Iglesia Hermita de Santa Lucia, sita en el territorio de la Ciudad de Vitoria (3)».

Gracias a este documento sabemos de la existencia de tres imágenes en el interior de la iglesia: Santa Lucía, San Juan Nepomuceno y Santa María Magdalena (4). También se informa de la fecha de la festividad: «Se hace saber que el día 30 del presente mes de junio se celebra la Festividad de Santa Lucía en su misma Iglesia Hermita…». Asimismo se establece que la víspera tendrá lugar la adoración de la reliquia de la santa y que el día grande, 30 de junio, se celebrarán misas «de media en media hora, comenzando desde las cuatro y media(¡!) hasta las nueve…». Los horarios de tan tempranas y numerosas homilías se fueron “suavizando” con el paso de los años aunque, en todo caso,  «el 30 de junio era para los vitorianos fieles de la santa de Siracusa un día para madrugar (5)».

JOSÉ ANTONIO HELZEL Y ESTÉFANA ZUMENTO

A través de sucesivos legados y herencias, la pequeña basílica, como llegaron a denominarla, pasó a propiedad de José Antonio Helzel Zavala, acaudalado empresario con multitud de posesiones urbanas y rústicas en Vitoria y alrededores.

Edificio de la esquina Dato-Florida y casa contigua. Construcciones promovidas 

por José Antonio Helzel en 1879.

Promovió la construcción de diversos edificios, destacando el que aún existe en la esquina de las calles Dato y Florida, junto al pozo de la fuente de las Ánimas y al mojón del kilómetro 351 de la antigua carretera general Madrid-Irún. Era propietario de La Compañía Alavesa, empresa dedicada a la fabricación de cerillas que radicaba en la actual Avenida de Santiago, en una parcela situada al lado del actual edificio perteneciente a Osakidetza. La empresa tuvo su importancia durante muchos años, hasta que comenzó a decaer en la primera década del siglo pasado, debido a las reestructuraciones dictadas por el gobierno en lo referente al monopolio estatal de las cerillas y fósforos.

 Accionista del Banco de España en Vitoria, presidente del consejo de administración de El Carmelo (conocida fábrica de sacos)… incluso había prestado dinero al ayuntamiento vitoriano en 1880. En 1908 figuraba en el selecto grupo de los máximos contribuyentes del impuesto denominado “la Hoja de Hermandad”, al mismo nivel que personajes de la élite vitoriana como Juan Cano, Heraclio Fournier o Casimiro Pando-Argüelles, con quien, por cierto, se hallaba emparentado (6). Él y su mujer, Estéfana Zumento, dieron a la ermita de Santa Lucía su época de máximo esplendor desde 1880 hasta la década de los veinte del siglo pasado. Para ello realizaron obras en el interior de la capilla, en el terreno anexo con sus árboles frutales y su pequeño jardín. Destacó la reforma llevada a cabo en 1890 con el arquitecto Jacinto Arregui al frente, que volvió a poner en marcha los rituales de bendición de la “nueva ermita” con procesión en el interior y exterior del santuario, las letanías y los salmos correspondientes, todo ello dirigido por los sacerdotes de la parroquia de San Vicente, a la que pertenecía el templo a efectos eclesiásticos. Los fastos terminaron con el pertinente agasajo a los curas participantes y a algunos amigos de la familia de los dueños, consistente en vino de jerez, dulces y pastas.

                                                   
Balbino Sobrado. Tropas por el camino de Elorriaga, hacia 1920. Arriba al fondo, Santa Lucía. SOB-9x12-17_09 (AMVG).

ROMERÍA Y CELEBRACIONES

Todo ello —las obras y el refrigerio— costeado por el matrimonio Helzel-Zumento, igual que los actos que año tras año comenzaban en la tarde del 29 de junio con una Salve cantada e interpretada por músicos aficionados locales, algunos de ellos miembros de la propia familia Helzel, y adoración de la reliquia de la santa. Al día siguiente, el de la fiesta grande, el programa era el mismo con el añadido de la celebración de misas cada media hora desde las ¡cuatro! hasta las ocho de la mañana. La prensa de la época se hacía eco de la gran cantidad de fieles que acudía año tras año a la ermita. Sus alrededores se llenaban de un enorme gentío que aprovechaba el paseo hasta Arana —siempre se consideró la pertenencia de Santa Lucía a ese barrio— para merendar, hacer gasto a los puestos de churros que se instalaban en las inmediaciones o pasear hasta el cercano pueblo de Elorriaga, que disfrutaba de sus fiestas en honor a San Pedro. Unos días antes, el 24 de junio, los vecinos de las calles Nueva Dentro y Nueva Fuera, que llevaban en procesión la imagen del patrono San Juan Bautista hasta la ermita para la llamada “misa de salud”. También muchas modistillas iban hasta allí en su fiesta de diciembre, costumbre que se mantuvo viva al tiempo que decaían las celebraciones del 29 y 30 de junio.

               

 Imagen de Santa Lucía en  la parroquia de San Juan Bautista (Judimendi).

Todo ello formaba parte de la cultura popular gasteiztarra. De ahí el valor etnográfico y costumbrista de la pequeña iglesia, que también tenía su lado más “chic” como lugar escogido para bodas aristocráticas y de la alta sociedad.

La ya citada Estéfana Zumento había fundado una capellanía en la ermita (7) que siguió en vigor años después de su fallecimiento y del de su hijo Francisco, en 1953, último descendiente directo de la familia Helzel. La misma señora legó el templo familiar a la iglesia católica, por lo que la Diócesis de Vitoria fue su última propietaria (8).

FINAL DE UNA HISTORIA

Llegaron los años setenta y el desarrollo urbanístico, necesario e imparable, se extendió a Santa Lucía. La ermita desapareció del mapa en 1975, como ya se ha dicho, dando su nombre al nuevo barrio y a su parroquia, que se inauguró en 1983 y a la que, al parecer, fue a parar la imagen de la santa titular de la ermita, donde habría estado hasta 2007. En ese año la iglesia parroquial de Santa Lucía fue cedida a la iglesia ortodoxa rumana de Vitoria, pasando a denominarse San Cosme y San Damián. Debido a ese cambio, parece ser que la representación de Santa Lucía pasó a la cercana parroquia de San Juan Bautista de Judimendi, en cuya nave lateral se halla instalada. 

           Altozano en el que se ubicó la ermita de Santa Lucía.

Si la creencia general es acertada, sería el único vestigio de una ermita que todavía funcionaba como tal en 1973. Dos años antes, el que fuera Cronista Honorario de Álava, José Francisco Martínez de Marigorta, había firmado un artículo con su habitual pseudónimo “Tenerías” en el que se preguntaba (qué ingenuidad la suya) por la posibilidad de que la ermita fuera trasladada a otro lugar. Incluso pensaba que se tendría «el debido cuidado» en el hipotético cambio de ubicación. Con las referencias de las ermitas de San Juan de Arriaga y de Abendaño cabe pensar que se hubiera podido idear otra solución que no fuera la que obtuvo triste fama en el Vitoria de los años 70 del siglo pasado: el derribo.

                                                                              P. S.: Para terminar, una pregunta (mejor dicho, tres): si el día de Santa Lucía es el 13 de diciembre, ¿a qué venían los tradicionales actos de finales de junio? ¿Tendrá algo que ver que el 30 de junio es la festividad de Santa Lucina (de Roma) y los vitorianos asimilaron su nombre al de la santa de diciembre? Pero, ¿y lo expresado en el documento del obispado de Calahorra? Ni idea.

AGRADECIMIENTOS:

A Ricardo Garay, responsable de la delegación de Patrimonio Histórico-Artístico y Documental de la Diócesis de Vitoria, por las facilidades dadas.

A José Ignacio Domínguez, por su generosidad y amabilidad al compartir sus investigaciones. Gracias por adelantado, a la espera de disfrutar de su trabajo en Ohitura.

Testua: Eduardo Valle Pinedo



 (1) Gerardo López de Guereñu Galarraga, Álava Solar de Arte y de Fe, 1962, Obra Cultural de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de la Ciudad de Vitoria, pp. 340 y 341. En muchos documentos aparecen indistintamente Helcel y Helzel, siendo esta última la forma correcta.

 (2)DH-1231-3. Arabako Artxiboa-Archivo de Álava.

(3)ATHA-DAH-FCD-004-047. Arabako Artxiboa-Archivo de Álava.

 (4) Venancio del Val, La Ermita y Alto de Santa Lucía, 1994, Arabako Foru Aldundia-Diputación Foral de Álava, p. 24. En este artículo, que forma parte del programa de festejos de San Prudencio y Ntra. Sra. La Virgen de Estibaliz, Venancio del Val cita, además, las imágenes de San José, San Luis Gonzaga, la Virgen y San Lorenzo. Asimismo, menciona la existencia de vidrieras con motivos hagiográficos.

(5) Pensamiento Alavés, 30/06/1937.

(6) Heraldo Alavés, 23/05/1908 de junio.

 (7) Venancio del Val, La Ermita… , p. 26.

  8) El dato de la herencia de la ermita en favor de la iglesia diocesana de Vitoria me lo proporciona amablemente José Ignacio Domínguez, que se halla trabajando en el volumen de la publicación Ohitura dedicado a las ermitas de la Cuadrilla de Vitoria-Gasteiz que publicará en 2026 el Seminario Alavés de Etnografía.

Gerardo López de Guereñu Iholdi. Ermita de Santa Lucía. 

(Arabako Artxiboa / Archivo de Álava).



martes, 9 de diciembre de 2025

TRADICIONES DE ALAVA. JOAQUIN JIMÉNEZ EN EL RECUERDO. Iñaki Jimenezen hitzaldia


Abenduaren 15ean, astelehena, Urrezko Zeledonak Elkartearen XV. Hitzaldi Ziklo honetako askenengo mintzaldia izango dugu. "Arabako tradizioak. Joaquin Jimenez oroimenez” titulu honen pean Iñaki Jimenez Fernández de Retana izango dugu hizlari.

Iñaki oso pertsona ezaguna da bai Gasteizen baita Araban ere. Campo de los Palacios izeneko auzoan jaio zen 1954. Urtean. Lehenengo ikasketak La Florida eskoletan, San Ignacio ikastetxean eta Marianistas ikastetxean izan ziren. Handik Arrasate aldera Elektronika Ingeniaritza ikastera. 1974an Arriagako Elizbarrutiko Ikastetxeetan hasi zen klaseak ematen. Geroxeago IBM enpresa eta Jesus Obrero ikastetxean, non Lanbide Heziketa zuzendaria izan zen ere. Bizitza profesionala EGIBIDE barruan bukatu zuen. Lana horietaz aparte ikerketa gustukoa zuen Iñakik, hori dela eta Arabari buruzko sei liburu ditu argitaraturik, hitzaldiak eta komunikabideetan parte hartze ugari ditu.

2013an Gabonetako Pregoia eman zuen. 2017an amaiera hitzaldia eman zuen Belenismo Kongresuan. 2020 Estibaliz Kofradian sartu zen eta 2023an RSBAP izenekoan ere bai. 2024an Landazuri domina eman zioten eta justu aurten Prudentzio Deunaren Kofradiako domina.

Beraz, abenduaren 15ean, arratsaldeko 19:00etan eta Dendarabako Vital Fundazioko Aretoan, zuen zain izango da Iñaki Jimenez. 

 

Aita semea

El próximo día 15 de diciembre, se ofrece la última conferencia de este XV Ciclo que organiza Celedones de Oro. En esta ocasión el ponente elegido es Iñaki Jiménez Fernández de Retana con el título: “Tradiciones de Álava. Joaquín Jiménez en el recuerdo”. Realmente el conferenciante no necesita demasiadas presentaciones pues es un personaje muy conocido de la vida cultural vitoriana y alavesa. Hombre prolífico, dedicado a la docencia e investigador incansable de nuestra ciudad y territorio, ha recibido sin duda la herencia intelectual de su aita, el inolvidable Joaquín Jiménez, “Kintxu de Vela”. 

Por lo tanto, el día 15 de diciembre, lunes, a las 19:00 h. Iñaki Jiménez les espera en la Sala de Vital Fundazioa, ubicada en el primer piso de Dendaraba. 

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Iñaki Jiménez Fdez. de Retana nació en el Campo de los Palacios el 16 de marzo de 1954. Sus primeros estudios los cursa en la Escuela la Florida y en el Colegio San Ignacio, para pasar posteriormente a Marianistas. Finalizado ese periodo formativo se trasladó hasta Arrasate-Mondragón para estudiar ingeniería electrónica. En el año 1974 empezó a ejercer como docente en las Escuelas Diocesanas de Arriaga. Fue en 1977 cuando comienza su trabajo en IBM, labor que compaginaba con la de profesor en el centro de jesuitas Jesús Obrero.

En 2005 dejó IBM para dedicarse a tiempo completo a la enseñanza. Fue nombrado director de Formación Profesional de Jesús Obrero en el año 2011 y al año siguiente se produjo la fusión de la que surgieron los actuales centros de EGIBIDE (cuyo nombre, precisamente, fue una idea suya).

En el año 2013, tuvo el honor de pronunciar el pregón de Navidad, como emotivo homenaje a su aita (que lo había dicho 25 años antes), el infatigable etnógrafo e investigador Joaquín Jimenez, “Kintxu de Vela”. Reseñar también que en 2017 pronunció el discurso de clausura del Congreso Nacional de Belenes, modificando y adaptando un texto original de su aita. En el año 2020 entró en la junta de la Cofradía de Estíbaliz, en sustitución, precisamente, de su padre Joaquín, fallecido en 2019. En diciembre de 2023 ingresó en la R.S.B.A.P. (la misma fecha y el mismo tema que eligió su aita, la Navidad en Álava).

En 2024 le otorgaron la distinción individual de la Sociedad Landázuri, por hacer de guía y publicar los libros de sus paseos culturales por nuestro territorio. Precisamente este año le ha sido concedida la medalla de la Cofradía de San Prudencio. Es así mismo autor de seis libros relativos al patrimonio cultural y religioso alavés, además de colaborador en emisoras locales y diferentes revistas de nuestro territorio.

Argazkiak: Iñaki Jimenez

lunes, 1 de diciembre de 2025

EUSKARAREN NAZIOARTEKO EGUNEAN - EN EL DIA INTERNACIONAL DEL EUSKERA

 


Aurten ere nazioarteko eguna ospatzen dugu, iragan mendean Eusko Ikaskuntzari horrela izan behar zuela otu zitzaiolako. Eta ospakizunaren lehen mendea oraindik betetzeke, badirudi hastapenetako agenteak ahaztu egin dituela euskal gizarteak, eguneroko gurpil irensleak eszenategi eta protagonista berriak behar baititu, ibilbidean garatuko bada. Eta nire ikuspuntu historikotik pena pixka bat ematen badit ere, barnean halako poztasun mingotsa antzematen dut: aitzindari haien helburua lortzen ari dela iruditzen zait.

Euskara bizirik dago eta aurrerantz proiektatzen du. Hizkuntzak erakunde biziak dira - nik esango nuke hilak ere oroimenean bizi direla haietara jotzen dugunean- errealitatera eta testuinguru soziokulturalera egokitzen direnak. Areago, hizkuntzek bizitzaren gaineko ikuspegi desberdina ematen dute, haien hiztunek tokian tokiko zirkunstantziei aurre egiteko une bakoitzean erabilitako berbaldiaren arabera. Horrek esan nahi du hizkuntzak garatu egiten direla, aldatu, nahiz eta ez naizen ausartzen aitortzera beren corpusean aberatsagoak bilakatzen diren ala ez. Hizkuntza bateko hiztunek ezagutuko bagenu nola joan den aldatzen gurea, agian irekiagoak izango ginateke, enpatikoagoak.

Hizketan jartzen gara eta gure ideiak eta arrazoinamenduen espresabidean bada halako lotailu bat, ikusezina, hainbat pista ematen dituena hizkuntzaren garapenari buruz. Alboko hizkuntzen -  baita ez hain hurrenekoen eragina nabarmena gerta daiteke. Euskararekin garbi froga daiteke, bekoki zabaleko azterketa xume baten bitartez. Alderantzizko norabidean gerta daitekeen bezala, noski. Hizkuntzak ez dira puruak, orban gabeak, arrazoi sinple batengatik: komunikatzeko tresnak direlako. Giza harremanik ezean bakarrik iraungo lukete tatxarik gabe… baina horrek beste estatus batean utziko luke kolektiboa… Amazonetako oihan itxienetako ilunetan omen direnen mailan.

Nazioarteko Euskararen Egunean, bai euskaldunei bai euskara ez dutenei lasai eta aurreiritzirik gabe inguruko hizkuntzei begiratzea eskatuko nieke, ea adostasun puntuak aurki ditzakegun ikusteko. Adituek diotenez, hizkuntzek inguratzen gaituzten munduaren pertzepzioa moldatzen dute, agian beste hizkuntza bati buruz gehiago ikasteko ahaleginak, gure mundu-ikuskera aldatzen ez badu ere, gure ingurukoak begi berriekin ikusten lagunduko digu.

 

Este año también celebramos el Día Internacional del Euskera, fiesta que en el siglo pasado Eusko Ikaskuntza la puso en marcha reivindicando nuestro idioma. Sin siquiera haber cumplido el primer siglo de celebración, parece que la sociedad vasca ha olvidado a aquellos pioneros, ya que el torbellino cambiante de acontecimientos diarios necesita nuevos escenarios y protagonistas para seguir su curso. Y aunque desde mi perspectiva histórica me produce cierta tristeza, internamente percibo una especie de alegría agridulce: pienso que aquel grito reivindicativo está logrando su objetivo.

El euskera está vivo y proyecta hacia el futuro. Las lenguas son entidades vivas —diría que incluso las muertas perviven en la memoria cuando recurrimos a ellas— que se adaptan a la realidad y al contexto sociocultural. Además, las lenguas ofrecen una perspectiva diferente de la vida para afrontar las circunstancias locales en cada momento. Esto significa que las lenguas se desarrollan, cambian, aunque no me atrevo a afirmar si se enriquecen o no. Si nosotros, los hablantes de un idioma determinado, supiéramos cómo ha ido evolucionando el nuestro, quizá seríamos más abiertos, más empáticos.

Hablamos, y en la expresión de nuestras ideas y razonamientos existe una especie de vínculo invisible que ofrece varias pistas sobre el desarrollo del lenguaje. La influencia de las lenguas vecinas —e incluso de las no tan cercanas— puede ser significativa. Esto se puede demostrar claramente con el euskera, mediante un análisis sencillo con mente abierta. Como también puede ocurrir en sentido inverso, por supuesto. Las lenguas no son puras ni inmaculadas, por una razón simple: son herramientas de comunicación. Solo sobrevivirían intactas en ausencia de contacto humano externo… pero eso dejaría al colectivo en una situación diferente, al nivel de aquellos que supuestamente habitan en las selvas más oscuras y aisladas del Amazonas.

En el Día Internacional del Euskera, yo pediría tanto a vascoparlantes como a ajenos al euskera que miremos con calma y sin prejuicios los idiomas vecinos, para ver si encontramos algo en común. Ya que los expertos afirman que las lenguas condicionan nuestra percepción del mundo que nos rodea, un esfuerzo por conocer mejor el idioma del otro, aunque no nos haga ver de la misma manera el mundo, nos ayudará a mirar con otros ojos al vecino.  

Testua: Josemari Velez de Mendizabal

Argazkia: Ekain